miércoles, 21 de julio de 2010

Gestión Macri: ineficiencia, sobreprecios, más mercado, menos Estado


por Horacio Rovelli*


Los principales rasgos de la administración de Macri en la CABA se pueden resumir en la ineficiencia (paga caro todo: limpieza, asesores, endeudamiento, etc.), ineficacia (a pesar de la gran disponibilidad de recursos no resuelve los problemas), arbitrariedad e improvisación para gestionar la cosa pública (tuvo que dar marcha atrás en varias iniciativas).

El análisis de las acciones de la actual gestión muestra que en este período no se ha realizado ninguna obra estructural, ni se ha puesto en marcha ningún proyecto transformador que apunte a mejorar sustancialmente las condiciones de vida de los que viven y/o trabajan en la Ciudad de Buenos Aires.

El hilo conductor de la actual gestión fue priorizar las medidas superficiales por sobre las políticas de largo plazo que subsanen los problemas estructurales de los porteños. Por ejemplo, el presupuesto destinado al mantenimiento de la vía pública (arreglo de veredas y bacheo), que depende del Ministerio de Ambiente y Espacio Público, se lleva más de 70 % de las partidas establecidas para tal fin, mientras que las construcciones para obras de ingeniería y para aliviar la red pluvial, que dependen del Ministerio de Desarrollo Urbano, con los serios problemas de inundaciones periódicas, se subejecutan. Lo demuestra claramente la ejecución presupuestaria del gasto en obras al primer trimestre del corriente año, últimos datos que disponemos, que nos dice que sólo se gastó 6,9% de la partida.

Llama la atención que los mayores niveles en el atraso de la inversión se observan justamente en las obras que más necesitan la población: salud, educación y vivienda. Por eso podemos ver que estamos en presencia de una política claramente dirigida a estimular que el mercado reemplace al Estado en estos sectores.

No es un problema de recursos, la recaudación se incrementa año tras año y a una tasa sostenida en torno al 16%, como lo corroboran los ingresos tributarios del presente año.

La Ciudad incluso recibe más plata que la Nación (en el año 2007, la coparticipación fue de 450 millones de pesos, y este año 2010 alcanza a los 1.600 millones de pesos). Por ende el problema está en la concepción de Ciudad del actual gobierno, y en el exagerado gasto corriente de la gestión. Esos recursos se han perdido en los importantes sobreprecios que se han pagado en las obras y manutención de pavimentación y veredas, y en el mantenimiento de la ciudad (recolección de residuos, alumbrado, limpieza de sumideros, mantenimiento de los espacios verdes, etc.), como lo demuestra la sobre ejecución de los contratos de higiene urbana. También, en el gasto político a partir de haber incrementado sensiblemente las plantas y las remuneraciones de asesores y personal jerárquico.

Macri se decía un profesional de la administración. En realidad, demuestra que es un profesional en detraer recursos a la sociedad, para hacer menos y peor, que anteriores gestiones que él criticó.

*Economista de la Fundación Estado, Trabajo y Producción (FETYP)

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