miércoles, 14 de abril de 2010

“Periodismo independiente” en terapia intensiva.


Juan Miceli con su ex compañera María Laura Santillan

Por Gerardo Yomal

Miceli, de Canal 13 a Canal 7

El kirchnerismo tiene sus cosas malas y buenas. Y en ese sentido me identifico con las posturas, en general, de Martín Sabatella en cómo pararse frente al gobierno y a la denominada “oposición” o “rejunte”, como vos prefieras. Entre las virtudes del gobierno está el de generar acontecimientos que obligan a pensar temas que antes estaban guardados o fuera de la agenda nacional. Uno de ellos y que es central, tiene que ver con todo el debate y la movida que se dio y se seguirá dando a propósito de la ley de medios.

En este sentido fijense por ejemplo las declaraciones de hoy del periodista Juan Miceli (http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/8-17596-2010-04-14.html)

Un ícono de Canal 13 y de TN que se desvincula del grupo después de 18 años de trabajo ininterrumpido. Son periodistas que por antigüedad, trayectoria, por aparecer tanto en la pantalla terminan confundiéndose con la misma empresa. Es como si fuera un logo de dicho grupo. De verlo tanto, el imaginario del televidente lo incorpora dentro del inventario del canal. Pero ¿qué dijo Miceli? “…Estamos viviendo, a partir de este debate mediático-político, una crisis de los medios y los periodistas. Creo que más que medios independientes, lo que hay que buscar son periodistas honestos. Lo bueno de esta lucha es que de no ser por este enfrentamiento habría cosas del Gobierno que nunca se hubieran sabido, de la misma manera que intereses económicos de las empresas periodísticas tampoco hubieran salido a la luz. El Gobierno dice cosas de las empresas que antes no hubiera dicho y las empresas dicen cosas del Gobierno que antes no decían. Se quebró esa convivencia. Creo más en periodistas honestos que en el periodismo independiente como abstracción…”

Con sus palabras tira por la borda la principal consigna del mayor conglomerado mediático del país.

De un día para el otro, un periodista con credibilidad, de perfil bajo, alejado de los escándalos, pone en duda el caballito principal del grupo que es el “periodismo independiente”.

Es como si mañana el histórico dibujante Hermenegildo Sabat se va de Clarín a dibujar a Página 12 y dice que no cree en “el periodismo independiente”.

El kirchnerismo convivió, flirteó, benefició a diferentes grupos mediáticos durante buena parte de su mandato. Por diferentes motivos, -no es el momento de explicarlo en esta nota- ahora se distancia. Lo que despertó con su decisión se está volviendo muy interesante. Lo que dice Juan Miceli es una muestra. Se están corriendo algunos velos. Ojalá los sepamos correr del todo.

1821-2009: Nos mean y dicen que llueve






Pifies de nuestra prensa gráfica

La Gaceta de Buenos Aires, medio oficial, anunció la muerte del general Belgrano en 1821, recién un año después de que ocurriera. Cuando se llevaron preso a Perón en octubre de 1945, el diario de Botana tituló: “Perón ya no constituye un peligro para el país”.

Durante la dictadura de 1976-83, los represores de la ESMA usaban a revistas de la Editorial de la familia Vigil para filtrar notas con “pescado podrido” (noticias falsas) o desinformar. Cuando en 2002 una patrulla de la policía comandada por Alfredo Franchioti (luego condenado por asesinato) mató a los piqueteros Maximiliano Kosteky y Darío Santillán, para el diario de mayor tiraje fue “la crisis” la que “se cobró otras dos víctimas”. En 2009 murió la directora del diario Nueva Provincia, siempre coherente en su recalcitrante rol promilitar, Diana Julio de Massot, y el diario mitrista escribió en su necrológica titulada “Defensora infatigable de la prensa libre” que su diario colega de Bahía Blanca había sido de lectura insoslayable “durante los años de fuerte influencia militar en las decisiones políticas argentinas" (¡sic!).

Las empresas periodísticas, ¿tendrán algo que ver con nuestras tragedias?

(Del libro "El Otro Bicentenario, 200 hechos que no hicieron patria" de Gustavo NG, Néstor Restivo y Camilo Sanchez, que acaba de publicar la editorial Aguilar con motivo del Bicentenario )

Amado… ¡No podés negar la escalada de precios!



Pasto a “las fieras”

Por Franco Spinetta

Dentro del equipo de Puede Colaborar hace rato que venimos discutiendo sobre la inflación. Se habla mucho, se dice poco. ¿Qué es la inflación? ¿Por qué hay inflación? ¿Es el gobierno responsable? ¿Es buena? ¿Es mala? ¿Cómo se soluciona? ¿Tiene solución?


Muchas preguntas y pocas respuestas. Economistas del llamado establishment vociferan sobre las bondades de la década del 90, cuando pudo estabilizarse el proceso inflacionario. La pregunta, es decir, la repregunta que olvidan algunos periodistas sería ¿a costa de qué? También olvidan que lo ocurrido al final del mandato de Alfonsín fue algo completamente diferente al proceso actual. Ni las causas eran las mismas, ni el nivel de inflación es el mismo: aquello fue hiperinflación.

De acuerdo con la mirada liberal, la inflación es un proceso netamente monetarista: cuando crece el circulante de dinero, crecen los precios. Pero estos economistas, suman hoy algunas otras causas vinculadas a una mirada negativa del gobierno: el excesivo gasto público, el desbalance fiscal (más gastos que ingresos), las paritarias y los aumentos de salarios. Es decir, "problemas" cuya receta, según la ortodoxia que aplican, es el irremediable ajuste.

Aún así, el gobierno comete el error de no debatir sobre el tema, negando de cuajo la escalada de precios que carcome, sobre todo, el nivel adquisitivo de las clases bajas. Incluso, una excelente medida como la Asignación Universal por Hijo, deja de tener o mejor dicho disminuye el efecto paliativo buscado. Este silencio, lo único que logra es dejar el campo abierto para aquellos que brindan explicaciones teórico-simplistas y que logran la simpatía de quien escucha, sobre todo, al no encontrar desde el oficialismo una respuesta eficaz a lo que se ve en el supermercado.

Si en el pasado, la respuesta fue siempre llevar el ajuste al campo económico-social con resultados nefastos, hoy estaríamos en condiciones de buscar otra salida, antes de que el problema se acentúe. Hay que empezar a balancear la discusión, darle espacio a aquellos economistas que brindan una explicación distinta sobre este fenómeno. En este sentido recomendamos este artículo del docente de la UBA Pablo Mira en el siguiente link: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/17-4257-2010-04-13.html

martes, 13 de abril de 2010

Dormir durante la dictadura


Dictadura militar: ¿te acordás si podías dormir bien?


Por Liliana Mizrahi


Insomne voluntaria

Dormir durante la dictadura no fue una tarea sencilla para mí.

A sólo tres semanas que asumiera la Junta militar, una noche fuimos sacudidos por la noticia del secuestro y desaparición de una persona de nuestra extensa familia ensamblada. Fue una noche de terror. No sabíamos que hacer. También había desaparecido el hijo de 8 años de mi marido. Yo pensé que se lo habría llevado la empleada y así fue. Esperábamos algún llamado, un timbre, alguien que nos dijera algo. No sabíamos que hacer.

Decidimos esperar y sacar de nuestra biblioteca los libros que nos pudieran complicar políticamente.

Llenamos la bañadera de libros y abrimos la canilla. Libros de los que decidimos, con debate y con dolor, deshacernos, mientras esperábamos con ansiedad alguna noticia. Llenamos la bañadera de agua y los libros comenzaron a largar una tinta negra cada vez más espesa. Teníamos las manos negras y pegajosas de meterlas en el agua. Mis chicos dormían ajenos a todo. Hicimos pelotas con el papel mojado y la tinta escurriendo, las pusimos en una bolsa de consorcio y después las tiramos en diferentes baldíos. Pelotas de papel y tinta. Teníamos miedo.

Una noche inolvidable, una noche en vela, y con terror. Vimos amanecer. A la mañana siguiente apareció el hijo de mi marido, sano y salvo.

El secuestrado en cuestión, no apareció nunca más.

Entonces…, (no me acuerdo como,) comencé un insomnio voluntario. Esto significa que no dormía de noche, no me podía permitir descansar, perder el control. ¡Qué omnipotencia!, me convertí en una sereno vigilante. Mientras mi marido y los tres chicos dormían, yo paseaba entre ellos, los tapaba, los miraba y…. además tenía la maquina de coser de mi mamá, la famosa Singer, más todos los retazos de tela que mi padre me traía de su negocio textil.

De noche velaba el sueño de ellos, y cosía almohadones para todos. Los almohadones de mi vigilia.

Grandes cantidades de almohadones de todos los colores y telas.

Durante la noche, elegía estar despierta, atenta, no me podía entregar al sueño.

Cuando amanecía, los chicos se preparaban para la escuela, me acostaba y dormía parte de la mañana.

Cuando los secuestros y desapariciones se fueron sucediendo y multiplicando, los colegas se iban, se exiliaban y los amigos también.

Yo vigilaba y cosía, con la ilusión de estar cuidando a mi familia. También hacia agarraderas, manteles, servilletas o individuales.

No soportaba dormir, la noche tenia algo amenazante, y no podía dejar de estar atenta.

En los insomnios, siempre hay alguna una historia atrás.

Algo de la realidad está ahí, sin resolverse y seguimos atentos. Algo, alguien, nos saca el sueño. Nos condena a la vigilia.

Algo en la realidad, afuera, no me permitía relajarme y entregarme confiada al sueño.

El gran tema del insomnio es la confianza básica en el entorno, queremos que nos cuide mientras dormimos. Y en ese caso, no era así.

Además yo no quería dormir, me sentía más segura despierta.

lmizrahi@pachami.com

Aníbal Fernández y un Clarín en el "tujes"…


Fernández con los blogueros Lucas Carrasco y
Julia Mengolini de Duro de Domar (Foto de República
Unida de la Soja)


Contra Tenembaum, Nicole y a favor de 678



Por Gerardo Yomal

Cuando el vicepresidente Julio Cobos volteó con su voto “no positivo” la 125, los principales funcionarios gubernamentales quedaron virtualmente helados. No podían salir de su asombro. El golpe fue tan fuerte que en Olivos se ensayó la posibilidad de renunciar al gobierno. La propia Estela de Carlotto contó en el programa “El Tren” que tuvo una conversación con Cristina para evitar dicho renunciamiento. El oficialismo estaba knock out pero con el correr del tiempo pudo tomar aire y recomponerse.

Esa historia que marcó al gobierno quedó allá atrás y lejos en el tiempo. Después de escuchar durante 50 minutos al jefe de gabinete Aníbal Fernández en el encuentro de blogueros nacionales y populares la sensación es que estamos frente a un oficialismo que está dispuesto a dar batalla hasta el final, sin bajarse del caballo y gastando todos sus cartuchos en pos de sus objetivos.

Un Fernández de jean, remera, zapatillas blancas se despachó con todo, sin límites, como si estuviera en una charla informal con amigos. Sedujo con su contenido y estilo a un auditorio que por momentos pensaba que tenía enfrente a una estrella de rock. Algunos le pedían autógrafos, se sacaban fotos, lo besaban, lo abrazaban y también alguna jovencita aprovechaba su presencia para pedirle que moviera alguna influencia para ser efectivizada en una dependencia estatal. Ante cada pedido el ministro decía “escribime un email…”

Pero vamos a los bifes. ¿Qué dijo el jefe de gabinete? Varios medios tomaron sus declaraciones, incluso el diario Clarín puso un adelanto en tapa, aunque algunas de ellas no rebotaron tanto. A saber:

*En relación al periodista Ernesto Tenembaum utilizó la figura que circula por varios blogs: “TN embaum dejó su ideología por un sueldo”. Y estimo que lo quiso diferenciar de Lorena Maciel cuando afirmó que en algunos casos “las tripas pueden más que el corazón, hay periodistas que no toman la sopa de la empresa”.

*"Se decía que ningún gobierno aguanta 5 tapas de un diario, nosotros aguantamos 50 mil. No somos perros para que nos corran con un diario"

* “Argentina, después de China, es el país que tomó más medidas contracíclicas frente a la crisis internacional”

* “La asignación universal por hijo representa un punto más de crecimiento del PBI de este año”

* En relación a la discusión pública que mantuvo con la modelo Nicole Neumann, que denunció haber sufrido un intento de robo en Quilmes, el jefe de Gabinete, que había salido a cruzarla la semana pasada, insistió: "Pobre mina. Me importa un comino. Pero si mentiste, mentiste".

*Sobre el crimen que sufrió un colaborador de Susana Giménez frente al cual la animadora pidió mano dura y que maten a los delincuentes el ministro desestimó que haya sido un hecho de “inseguridad” clásico y sugirió que habría un tema pasional de por medio.

* Felicitó y adhirió a 678, Duro de Domar y TVR.

* Se autocríticó en cómo fue la comunicación en relación a la 125 aunque reivindicó el espíritu de la ley.

*En relación a los juicios a los represores reivindicó la justicia y la verdad sin revancha: “a todos esos hijos de puta que están libres nadie les puso un caño”.

*Insistió con su postura en relación al consumo personal de marihuana: “terminemos de meter presos a los perejiles que se fuman un porro”.

Aníbal Fernández quiso dejar como mensaje político que el gobierno no recula y frente a determinados sectores económicos y políticos advirtió que no se les ocurra buscar destituirlo porque saldrán a defenderse a capa y espada.

El ministro ya se retiraba y en la vereda de la avenida Caseros se topó con el movilero de Duro de Domar a quién felicitó por la nota donde dejara sin respuestas, a propósito de la deuda externa, a Rodríguez Saa, Chiche Duhalde y Morales. “Te felicito”, le dijo y también tuvo tiempo para los consejos: “nunca faltes el respeto… no caigas en el síndrome Gonzalito de CQC…”

Aníbal Fernández se fue solo, sin custodia, con un libro bajo el brazo que le regaló Juan Carlos Manoukian, editor Nacional y Popular de Ediciones Ciccus.

Se subió a un auto grande y moderno, no sé distinguir la marca y se alejó de Parque Patricios.

No me acuerdo si ya se había sacado la remera donde se veían dos logotipos de Clarín que tenían sendas cornetas en la cola…

lunes, 12 de abril de 2010

La primera vez que me llamaron "kirchnerista"


"Profe, se lo prometo. Nunca más defenderé la
Ley de Medios..."

Por defender la Ley de Medios y el Fútbol Para Todos…

Por Manuel Yomal.

Cursando una materia de Ciencias de la Comunicación Social tuve algunos encontronazos con el profesor. Discusiones, opiniones encontradas, etc.

El no se cansaba de aclarar clase tras clase que no trabajaba ni formaba parte del Grupo Clarín y luego comenzaba a defenderlo. Al no tener relación directa con el multimedio, creía que generaba cierta legitimidad (no lo defendía por intereses personales, sino por una causa mayor).

Que técnicamente no es un monopolio sino que forma parte de un oligopolio. Que el gobierno antes, cuando le convenía, era amigo de Clarín y de repente, cuando vio una posible jugada política, se dio vuelta y lo consideró el peor de los enemigos (“algo personal” solía decir). Que esta ley es un avasallamiento a la libertad de expresión (tema central de la materia como parte del Derecho a la Información). Que por qué esa urgencia en sacar la ley…

Yo, desde un lugar de muchísimo menos saber y poder debido a la relación alumno-profesor, defendía varias medidas del gobierno.

Muchas veces el profesor me respondía con concepciones muy técnicas (abogado él) con las cuales sacaba la chapa de experto y de autoridad y así cerraba la discusión.

Luego de un par de clases me puso el mote de kirchnerista.

La primera vez que me lo dijo, enseguida le respondí que por defender ciertas políticas de este gobierno no soy kirchnerista ni oficialista (nunca me terminé de identificar con estas clasificaciones). A la segunda, me apropié de lo que para él era un insulto y me aferré a esas dos medidas que habían desatado las primeras discusiones (la Ley de Medios y el Fútbol Para Todos) para defender mi posición.

Él seguía hablando pestes del gobierno, de cómo repartía las pautas de publicidad oficial entre sus “amigos” (lo cual resulta bastante cierto), de cuanta plata se está gastando en el fútbol, comparaba a Kirchner con Chávez, y nos recomendaba constantemente notas de La Nación.

Ya el resto de mis compañeros me jodían y me llamaban “El kirchnerista”. Pero por suerte, ellos comprendían mucho más mi postura que la del profesor.

Me quedé con las ganas de responderle al profesor: “Yo seré kirchnerista y todo lo que usted quiera, pero usted es clarinista, defiende al mayor grupo mediático-económico del país, grupo que apoyó a la dictadura…” Pero me pareció un insulto muy fuerte y jodido, y me lo guardé.

Esta fue la primera vez que me llamaron kirchnerista.

¿Hay que debatir el origen de las fortunas de algunos precandidatos y periodistas?



“El diablo” De Narváez, en fiesta de disfraces.

Por Rubén Levenberg*

Como todos sabemos –o deberíamos saber- la Constitución Nacional fue modificada en 1994. Es casi una verdad de perogrullo, pero vale la pena aclararlo: no sólo deben respetarla los funcionarios del Estado, sino también los particulares. El recuerdo apareció durante una noche apacible de un domingo más apacible aún, en el que nos pusimos a leer algunas páginas de un libro publicado por la Universidad Nacional de Jujuy en 2006 y escrito por el periodista y docente Iván Gustavo Lello: “Fronteras de la libertad de prensa, aspectos normativos, jurisprudenciales y deontológicos”.
En la página 28 de su libro, el autor recuerda que la reforma constitucional de 1994 incorporó en su capítulo II innovaciones en lo referido a derechos y garantías. El artículo 38, titulado “La información política” dice: “Los partidos políticos son instituciones fundamentales del sistema democrático. Su creación y el ejercicio de sus actividades son libres dentro del respeto a esta Constitución, la que garantiza (…) el acceso a la información pública y la difusión de sus ideas. Los partidos políticos deberán dar publicidad del origen y destino de sus fondos y patrimonio”. Dice el autor respecto del artículo 38 que “Esta es una norma que reafirma el derecho a la información en la democracia, avanzando en el reconocimiento a los partidos políticos de su facultad para dar a conocer sus propuestas e ideologías, materia sustancial en un sistema representativo y para la participación ciudadana en los asuntos de interés común”.
Pero, al mismo tiempo, destaca que en el mismo artículo, “los convencionales determinaron el deber de rendición de cuentas en el sentido liberal de la expresión, ya que los ciudadanos deben conocer el origen de los recursos partidarios y de la finalidad de los mismos, transparentando los mecanismos de financiamiento de las estructuras político participativas”.
En momentos en los cuales un pre-candidato colombiano que se propone ser presidente de la Argentina ejerce el cargo de diputado de la Nación gracias a un éxito electoral obtenido con el uso de fondos de origen desconocido y mediante la manipulación de medios de comunicación propios, vale la pena recordar la letra de la Constitución. Pero, además, también hay que señalar que el origen de los fondos no puede ser una cuestión personal sino institucional, debe ser informada oficialmente. Para que ello ocurra, tiene que haber partidos políticos institucionalizados, que no sean globos de ensayo de un millonario sino estructuras que reflejen un punto de vista de algún sector de la sociedad acerca de los asuntos del Estado y del gobierno. La nueva Ley que rige a los partidos políticos tiene sus restricciones y ha sido criticada, en algunos casos con cierto grado de razón, pero su filosofía es coherente con la Constitución vigente. Si la ley que rige a los partidos políticos les exige una estructura mínima, la “ley de leyes” les exige que informen de dónde salen los dineros que les permiten funcionar y presentarse a elecciones. Una forma de transparencia a la cual debería darse mayor importancia.
Por último, aunque la Constitución no lo menciona ni lo toma en cuenta, sería al menos la buena acción del día que algunos periodistas, súbitamente convertidos en millonarios, también dijeran públicamente cuál es el origen de sus fortunas. Una cosa es la declaración ante la AFIP y otra es el derecho de los ciudadanos a saber quién es el que comunica y desde dónde comunica. Es un tema crucial para la democracia, un asunto que, lejos de ser ignorado, como muchos pretenden, debería ser debatido públicamente.

*Director de www.prensayetica.blogspot.com

sábado, 10 de abril de 2010

La vida por Cris y la fugazzeta


Facebook: de la CIA al "Movimiento Nacional y Popular"

Por Gerardo Yomal

Algo raro está pasando.

Gente de clase media sale a respaldar a la presidenta y a repudiar las trabas que se le ponen a la ley de medios.

Algo difícil de ver, hasta hace poco tiempo, era que individuos, en forma personal, se pongan a caminar por la avenida Corrientes con carteles de defensa del gobierno y contra el oligopolio Clarín.

No sólo el hecho de mostrarse sino también el de encontrarse, de buscar gente que piense parecido frente a lo que parecía un discurso único, una cadena nacional mediática y privada que tenía un solo color.

Gente joven cantando la marcha peronista y ojo que sabían buena parte de la letra. ¿Cuándo la aprendieron?

Dos o tres mil personas que en algún momento se entusiasmaron cantando “Noble-Magnetto, devuelvan a los nietos”.

Desde distintos análisis políticos se bastardeaba a toda la clase media como “reaccionaria y gorila” mientras la realidad muestra que hay un porcentaje que está buscando cómo ubicarse en el actual contexto político.

Mientras tanto el diario Clarín, en su versión digital, en relación a la marcha motorizada por el programa 678, su facebook, distintas agrupaciones y blogueros titulaba: “Hubo congestión de tránsito en el centro porteño por una marcha kirchnerista”.

En fin, el férreo posicionamiento de determinados medios en el actual enfrentamiento con el gobierno, más que adhesiones, les está restando lectores y credibilidad.

Y lo más difícil de explicar de la noche de este viernes 9 de abril es que había cola para entrar a Banchero de Talcahuano y Corrientes. Y en Guerrin era imposible entrar.

Están pasando cosas raras: un sector de clase media quiere a Cristina y agota la fugazetta de la calle Corrientes.

viernes, 9 de abril de 2010

Marcelo presidente. ¡Qué Dios no lo permita!


Cómo diseñar, armar y pensar una candidatura en un laboratorio mediático.

- Yo quiero ser candidato a jefe de Gobierno y Francisco a gobernador de la provincia así que no nos peleamos –le explicó Mauricio.
- Está bien… pero les falta un candidato a Presidente –bromeó Grosso.
- No… de eso se está ocupando Francisco. Le ofreció diez millones de dólares a Marcelo Tinelli para que sea él.
Grosso sintió por un momento que el entusiasmo que le había comenzado a despertar se desmoronaba. Dudó. Tal vez era el momento de levantarse y olvidarse del tema.
Pero los años de destierro pudieron más.
- Ajá… ¿Y qué les contestó?
- Lo está pensando…
- Ah… Mirá vos. Qué bueno.

No eran sólo diez millones: Francisco De Narváez estaba dispuesto a ofrecerle a Marcelo Tinelli cincuenta millones de dólares para que fuera su candidato a presidente.
- No tiene que hacer nada. Solamente poner la cara. Y si no soy gobernador, soy su jefe de Gabinete y le manejo el gobierno –explicaba con convicción De Narváez en las tertulias con Macri, Chodos, Gustavo Ferrari y Doris Capurro.

(Fuente: “El pibe. Negocios, intrigas y secretos de Mauricio Macri, el hombre que quiere ser presidente” de Gabriela Cerruti. Editorial Planeta)

jueves, 8 de abril de 2010

Papaleo "comunista" y "chavista" ¡Qué miedo que me da...!




Por Rubén Levenberg*

Radiodifusión: La ley siempre postergada

En 1987 surgió una ONG llamada Centro de Estudios para el Debate sobre la Nueva Argentina (CEDNA), vinculada directamente a los entonces senadores radicales Antonio Nápoli y Ricardo Laferriere. Este último, proveniente de Entre Ríos, fue quien presentó un proyecto de ley sobre el derecho a réplica, que no sólo sus colegas se negaron a tratar, sino que le valió ser borrado de los medios, hasta el punto que desapareció de la política nacional. El CEDNA organizó entre otras actividades una que se llamaba “Los medios de comunicación en la transición democrática”. A casi 14 años, los temas siguen vigentes y, casi, diría que estamos peor.

Aquí va la exposición del peronista Osvaldo Papaleo, hoy en danza porque fuera el abogado de los Graiver durante el proceso en el que la dictadura les expropió Papel Prensa para repartirla entre los amigos. Pero aquí Papaleo habla de la Ley de Radiodifusión, la TV estatal y la relación entre medios y autonomía. No es el discurso completo y lo resaltado en negrita es obra mía. Que lo disfruten.
El tema hace a la raíz de los medios de comunicación, una ley de radiodifusión tiene que ir acompañada por un concepto de país, por un concepto de radiodifusión y de sociedad a la que se aspira.

En los medios está en disputa el 50 por ciento del poder real que existe sobre la opinión pública y el modo de influenciar a una sociedad, los valores y opiniones del conjunto de las personas que las integran. Por eso es que siempre se demora en legislar. La intención de la ley de radiodifusión siempre ha sido legislar sobre la distribución de potencias, ubicación de las emisoras en el dial, etc., pero nadie debe desconocer que detrás de ello hay una profunda disputa ideológica.

La ley que dictó el Proceso (1981) hablaba de interés público, para nosotros se trata de un servicio público. La diferencia no es semántica, es política: el que dice interés público relativiza la función del Estado como contralor de los medios de comunicación. Yo creo que una ley debe contemplar primero una enorme participación del Estado y de las sociedades intermedias en lo que significa el manejo de los medios. Aquí se entregó y se siguen entregando los medios a manos irresponsables que buscan sólo el lucro. La ley del Proceso, que hablaba mucho del país y la patria, escondía la realidad de un proyecto de dominación. La liberación nacional pasa ahora fundamentalmente por dominar los medios de comunicación, no existe ningún país periférico que no trate de controlar sus propios medios de comunicación si quiere liberarse; y no hay país dominado que no haya entregado sus medios.

La liberación nacional y los medios de difusión están muy ligados, hasta una cuestión como el sistema de color para la TV lleva implícita esa ligazón. Detrás de ella está la definición de un tipo de tecnología y la vinculación con los países que producen esa tecnología. No en vano Latinoamérica –excepto Brasil y la Argentina- tiene el sistema NTSC de los norteamericanos. Brasil y Argentina fueron a buscar a Europa el sistema de color, en su momento fue una definición política que no parecía trascendente, pero que afectaba a muchos intereses.

Cuando se plantea que la TV o la radio deben ser privadas, no se tiene en cuenta que no es lo mismo que producir aluminio por ejemplo: el aluminio es una opción posible dentro del consumo; pero cuando licitamos medios de comunicación, estamos poniendo a su servicio 30 millones de almas. Entonces, el tema se tiene que tratar en forma mucho más seria que otras áreas, incluyendo la económica.

Me atrevería a decir que los países serios tienen TV estatal o con cierto control; los países que producen basura tienen en cambio un sistema absolutamente privatista. Podemos hacer una comprobación rápida: EE.UU tiene una producción totalmente violenta y consumista. Aquí los que viven defendiendo la TV privada critican el nivel del medio actualmente y recurren a producciones del exterior, pero no dicen que “Anillos de oro” es fruto de la TV estatal española, hecha en un sistema sin competencia, con tiempo y apoyo para producir. Si acá privatizáramos todo, ¿qué se haría? ¿Cuatro canales iguales que el 9? (N de la R: Por entonces, manejado por Alejandro Romay)

La verdad es que la televisión privada lleva en sí misma la contradicción que la hace entrar en conflicto con la sociedad o con el proyecto social de país, desde que conlleva el consumismo, la competencia y las ofertas imposibles de alcanzar para la mayoría. Cuando se habla de TV, los publicistas se hacen a un lado, pero son los principales culpables porque las tandas comerciales –aunque mejor hechas- son mucho más violentas y llenas de golpes bajos que la programación en sí. (…)

Soy contrario a las mediciones: si le preguntáramos a los chicos si quieren ir a la escuela contestarían que no, entonces ¿qué hacemos, eliminamos la escuela? Claro, en estos temas, educación o salud, empezamos a poner límites, pero también hay que ponerlos en materia de comunicación que es una forma importantísima de educación. No me importa que los diarios sean privados, porque en última instancia hay de por medio una decisión personal en ir a comprarlos, pero la TV es algo que está en mi casa sin esfuerzo y sin pedir permiso. (…)

Yo no comparto las ideas del partido gobernante (N. de la R.: gobernaba Raúl Alfonsín), pero lo peor que nos puede pasar a peronistas y radicales es que los medios de comunicación estén en manos del enemigo. No podemos hacer una legislación tan amplia y entregarles los medios, nuestra responsabilidad reside en ello. Sin embargo, la ley pasa siempre para el otro año, las corporaciones tienen medios para presionar, entonces no se trata la ley de radiodifusión. Por lo menos en el mensaje del 1º de mayo no se habló del tema, así que no tengo motivos para esperar que se trate en este período de sesiones.



** Director de www.prensayetica.blogspot.com/

miércoles, 7 de abril de 2010

Cómo hacer un medio periodístico "kósher"


Ingredientes: dinerillos oscuros, "lavados", jueces, countries y aprietes...

Por Rubén Levenberg*


Los despidos y don Dinero
Navegaba por Internet con el objetivo de entender un poco mejor quiénes son los dueños del Grupo Uno -que en Rosario despide trabajadores de prensa y se rie de las conciliaciones obligatorias- cuando me encontré con una vieja nota de Mariano Obarrio, el periodista de La Nación. Se me ocurrió que valía la pena reproducirla y para eso está el vínculo que agregué.

Para quienes hacíamos periodismo allá por los años 80, más precisamente en el 82, época en la cual los centros de estudiantes se preparaban para el retorno a la democracia, un militante mendocino vestido con un traje pensado para alguien más flaco, con menos traste y mejor plantado que él, mezclado entre los cánticos estudiantiles trataba de hacerse de amigos periodistas. El mundo de la política estaba por parir una estrella y el mendocino respondía a todos los requerimientos básicos para cubrir uno de los puestos vacantes: Mucha simpatía y pocos escrúpulos. Entre sus compañeros peronistas, el jóven José Luis Manzano era uno más de los influyentes que se acercaba a la renovación para enganchar algún sueldo oficial. Era un producto de la clase media mendocina, pero no la que levanta la nariz como un ganso sino la que se esfuerza por manterner cierto statu-quo trabajando. La familia, no el retoño.

No creo que haga falta contar cómo llegó de militante a ministro de Carlos Saúl el Riojano. Diremos, simplemente, que siguió un derrotero parecido al de otros dos adalides de lo que luego sería la "cafieradora", organización liderada por Antonio Cafiero que tenía el objetivo de renovar al peronismo. O al menos era lo que decían Carlos Grosso; futuro intendente de la Ciudad de Buenos Aires; José de la Sota, futuro gobernador cordobés y el propio Manzano, quienes fueron las caras visibles del patriarca de la familia Cafiero. Tras la derrota, en 1989, y mientras su adversario comenzaba a festejar el triunfo en la interna, De la Sota, Grosso y Manzano comenzaban a jugar con el líder triunfante. Fue un salto mortal que el mejor trapecista del mejor de los circos hubiera envidiado.

De allí en más, justamente el cubano exiliado Más Canosa -fallecido hace tiempo- sirvió de contacto para que algunos dinerillos de origen poco claro terminaran invertidos en medios de comunicación y otros negocios, en asociación con la familia Vila, dueña del diario Uno, que luego pasó a ser el Grupo Uno. Abundan las historias que circulan acerca de cómo se construyó el grupo, pero no nos interesan los chismes.

A cambio, invito a los lectores a un ejercicio de imaginación que bien podría aplicarse a una docena de casos más o menos importantes en la Argentina y en el mundo. No al de Vila-Manzano-Mas Canosa, claro, que la lengua se nos haga a un lado: El señor A le ofrece dinero al señor B para que le venda sus acciones en un diario o en un canal de TV. El señor B dice que si, porque el precio es tentador. Se firma la operación y el señor A se hace cargo del diario. Luego viola el contrato y no paga un centavo a B. El señor B intenta protestar ante la justicia, pero justamente a través del diario o el canal adquirido se inicia una campaña en su contra. Fotos trucadas, campañas con información falsa, seguimientos, etc. El resultado, el antiguo dueño del diario o el canal se tiene que resignar a perder todo, antes que perderse a si mismo y a su familia. Algo parecido podría ocurrir si el dueño de un canal de TV no quiere vender.

Jueces que tienen casa en un country que pertenece al monstruo mediático, policías bravas que se llevan mejor con los jueces que con la Justicia, campañas contra adversarios económicos, lazos con personajes non-sanctos del exilio cubano (por no decir narcos, que suena feo) y aprietes varios son ya muy conocidos.

En dichas manos queda ahora parte del poder mediático, que comparten con el grupo Clarín. Porque a pesar de que se sigue utilizando el término "monopolio" para describir la concentración de poder mediático que estos empresarios o pinches devenidos en tales fueron juntando en pocos años, el término correcto es "oligopolio". Sea cual sea el nombre, queda claro que hay una furia notable entre quienes están acostumbrados a ganar sus peleas mediante recursos mafiosos. Contra todo un gobierno no es tan fácil, aunque una jueza alojada en un country del grupo y una cámara que simpatiza con el grupo por sus ideas nostálgicas acerca de la última dictadura militar hayan logrado suspender la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisuales.

A veces vale la pena agudizar un poco la memoria. Bastaría con leer la nota de Mariano Obarrio para descomponerse un poco. Como seguramente se habrán descompuesto los señores "B" que sucumbieron ante uno de los oligopolios. ¿Se hará justicia alguna vez?

Postdata: Para evitar los malos usos de la terminología económica, aquí van dos definiciones necesarias para el momento. De nada.

Monopolio: Situación de mercado en que la oferta de un producto se reduce a un solo vendedor.

Oligopolio: Concentración de la oferta de un sector industrial o comercial en un reducido número de empresas.

Si ganamos el mundial, ¿gana el kirchnerismo?




Por Manuel Yomal

ILUSIONES CIRCUNSTANCIALES

Los gobiernos se cuelgan siempre de los hombros de los artistas y deportistas triunfantes.
Grandes músicos, campeones olímpicos de ciclismo, el más grande jugador argentino de la NBA, cineastas galardonados suelen ser invitados a la casa de gobierno a fotografiarse con el presidente.
Hay muchos casos en los cuales grandes hechos y grandes figuras generaron un mejor clima político-social (y acaso económico), favoreciendo determinados intereses.
El mundial ´78 fue una estrategia clave muy bien manipulada y llevada a cabo por el gobierno militar para extender cierto nivel de consenso social.
Ocho años antes Brasil se consagraba campeón en el mundial de México ´70 durante la dictadura militar a cargo del general Emilio Garrastazu Médici. (La película “El día que mis padres salieron de vacaciones” regenera esas sensaciones encontradas, esos sentimientos contradictorios que se generan durante un contexto de estas magnitudes).
Y hablando de sensaciones contradictorias, Angel Cappa (ex jugador de futbol, actualmente técnico) cuenta su experiencia en España, donde vivió el exilio durante buena parte de la dictadura del ´76: Correo Argentino, ¿le suena? ¡Claro! Era una revista que hacíamos en España un grupo de exiliados. Proponíamos un boicot al Mundial 78 para denunciar a la dictadura. Yo escribía, distribuía, todas las tareas de militancia de aquellos años. Después, nos juntábamos a ver los partidos y gritábamos los goles de Argentina como locos.
¿No era contradictorio festejar triunfos que le podían servir a la dictadura? Esos éxitos son circunstanciales, duran muy poquito. Lo mismo que una fiesta: estás en la dictadura y tenés una fiesta o estás en la dictadura y te enamorás; eso no te quita la conciencia de la dictadura. Era un momento de alegría y nada más.
(En Revista El Gráfico, 31 de marzo de 2009, http://www.elgrafico.com.ar/2009/03/31/C-1449-el-dirigente-del-madrid-y-de-muniz-son-iguales.php)
Menem se cansó de figurar junto a las más grandes (y muchísimas otras no tan grandes) estrellas y esto formó parte del imaginario social que construyó.
Cristina se reunió con Grondona y Maradona a partir de la compra de los derechos de la televisación del fútbol, y como parte del protocolo se fotografió recibiendo de las manos del actual DT de la selección la nueva camiseta que Argentina usará en el mundial. Así como en el 2008 le entregó simbólicamente la bandera para llevar a los juegos olímpicos a Manu Ginobili, y en el 2007 se invitó a Vox Dei, entre otros grupos y artistas, a hacer un recital en la Casa Rosada.
En pocos días comienza el espectáculo deportivo más importante del mundo. Millones y millones de personas y dólares giran alrededor del mundial. Desde las expectativas y deseos más sinceros y legítimos, hasta los más oscuros y turbios intereses económicos se ponen en juego en este mes donde lo que más importa es el fútbol.
Yo, desde mi más sincero deseo interior y personal, quiero que Argentina salga campeón del mundo. Que El Diego levante la copa de manera épica y legendaria, que Messi, Tevez y Mascherano sean los nuevos héroes.
Muchos grupos pugnarían, ante esta situación, por la apropiación de semejante fenómeno triunfalista como si de eso dependiese su futuro político. Y en realidad, a veces es así. Ciertos proyectos penden de ese delgado hilo que brinda el mundial, las olimpiadas y hasta algún megafestival súper convocante. Esto muestra la debilidad de esos proyectos.
Como dijo Cappa, estos son éxitos circunstanciales, duran poco. Ese empuje que le pueden dar los deportistas y artistas a determinada gestión tienen que estar respaldados por la ideología, las convicciones y las acciones del poder político que gobierna.

martes, 6 de abril de 2010

AUTOCRÍTICA




Siento que con el caso de la desaparición de Jorge Julio López, como periodista, no puse toda la energía necesaria. Lamentablemente en el gremio nos fuimos acostumbrando y nosotros que debemos funcionar como un despertador nos quedamos bastante callados.

Paradójicamente me chocaban mucho las tapas irónicas de Barcelona. En relación a López me costaba conciliar la desaparición con el gaste total y el desparpajo sin límites. Todavía me cuesta aceptar el humor negro y los desaparecidos. Siento que la historia está muy fresca para permitirnos la burla, el descaro total. Sin embargo Barcelona habló de López, desaparecido en democracia, más que nosotros, los supuestamente periodistas serios.

A continuación un audio para refrescar la memoria. Clickear en el link: http://www.narrativaradial.com/audios.php

G. Y.

Macri salvó a un desaparecido*


La "burguesía nacional", ¡que lujo mamita...!


(…) En mayo de 1978, poco antes del Campeonato Mundial de Fútbol, Grosso fue secuestrado por un comando militar. Su nombre aparecía mencionado en la agenda de otros miembros de su agrupación política que fueron secuestrados en los mismos días. Haieck llamó a Macri en medio de la noche, le dio la novedad y le pidió que apelara a sus relaciones con el gobierno militar.
Haieck (gerente de SOCMA) sabía bien que era cuestión de horas, y que sólo podían salvarlo si las influencias eran en la primera línea del gobierno. Militante peronista, el gerente general de SOCMA estaba al tanto de los secuestros diarios, las desapariciones y el funcionamiento del aparato represivo desde el inicio mismo del golpe militar.
Antes de que amaneciera, Franco Macri había hablado con monseñor Pío Laghi y con el ministro del Interior, general Albano Harguindeguy. Carlos Grosso fue liberado al mediodía. Estaba golpeado y con signos de haber sido torturado, pero sin salir de su incredulidad por verse de nuevo vivo y libre.
De acuerdo con el momento político argentino en que lo relate, Macri varía en matices la versión, pero nunca deja de admitir que Grosso fue liberado por su presión. En plena época menemista, cuando el gobierno flirteaba con militares y acababa de indultarlos, Macri aclaraba que sus gestiones habían sido hechas “luego de haber investigado que él no tenía ninguna participación activa como extremista”, y no precisaba cuál hubiera sido su accionar de haber sabido que el secuestrado y torturado pertenecía a una organización revolucionaria. Pero en su autobiografía va más allá y sostiene que “afortunadamente logré convencer al entonces ministro del interior, general Harguindeguy, quien bajo mi responsabilidad lo hizo liberar. Grosso ya había sido torturado y condenado a muerte”.
La intervención de Macri prueba no sólo su vinculación con los militares sino también el conocimiento que tenían las autoridades del gobierno sobre el plan sistemático de desaparición que se estaba llevando adelante. Y cómo con la sola intervención de alguien influyente se salvaban vidas.
“Macri me salvó la vida dos veces: cuando me hizo liberar, y cuando me dio trabajo”, recuerda Carlos Grosso. Víctima del desequilibrio psicológico que le produjo su secuestro, Grosso le pidió a Franco Macri un empleo estable para reorganizar su vida y su rutina. Fue su ingreso como asesor de SOCMA: viajaba por los distintos países latinoamericanos evaluando las posibilidades de inversión. Un año después, en el comedor de la mansión de Eduardo Costa, Franco Macri le ofreció ser gerente general del holding. Una oferta imposible de rechazar.

*Fuente: “El pibe. Negocios, intrigas y secretos de Mauricio Macri, el hombre que quiere ser Presidente”, de Gabriela Cerruti.

lunes, 5 de abril de 2010

Pista Siria: ni una línea en tapa




"CLARIN” Y LA CAUSA AMIA

Por Horacio Lutzky

Días atrás, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal confirmó el procesamiento del ex presidente Carlos Saúl Menem, su hermano Munir Menem, el ex juez Juan José Galeano, los comisarios "Fino" Palacios y Carlos Castañeda, y los ex jefes de Inteligencia Anzorregui y Anchézar por las escandalosas maniobras de encubrimiento de la "pista siria" en el atentado a la AMIA, que comprometía a familiares y amigos de Menem. El extenso fallo de los jueces Gustavo Bruzzone, Jorge Luis Rimondi y Carlos Alberto González, al confirmar la igualmente detallada sentencia del juez Ariel Lijo, reconstruye claramente las circunstancias en que el encubrimiento tuvo lugar. Todo lo cual, fue planteado como acusación por el fiscal Alberto Nisman, que encuentra en este aspecto una plena reafirmación de esta esencial línea de investigación bastardeada por años por la dirigencia comunitaria judía y por el principal multimedios del país. Tanto la una como el otro sienten una gran incomodidad con estas investigaciones. Lo notable es el modo en que “Clarin” dio a conocer la noticia el 23 de marzo de 2010, en lo que pareció ser un extraordinario acto fallido: "Supuestas irregularidades en la investigación del atentado", decía a esta altura de los acontecimientos la volanta que acompañaba el título. ¡Supuestas!. Parece que los editores no se resignan a la difusión del encubrimiento, ni con fallos judiciales que acreditan lo que muy escasos analistas denunciábamos hace años en apenas un par de medios alternativos. La noticia de la confirmación que el ex presidente de un país y un grupo de sus funcionarios impidieron que se investigara el atentado y la consiguiente masacre más grande contra una comunidad judía después del Holocausto no mereció para "Clarín" ni una línea en tapa, y fue relegada a la parte inferior de la página 12 del periódico, ninguneada entre denuncias contra el kirchnerismo. Y luego de relativizar con entrecomillas el término encubrimiento, la nota decía: "Los camaristas respaldaron lo decidido por Lijo quien consideró que a partir de un pedido de Carlos Menem se desactivó judicialmente lo que se llamó "La pista siria" del atentado contra la AMIA y que involucraba a Kanoore Edul. La investigación del entonces juez Galeano se orientó a "la pista iraní" que es la que sostiene que el atentado se planeó con el visto bueno de Teherán. Debido a eso hay varios ex funcionarios iraníes con pedido de captura internacional de parte de la Justicia argentina".

Es decir, "Clarín" persiste en el absurdo de relativizar "la pista siria" presentándola como opuesta o incompatible con la "pista iraní", como si Hezbollah no tuviera sede en Damasco y financiamiento de Teherán, y como si la conexión siria en la Argentina de los 90 se hubiera dedicado a producir festivales de cine y teatro.

El mensaje implícito del medio es que el fiscal y los jueces, al investigar el encubrimiento, se entretienen en politiquerías menores.

El artículo sin firma de "Clarín" -que no fue presentado como "opinión", y por lo tanto se supone que es "información"- finalizaba diciendo:

"Los camaristas avalaron lo determinado por Lijo quien aseguró que la interrupción del allanamiento se debió a que el padre de Kanoore Edul habría visitado la Casa Rosada y Munir Menem, llamó luego a Galeano para ´interiorizarse sobre la situación´ del empresario, pese a que la denuncia de Nisman no está comprobado." (SIC) A esta altura, cuando las exitosas gestiones de Alberto Kanoore Edul (padre) y las vergonzosas maniobras de encubrimiento de los procesados están categóricamente probadas en el expediente, los condicionales de "Clarín" son reveladores. Casi tanto como la última y mal redactada frase que cierra la nota, que sin embargo tiene valor de editorial. Semejante injerto, para cualquiera que haya pisado una redacción, evoca el grosero manotazo de un editor sólo preocupado por imponer su línea.

SER PERONISTA: ¿EMPANADAS DE SOJA Y COCA ZERO?



Por Gerardo Yomal

¿Qué te pasa cuando escuchas la marcha peronista? ¿En algún programa de radio?

¿En un acto?

¿Se te eriza la piel? ¿Te emociona?

¿Te pone nervioso? ¿Te da bronca?

¿Pensas que estás entrando en un túnel del tiempo muy lejano?

¿Te suena pulenta cuando la escuchás en la voz de Hugo del Carril?

¿Cómo reaccionaste cuando estás en un bar, no sé si te pasó, y suena un celular con el rington de la marchita peronista?

Cuántos jóvenes de repente se preguntarán ¿qué es el peronismo? ¿Quién fue Juan Domingo Perón?

¿Por qué Reuteman, De Narváez, Menem se dicen peronistas?

¿Por qué durante muchos años el propio Néstor Kirchner no utilizaba ni se asociaba con la figura de Perón?

Se sugería que el expresidente Kirchner por su paso por la Juventud Peronista prefería a Eva y no a Perón que los había calificado de estupidos imberbes.

Cuando uno recorre las casitas más humildes del conurbano bonaerense o de las provincias más pobres del norte, ¿habrá mucha gente que tenga colgada en la pared la foto de Perón?

¿Algún peronista querrá, amará, sentirá pasión como la que se sentía con Perón si por ejemplo le hablan de Duhalde, Reuteman o Cristina?

Es obvio que no.

¿Por qué no hay dirigentes peronistas que generen mucho fervor y adhesión popular?

¿Se acuerdan que en una oportunidad Graciela Fernández Meijide que no es justamente una persona con carisma ni con llegada al conurbano bonaerense en determinada coyuntura política se impuso en bastiones históricamente peronistas en la provincia de Buenos Aires?

Acordate también que Francisco de Narváez que ganó las últimas elecciones en la provincia más importante del país le hizo caso a sus asesores e hizo una campaña política desperonizada. Y ganó. Y ganó con el voto de los más pobres.

¿Se diluyó la identidad peronista coma afirmó Eduardo Jozami?

¿Existen las masas peronistas? ¿El pueblo peronista?

Si le haces caso a determinados encuestadores, están los que afirman que solo el 20% de la población se identifica como peronista y sigue mayoritariamente a la estructura.

Y, ¿el otro 80%?

¿Habrá llegado la hora de decirle adiós al peronismo?

La realidad que es la única verdad nos dice que como identidad en sí mismo, el peronismo cada vez nos dice menos.

Si Reuteman, De Narváez e incluso en algún momento si lo necesitara, hasta el propio Mauricio Macri dirá que es peronista.

Si se le pregunta al Lole ¿qué es ser peronista? Quizá el tipo te dice: “plantar soja” y “comer empanadas de verdura”.

O si le preguntas al “colorado” te dice: “alika alikate” y “tomar coca zero”.

Entonces, ¿qué es ser peronista hoy?

domingo, 4 de abril de 2010

De tanto ver a Mirtha...





Por Franco Spinetta

El discurso comprado

"Lo peor que hizo este gobierno fue volver a llamar a la gente gorila", me dijo uno, mientras masticaba un rico costillar, de esos que dijeron que iban a escasear. El LCD brillaba de fondo. Yo quedé desubicado con la expresión. Pensé y repensé, hasta que logré calmar mis ansias de contestar. ¿Qué iba a lograr?

Sin embargo, la conversación continuó entre los comensales (menos yo) en un ida y vuelta que le serviría de extenso material a Don Arturo Jauretche para escribir un nuevo volumen de las Zonceras Criollas. En el medio, yo estaba callado, agazapado, tratando de no dejar pasar la cantidad de palabras que se me abarrotaban en la garganta. Sabía que cualquier expresión mía iba a desatar una hecatombe de puteadas y descalificaciones. Me guardé, por mi salud, obviamente.

Hasta que no pude más y largué una tibia defensa de algunas medidas que impulsó el kirchnerismo. ¡Ay mamita! Se me abalanzaron con fiereza de animal hambriento. Me tuve que retirar, luego de que me putearan más que a River cuando sale de la cancha adormecido de tantos fracasos hilvanados.

Lo paradójico, pensaba mientras me iba ofuscado en busca de paz, es que esa misma crítica a la falta de consenso y diálogo que esbozan, lo convierten luego en comportamiento propio al no querer escuchar ninguna defensa del gobierno nacional.

"No se puede defender lo indefendible", me decían. Y yo pienso, ¿no será que para ustedes resulta indefendible? ¿No se detuvieron a pensar en eso? ¿La mente tan estrecha se puede tener?

Pero lo más triste, y hablo de gente muy ligada a mí, es ver cómo incorporan y defienden un mensaje como suyo, cuando en realidad se lo han vendido estos años un par de publicistas y operadores de prensa. Es muy triste. Y no paro de preguntarme, ¿cómo sacar estos pensamientos enquistados en la cabeza? Quizá no se pueda, quizá ya sea tarde.

sábado, 3 de abril de 2010

“No se vaaaa y Posse no se va…”



En el Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se ha planteado un conflicto —entre varios— por la censura que Esteban Bullrich viene aplicando a un conjunto de materiales de apoyo al trabajo de los docentes sobre el Bicentenario de la Revolución de Mayo, materiales producidos por una de las Direcciones que integran el mismo ministerio.
Tras fracasar en la búsqueda de excusas que le permitieran ocultar esa censura (“tenemos nuevas estrategias”, “tenemos problemas presupuestarios”, “el material es muy extenso”, etc.), decidió colgar en la web del ministerio los materiales correspondientes al nivel inicial y al nivel primario, de modo parcial e incompleto. Pero los destinados a las escuelas de nivel medio, que son los que le resultan más urticantes, no los colgó allí, sino en su página personal (http://estebanbullrich.com/index.php?start=2), en una clarísima muestra de cómo el macrismo se apropia del espacio y la producción públicos. Para esta gente el estado es su propiedad privada.
Bullrich escribió una introducción donde confiesa la censura ideológica, justificándola con una noción de “ideología cero” propia de la hegemonía política liberal que oculta la hegemonía política de una única ideología dominante y que solapa e invisibiliza cualesquiera sujetos y perspectivas se encuentren por fuera de —y que resistan a— los sectores dominantes. La “ideología cero” es rematada por Bullrich por la concepción de “conocimiento completo” que, además de superada por sustentarse en una concepción cosificada del conocimiento, se presenta sugestivamente próxima a la teoría de la “memoria completa” de Cecilia Pando.
Recomendamos acceder a esa página, leer el texto de Bullrich, los materiales y también los comentarios negativos que ya ha cosechado semejante pieza de la derecha…

Sarlo contra Carlotto




Esta nota vino firmada con nombre y apellido. El autor es un periodista con treinta años de profesión. Como director del blog le sugerí que retirara su firma de este artículo para, dado el actual contexto político y la actitud de los grupos mediáticos, evitarle problemas. Quien escribe las siguientes líneas aceptó, un poco a regañadientes, mi sugerencia. G.Y.

Queridos blogueros de Puedecolaborar, ¿leyeron lo que escribió Beatriz Sarlo el miércoles 31 en La Nación sobre el discurso de Estela Carlotto el 24 de marzo, en la Plaza de Mayo?

(http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1249125)

Si ella no puede creer que Carlotto haya leído lo que leyó (los que no la escucharon, lo pueden ver en http://www.abuelas.org.ar/comunicados/aniversarios/a51.htm), la verdad es muy polémico que Sarlo haya escrito lo que escribió.

Insulta a la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo cuando la define como “cara digna de los actos en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno”, a los que va “para aplaudir y sonreír a las cámaras”. Estas palabras solas merecerían un repudio.

Pero hay más, y peor. A Sarlo le molesta la toma de partido político de Carlotto y de quienes redactaron el documento (varios organismos de derechos humanos), y ataca directamente a la que es una de nuestras dirigentes de derechos humanas más queridas y respetadas.

Carlotto, luego de elogiar los incontrastables avances en la justicia por los casos de terrorismo de Estado en Argentina (¿Sarlo los desconoce? ¿entre otros sabe que una cuarta parte de los nietos recuperados se logró en estos años?), reclama por Julio López, por la apertura de los archivos de la dictadura y tantas otras demandas pendientes. A Sarlo no le alcanza. La ve sesgada.

Y le critica a Carlotto que siga “el camino a la politización de los dirigentes de derechos humanos”. ¿Acaso se puede ser militante y dirigente de derechos humanos “despolitizado”? Y luego se contradice cuando dice de los derechos humanos que “su lugar es la esfera pública”. Tan intelectual como es Sarlo, ¿no sabe que la política y lo público son lo mismo, tienen el mismo origen?

Sin embargo porfía en esa idea. “Carlotto supo tener una palabra firme, pero moderada y, sobre todo, limitada al tema que le ganó relevancia y respeto. Eso fue cambiando”. ¡Limitada al tema! ¿Qué quiere decir? ¿Que el robo de bebés, el robo del bebé de su propia hija secuestrada, fue un tema puntual, de criminalidad común, que no tuvo nada que ver con “la política” que rodeaba a toda la dictadura y a sus intereses? ¿De qué habla? ¿Por qué quiere “limitarla” en la despolitización?

Critica una “cristalización” de ideas. No es así, este discurso en ocasión de un nuevo aniversario del golpe avanzó sobre los responsables civiles de la dictadura, con nombres y apellidos, un avance en estos años para no cargar sólo las culpas en los asesinos directos.

Con todas las críticas que pudieran hacerse al kirchnerismo, Sarlo no reconoce nada de estos años y en el fondo lo ataca -habiendo otros a quien elegir- a través de Carlotto. No leyó bien ni el texto porque dice que cita a Hugo Chávez y a Evo Morales y en el texto no se citan nunca (no porque no pudiera hacerse, ya que el documento alude a esa Latinoamérica por la que tantos luchan ahora como antes, y cuyo escenario común tampoco fue ajeno a la represión de los '70 y '80, ¿o eso también lo ignora?). En todo caso, ¿por qué no dice qué le molesta de Evo?, por ejemplo.

Sarlo critica al fin que el documento leído en la Plaza “apoya de manera enfática” la política exterior del gobierno. Y si ella no está de acuerdo, ¿por qué no propone otra cosa? ¿qué política exteror preferiría? ¿una maoista, haciendo honor a esa vieja y descabellada, inaudita ideología para un territorio como Argentina? ¿una de “relaciones carnales” como la que aplaudirían los dueños del diario para el que escribe? ¿cuál?

A Estela, un beso y un abrazo grande, y un agradecimiento por su lucha.

viernes, 2 de abril de 2010

Jesús en la mafia de los trapitos




Por Hugo Presman*

JESUCRISTO RESUCITADO EN LA SEMANA SANTA DEL 2010

“…Los que lo reconocieron como Jesús fueron grupos minoritarios, en un país donde más del 80% se asume como cristiano. Paradojalmente, los sectores más fundamentalistas, de misa diaria, lo consideraron un impostor. Algunos medios lo identificaron como piquetero y pidieron que la justicia actuara y cayera sobre él todo el peso de la ley. Visitó la villa 31 y les lavo los pies a los niños y a los enfermos. Macri lo acusó de demagogo y disolvente, integrante de la mafia de los trapitos, y que no respetaba el legítimo derecho de la gente decente a transitar. Carrió afirmó que era otra muestra de clientelismo. Gabriela Michetti se abstuvo de opinar supeditando las mismas a encontrarse con el Cardenal Bergoglio. El presidente de la Sociedad Rural Hugo Biolcatti consultado, fue categórico: “ Es un farsante, como va a ser Jesús si está rodeado de negros y marginales”. El rey de la soja, Gustavo Grobocopatel, manteniendo su habitual bajo perfil, prefirió no emitir declaraciones sobre un tema que sostuvo “escapa a mi competencia”. Desde La Plata, el Monseñor Héctor Aguer, contrariado, afirmó: “ La presencia de este sujeto crispa a la sociedad”

Eduardo Duhalde sostuvo que su mensaje no ayudaba a la unión de los argentinos y que todos, víctimas y victimarios, torturadores y torturados debían abrazarse bajo la bendición de la Santa Madre Iglesia. Marcos Aguinis desde La Nación sostuvo que el farsante era un antisemita y Beatriz Sarlo desde Clarín analizó que era un fenómeno interesante que había que seguir de cerca pero evitando que el gobierno se apropiara de su posible progresismo como había hecho con los derechos humanos. Ari Paluch desde su programa de radio criticó fuertemente al que calificó de marginal, pero insinuó que la calma de su rostro podría atribuirse a que posiblemente “hubiera leído los dos magníficos libros de mi autoría: “El combustible espiritual I y II”. El Ministerio de Economía anunció los índices del costo de la vida para el mes de marzo proporcionados por el Indec : Menos 3% que atribuyo al abaratamiento del pan y del pescado multiplicados por el impostor y al haber convertido el agua en vino. Pepe Eliaschev, desde el programa de Canal 26 “Le doy mi palabra”, manifestó su disconformidad con los problemas de tránsito, la prepotencia de los seguidores del presunto Jesús, y exhortó a que el Cardenal Bergoglio tomara cartas en el asunto y que desenmascarara al impostor, que seguramente era apañado por el gobierno. Mostró su preocupación que el desarrapado terminara concluyendo en una prédica antijudía. Sostuvo que había acudido a dos pruebas duras para comprobar que el predicador no era el Nazareno. Primero no reivindicó a un prócer de la colectividad como Rubén Beraja. En segundo lugar no mencionó en ningún momento haber leído mi último libro “Me lo tenía merecido”. “Quiero suponer- declaró Pepe desconsolado- que no tomó literalmente el título”. El periodista Nelson Castro, al finalizar su programa de televisión, se paró como es habitual frente a las cámaras y con su rostro angustiado rogó: “Señora Presidenta: Ud. debe hacer urgentemente algo, porque sino su gobierno terminará mal”

Magdalena Ruiz Guiñazú, después de afirmar su firme fe cristiana, solicitó que todo el periodismo independiente y puro tomara posición contra quién sumía a su Iglesia en un profundo desprestigio. Cuando Jesús se abrazó con Milagro Sala, Gerardo Morales afirmó que el predicador actuaba bajo el temor que le infundía la líder de movimiento Tupac Amarú…)

*(Texto completo en http://www.presmanhugo.blogspot.com/)