domingo, 4 de julio de 2010

“Que nos respetemos todos, el que quiere a Videla y el que no”


Justicia a los genocidas: “ejemplo universal”

Por Alejo Lemiña

Allá por agosto de 2008, el licenciado en filosofía José Pablo Feinmann escribió para Página 12: “Los crímenes de lesa humanidad son los que comete el Estado sobre los ciudadanos. El Estado no puede actuar como una fuerza miliciana, como un mecanismo terrorista. El Estado está para aplicar la Justicia.”

Este viernes 2 de junio comenzó en Córdoba el primer juicio desde el histórico proceso a las Juntas Militares, en 1985, al dictador Jorge Rafael Videla. Junto con otros 30 imputados, será sometido a un proceso por asesinatos y torturas de detenidos durante la última dictadura. Enfrenta cargos de homicidios y tormentos agravados que sufrieron presos políticos que, en su mayoría, habían sido detenidos y puestos a disposición del Poder Ejecutivo Nacional antes del golpe de estado del 24 de marzo de 1976.

En paralelo el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Quilmes aprobó el jueves 1 de junio otorgar a Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo, el título de Doctora Honoris Causa de la casa de altos estudios. La propuesta fue presentada el miércoles desde el Claustro de Graduados, quienes afirmaron: “Estamos convencidos que Estela y las Abuelas merecen esta distinción y muchas más, ya que son fervientes defensoras de los Derechos Humanos, que es inclaudicable su lucha por la recuperación de los nietos que dejó la última dictadura genocida. Estela es el rostro visible de la lucha por el derecho humano a la identidad”.

Aún resuena aquella declaración que hizo el ex presidente Eduardo Duhalde pidiendo para el 2011 “un gobierno en el que nos respetemos todos, al comunista, al socialista, al que quiere a Videla y al que no lo quiere”. Aún está presente el 34º aniversario del Golpe de Estado de 1976 en el que también pidió el fin de los juicios a represores que violaron los derechos humanos porque, según argumentó: “hay que mirar para adelante”.

La base del respeto está justamente en no hacer borrón y cuenta nueva ante los crímenes cometidos, no importa el tiempo que haya pasado, mucho menos aquellos que legalmente son imprescriptibles.
Marcelo Parrilli, abogado defensor de los derechos humanos y legislador porteño por la Nueva Izquierda, se refirió en abril a estos pasos de la justicia como “la conquista histórica más importante del pueblo argentino” y destacó los juicios como “un ejemplo universal” ya que afirmó que “lo que se logró acá no se logró en ningún lugar del mundo”.
Hoy estamos presenciando un nuevo paso en la “memoria, verdad y justicia”, y es importante entender que en este presente hay muchas huellas de ese pasado que siguen vigentes; sin embargo, existen actores políticos que dicen abogar por “justicia social” cuando contradictoriamente piden olvidar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada