CRISTINA FERNÁNDEZ, CÁNCER Y PODER
Declaraciones del historiador Felipe Pigna
-¿Considera que los argentinos -en especial los peronistas- ya comparan la actual situación de Cristina K con el cáncer que padeció Evita Perón y que le costó la vida en julio de 1952?
Muy por el contrario. Los argentinos sensatos, en general, aquellos que no deseamos que las cosas vayan mal, somos muy optimistas respecto de la rápida recuperación de la presidenta a partir de lo que vamos conociendo de las opiniones autorizadas de los médicos serios. Lo de Evita fue abismalmente distinto, fue un cáncer terminal y sin cura para la época. Los enemigos de la democracia sí comparan y dicen como dijeron contra Evita: "Viva el cáncer".
-A su juicio, ¿el diagnóstico de la enfermedad significará un alza en el apoyo a la mandataria? ¿Cuál va a ser el impacto político en Argentina?
Creo que no va a haber impacto político, y si lo hay, será de apoyo a la presidenta.
-El analista político y médico Nelson Castro, en una columna en el diario La Nación, postuló la tesis de que "el poder enferma". A la luz de la historia reciente de Argentina, ¿qué respaldo tiene esa tesis?
La tesis no tiene el más mínimo respaldo científico. Pensemos en gente mucho más poderosa que Cristina que gozó en el pasado y goza hoy de muy buena salud. ¿Alguien oyó hablar del cáncer de Bush, de Putin, de Rumsfeld o de Kissinger? Me pareció tremendamente desafortunada la columna que trata de responsabilizar a la paciente por el mal que padece. La hipótesis es altamente aventurera y peligrosa en cuanto puede llegar a inducir a pensar que la política enferma y que, por lo tanto, es algo que debemos evitar; y si no hay políticos, ¿qué hay? Los latinoamericanos sabemos muy bien qué hay cuando no hay políticos.






