martes, 8 de febrero de 2011

Niembro hizo trampa

¿ENTREVISTAS ESPONTÁNEAS O CHIVOS?/PERIODISTAS ADIESTRADOS CON EL MANUAL DE BILARDO/HACIENDO CAMPAÑA AL DIPUTADO DE LA CAMPERA AMARILLA

Por Pablo Llonto

Una de las cuestiones que no abundan en el periodismo deportivo es la vergüenza. Hace poco más de una semana uno de los jefes del rebaño bilardista, Fernando Niembro, confirmó su escasa originalidad para volcar su ideología y pretendió mostrar que los reiterados agasajos que le hizo al diputado Alfredo Olmedo durante la transmisión del superclásico formaban parte de “entrevistas espontáneas”. Es decir, hacer trampa.
En estas horas, el disparate salió de los labios de Juan Manuel Pons, el Bambino periodístico. Fue durante el programa del viernes 4 de febrero, conducido por Sebastián Vignolo en crueldad simultánea que se emite por radio del Plata y Fox. Allí, con la cadena puesta, brindó una lección de “a ganar con trampa”. En reflexiones ideales para estimular la ignorancia en nuestra profesión aseguró que no hay nada malo en obtener victorias aplastando el reglamento, siempre y cuando “el árbitro las deje pasar” o “no las vea”. Para el Bambino los argentinos somos unos hipócritas porque festejamos el gol con la mano de Maradona pero no aceptamos que los futbolistas desplieguen en la cancha su mala fe.
Con la garantía de la impunidad que los caracteriza, los periodistas que se adoctrinaron con el Manual de Carlos Salvador, siempre tienen la navaja lista.
No han violado ningún código, ni reglamento al mostrar todas sus falanges. Todo lo contrario, bienvenido que lo puedan hacer. Las cabreadas discusiones que nos faltan (entre los periodistas) deberían ser cada vez más ideologizadas, tanto en la política como en el deporte. Al final de cuentas, bien dicen que se juega (o se piensa el juego) como se vive.
El bilardismo, sinuosa teoría de las artimañas en el verde césped, es también teoría de las artimañas en la prensa.
Niembro quiso engañarnos con una nota que luego trató de explicar como una nota neutra. Cuando en verdad debería meter, y sacar luego las manos del bolsillo, para decirnos: “oigan, ¿qué hay de malo en hacerle un poco de campaña a un diputado salteño?”
Le contestaríamos que nada. Pero que la próxima vez ponga al aire a los otros, los que piensan diferente del Olmedo amarillo.
A ver si puede.
Porque al menos el Bambino es más frontal. Y asume su defensa de las infamias futboleras y seguramente será condenado a un brindis por las huestes bilardianas. 
En esta rueda de despropósitos, el periodismo prepara sus huesos para transitar un año que incluirá  política y estilos de juego. Derecha y bilardismo por un lado.
Asépticos, abstenerse.
La batalla de ideas es lo mejor que nos podía pasar. Para que los desvergonzados salgan de las sombras.

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