
Por Hugo Presman
El domingo 21 de marzo el empresario petrolero Alejandro Bulgheroni, después de mucho tiempo, (15 años según Perfil) concedió reportajes a distintos medios opositores al gobierno.
El diario Clarín tituló: “Quiero comprarle a Repsol las acciones y ser presidente de YPF”.
El bisemanario Perfil sintetizó: Carlos Bulgheroni, presidente de Bridas: “Soy optimista; con Kirchner se puede hablar, pero en privado y sin gritos”.
En cambio el diario La Nación prefirió desarrollar la nota con el siguiente copete: “El país todos los días da un pasito atrás”.
Pero si el lector no se queda con el encabezado y lee la nota se da cuenta de la intencionalidad de la misma. Ahí se dice: “Entrevistado por La Nación, Bulgheroni afirma que no le gustan las regulaciones y sugiere que no recibe el respaldo político que necesitaría para sus inversiones en el exterior. “ En la Argentina estamos como el cangrejo, todos los días da un pasito para atrás” dirá sobre esta cuestión.
Está claro: se refiere a un tema específico que molesta a todo empresario y que es una política regulatoria.
Al periodista económico del diario Jorge Oviedo, en cambio le pareció irrelevante otras declaraciones de Bulgheroni: “Trabajamos desde 1997, producíamos entonces 50.000 barriles diarios, y hoy producimos entre 240.000 y 250.000 barriles. A pesar de las regulaciones”
El domingo 21 de marzo el empresario petrolero Alejandro Bulgheroni, después de mucho tiempo, (15 años según Perfil) concedió reportajes a distintos medios opositores al gobierno.
El diario Clarín tituló: “Quiero comprarle a Repsol las acciones y ser presidente de YPF”.
El bisemanario Perfil sintetizó: Carlos Bulgheroni, presidente de Bridas: “Soy optimista; con Kirchner se puede hablar, pero en privado y sin gritos”.
En cambio el diario La Nación prefirió desarrollar la nota con el siguiente copete: “El país todos los días da un pasito atrás”.
Pero si el lector no se queda con el encabezado y lee la nota se da cuenta de la intencionalidad de la misma. Ahí se dice: “Entrevistado por La Nación, Bulgheroni afirma que no le gustan las regulaciones y sugiere que no recibe el respaldo político que necesitaría para sus inversiones en el exterior. “ En la Argentina estamos como el cangrejo, todos los días da un pasito para atrás” dirá sobre esta cuestión.
Está claro: se refiere a un tema específico que molesta a todo empresario y que es una política regulatoria.
Al periodista económico del diario Jorge Oviedo, en cambio le pareció irrelevante otras declaraciones de Bulgheroni: “Trabajamos desde 1997, producíamos entonces 50.000 barriles diarios, y hoy producimos entre 240.000 y 250.000 barriles. A pesar de las regulaciones”
buena info
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