martes, 11 de mayo de 2010

"A Narodowski lo admiré como maestro; hoy me da pena."

Traicionarse a sí mismo

Por Pablo Imen*(especial para puedecolaborar)

La parábola de Mariano Narodowski es tal vez la expresión más notable de una patética tradición de una parte de la intelectualidad argentina que, originalmente portadora de una visión del mundo emancipadora se entregó con armas y bagajes al proyecto opresivo neoliberal-conservador.

Los años noventa fueron el paradigma de la cooptación de centenares de pedagogos que abdicaron de su historia y se sumaron impúdicamente a las consultorías, asesorías y equipos técnicos que arrasaron con la educación pública y apuntalaron procesos de privatización educativa cuyas consecuencias están a la vista.

Un efecto adicional fue la enorme desazón que generó en los trabajadores de la educación ver a sus antiguos maestros justificando aquellas políticas devastadoras que sitiaron a la escuela pública.

Quisiéramos que estas líneas no se lean como una acusación personal a quién tendrá que rendir cuentas, primero que a nadie, a sí mismo cuando haga el balance de sus decisiones. Estas líneas quieren aprender de la experiencia histórica.

Mariano Narodowski se presentó como un brillante académico de orientaciones socialdemócratas que envió, en febrero de 2008, una carta abierta a los docentes donde prometía una escuela pública para todos, priorizar los intereses de los más desposeídos y lograr recuperar el lugar de la autoridad de los educadores.

Sus medidas fueron exactamente a contramano de sus promesas discursivas: recortes presupuestarios, cercenamiento de las becas escolares, persecución a docentes y a estudiantes a través de listas negras, prohibición a los docentes de hablar por medios de comunicación, quita de las jornadas de reflexión y otros lamentables etcéteras...

Es decir, un programa político educativo regresivo y conservador que desplegó un discurso políticamente correcto – a diferencia del brutal Abel Parentini Posse y de Esteban Bullrich, el censor-. Estos hechos demuestran que, más allá de las variantes de estilo, lo que marca la direccionalidad de un gobierno es la decisión política del Poder Ejecutivo, que es Macri.

Tal vez la paradoja más brutal de Mariano Narodowski exprese un círculo perverso: comunista practicante que protagonizó tomas de las escuelas en épocas dictatoriales, ahora quedó involucrado en la operación ilícita de la Nueva Policía cuyo nacimiento está preñado de sospechas y crímenes. De espiado a responsable de una espía ilegal, un camino de capitulaciones que empieza por la traición a sí mismo.

Como discípulo de él lo afirmo: despertó mi admiración como maestro, y hoy sólo me da pena y decepción.



* Secretario de Investigaciones del Centro Cultural de la Cooperación, docente e investigador de la UBA.

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