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miércoles, 21 de julio de 2010

María Julia Olivan: “Lo de Lanata me parece careta”


Puedecolaborar presenta algunas definiciones de la periodista María Julia Oliván en declaraciones al programa El Tren conducido por Hugo Presman y Gerardo Yomal por radio Cooperativa. “Nunca sentí que Kirchner fuera mi patrón” y cuando fue entrevistado en 678 “yo no me apichoné” aseguró la periodista.


PRODUCCIÓN DE ALEJO LEMIÑA

Sobre por qué dejó 6-7-8

“Me fui de 678 porque, si bien compartía el fondo, el núcleo ideológico del programa, no sentía como algo propio las formas en las que se producían los debates y las críticas que se instalaban en el programa. Digo…, es importante que se hayan planteado estas críticas. Yo no lo hubiese hecho de esa manera, no lo hubiese hecho mirando solamente un lado de la historia; soy un poco más de plantear una aseveración, una opinión y una duda, y no sólo pararme sobre las opiniones asertivas. 678 es un programa asertivo, y entonces me sentía incómoda.”

Sobre las críticas a 6-7-8

“Creo que la crítica más recurrente, y la que se ha mantenido sobre el programa, es: ‘¿tiene este programa que estar en la Televisión Pública?’ y mi respuesta siempre es: ‘¿podría estar en otro lado?’ ¿podría haberse planteado un debate abierto y crítico sobre cuál es el poder real en la Argentina si no se hubiese dado en la Televisión Pública? ¿Hubiese sido el multimedios Clarín quien hubiese planteado que ellos son el verdadero poder con el que hay que negociar cuando un gobierno llega a perder poder político? Me parece que en esas preguntas está la respuesta.”

Sobre si 6-7-8 podría ser comparada con la revista “Humor”

“Me parece que una cosa es la invisibilización de las noticias que no sirven a los efectos de la oposición o de los medios hegemónicos concentrados, y otra cosa es la prohibición de un discurso diferente. Puede haber un silenciamiento, una cosa más acotada de ese discurso, pero no una prohibición.”

“(678) sí va a ser un programa a analizar, pero no me parece comparable a algo que haya pasado en la dictadura en cuanto a que es una resistencia discursiva y no una que sea desde la prohibición. Es un programa que está en el canal oficial que plantea un contra-discurso para lo que es la hegemonía de los medios.”

Sobre la crítica que Jorge Lanata le hizo a María Julia Oliván

“No entiendo por qué tiene que llamar a Radio Continental para hablar algo que él cree que yo de buena fe me estoy equivocando. Si no cree que me estoy equivocando de buena fe…, el que no tiene buena fe es él, porque él me conoce. Él sabe qué tipo de persona soy yo, y yo se qué tipo de persona es él. Entonces, la verdad, me parece bastante careta decir algunas cosas y hacer algunas especulaciones vinculadas a mi persona y en relación a mi participación en 678 viniendo de Lanata, y de mucha gente también, pero en este caso estamos hablando de Lanata.”

Sobre periodismo puro o impuro, independiente o dependiente

“Es importante en sí poder hablar claramente sobre cuál es la relación entre los medios y las empresas, y los periodistas y las empresas. Me parece que es algo que debería cristalizarse a futuro, debería poder blanquearse y poder establecer si existe o no esa distancia entre el periodista y la empresa o el periodista y determinado grupo político. Es decir, sincerar esa relación, ¿no? Entonces, me parece que vamos en camino a eso. Me parece que esta discusión que puede parecer amorfa o extrema, con muchas polaridades y pocos centros, pocos puntos de consenso, debe llevarnos a un punto de consenso donde se establezcan determinadas líneas de conducta que permitan una posición editorial honesta de parte de los periodistas con respecto a lo que opinamos.”

Sobre el programa en el que participó Nestor Kirchner y los que lo vieron como si estuviera “el Jefe” de 6-7-8

No me apichoné. Entiendo que alguien que genera demasiada admiración, te ponga un poco nervioso, pero eso es humano. ¿Patrón mío?, ¿Kirchner?, no fue nunca, no lo sentí así nunca. No porque estuviese mal, porque veo un montón de gente que quiere trabajar para Kirchner y me parece que es el juego de la democracia, o sea, no es un delito trabajar para Kirchner. Kirchner no es el patrón de estancia de la Televisión Pública, ni todos los periodistas que trabajan para las productoras independientes que contratan con el canal de la Televisión Pública son sus empleados o peones. Yo no lo interpreto así. Entiendo a los que lo interpreten o si se vio de esa manera. Yo no me sentí nerviosa por su presencia sino más bien desafiada, porque quería que fuera lo más explotable posible.

Sobre la ausencia de figuras como Carrió, Macri o Micchetti en el programa.

“Esa es una pregunta que también hacía para adentro de la producción, porque a mi me parece que la diversidad y pluralidad se enriquece con la presencia de opositores al discurso o la posición que nosotros tengamos. La decisión de quiénes eran los invitados era parte de la producción y yo no formo ni formé parte de la producción, sino que era parte de la artística y de la conducción entonces no tenía participación en sentarme en una mesa y debatir qué invitados había.”

Sobre qué le dejó su paso por 678

“A mi nadie me vendó los ojos para estar ahí. Es una experiencia enriquecedora de la cual salí más madura profesional y personalmente. Que yo decidí correrme desde un lugar de plena consciencia, sin ningún tipo de presión, y me siento cómoda y me hago cargo de eso. Yo sé lo que soy y no tengo líos ni conflictos con mis decisiones, ni con haber estado, ni con haberme ido.

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martes, 11 de mayo de 2010

María Julia Oliván: “No me gustaba señalar periodistas con nombre y apellido”

Por Gerardo Yomal

A María Julia Olivan no le paraba de sonar el celular: Lanata, Tenembaum, Montenegro y la lista es larga. La cuestión era que cuando conducía 678, los informes del programa les pegaban a fondo a varios colegas con los cuales ella había iniciado su trabajo profesional y que además los consideraba amigos.

Como queda expuesto varias veces al aire tanto el conductor como los panelistas no saben a ciencia cierta qué es lo que va a salir al aire. Eso lo define el productor Diego Gvirtz. En varias ocasiones Sandra Russo y Orlando Barone se despegaron de lo que estaba saliendo en la pantalla porque no estaban de acuerdo. Lo verbalizaban con todas las letras.

Resulta que María Julia Oliván no se bancó la presión de estar expuesta cotidianamente a enfrentarse con sus amigos periodistas y renunció al ciclo.

En diálogo con Víctor Hugo Morales se sinceró: “quise salir de la exposición, 678 tiene una forma que yo no tengo, no me gusta señalar colegas en forma agresiva. No lo sentía, no me gustaba…Soy periodista, no soy militante…” Y reiteró: “no me gustaba personalizar en periodistas con nombre y apellido. Además yo le decía a Diego (Gvirtz): invitemos opositores a lo que él me contestaba que lo trajimos a Alfonsin, a Donda…Fue un trabajo muy intenso…”

De ninguna manera Oliván renegó de su trabajo. Hubo un momento en que no se lo bancó más. Y se fue.

Mi opinión es que 678 con todas las cosas que no me gustan es necesario en el actual cuadro mediático. También sería bueno que Canal 7 agregue otros programas periodísticos donde tengan lugar los que no piensan como el gobierno, con debates, buenos reportajes. Así como 678 es necesario, otros formatos periodísticos, más abiertos ideológicamente, también lo son.