Mostrando entradas con la etiqueta Diego Gvirtz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Diego Gvirtz. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de marzo de 2011

Lanata: “Victor Hugo lo está haciendo por plata”

NÉSTOR Y CRISTINA QUE ESTÁN EN EL MEDIO DE LA MIERDA DURANTE TREINTA AÑOS, SE PARECEN / LO DIJO COX: EL TERMÓMETRO DE LA LIBERTAD DE PRENSA ES SI ESTOY O NO EN LA TV / ME DIERON TANTAS GANAS DE IR Y CAGARLO A TROMPADAS A BARONE.


Algunas de las definiciones de Jorge Lanata en diálogo con Jorge Fontevecchia

*Es una lástima lo que le pasó a Víctor Hugo. Era un tipo al que le creía, pero, evidentemente, viendo lo que está facturando en Canal 9, y cómo le va en la vida, tengo que pensar que lo está haciendo por plata también.
Sumado a que Víctor Hugo tiene como una especie de complejo de inferioridad por ser periodista deportivo. El siente que le tiene que gustar la ópera, que tiene que usar la política… ¿Me entendés? Es como que es poco ser periodista deportivo.
Le gusta, le va bien, hace plata, pero él quiere hacer otra cosa.

*¿Es cierto que no puedo trabajar en la televisión argentina? Y... es casi cierto. No estoy en la televisión abierta desde hace años, cinco o seis. ¿Porque la gente no me veía? No. Yo tenía el programa político más visto de la televisión. Tuve el año pasado la suerte de que Robert Cox dijera en una nota esto de que su termómetro de la libertad de prensa era ver si yo estaba o no el aire. Me encantó como idea que un tipo que viene de afuera piense: “A ver, ¿cómo está todo? ¿Está Lanata o no está?”. Y me encuentra medio arrinconado en un cable. Tampoco hay hoy en la televisión abierta ningún programa político en el sentido de programa político tradicional. Hay mucha propaganda, en el sentido más goebbeliano de la palabra propaganda, pero no hay programas políticos.

 *Pero no tengo más ganas de hacer esfuerzos. ¿Qué más tengo que hacer? Hice de todo para estar en la televisión argentina, haciendo televisión buena. No salió. Tampoco soy torpe. Cuando a mí me sacan la primera vez, te dije que me dio bronca. Pero después, lo que me dio fue tristeza. Porque yo tengo once Martín Fierro, más no sé cuántos Perfil, más no sé cuántos Clarín, más no sé cuántos... ¿Qué me quieren decir? ¿Cuál es el mensaje? ¿Tengo que hacer qué? Entonces, lo que me dio fue tristeza. ¿Saben qué? Mátense. No voy a hacer televisión. No quiero hacerlo. Véanlo el domingo a la noche en Infinito. Y laburo para otro lado.

*Yo vi una sola vez 6, 7, 8. Dejé de verlo en el momento en el que me dieron tantas ganas de ir y cagarlo a trompadas a Barone. Me dije: “Estoy loco, no puedo hacer esto, yo nunca en la vida le pegué a nadie”. Y no puede ser que esto me despierte una reacción violenta. Entonces, nunca más lo vi. Y viene gente y me cuenta: “Che, ¡cómo te dan!”. Respondo siempre lo mismo: “¿Dónde pensás que van a estar dentro de cinco años?”. Es cuestión también de dejar pasar el tiempo.

*Verbitzky es un tipo muy talentoso, muy inteligente, y un tipo muy inescrupuloso. En el fondo, más un político que un periodista.
Hace mucho tiempo, yo le había pedido a una gente amiga que averiguara cosas sobre El Perro (Verbitsky). Yo nunca conté esto que voy a contar, y entonces me entero, ahora es público, en aquel momento no se sabía y era como un escándalo, lo del libro de la Fuerza Aérea. Y me viene a ver El Perro porque se entera de que yo estaba preguntando por él. Y le cuento: “Sí, yo mande a tal persona a preguntar tal cosa porque quería saber con quién trabajo”. Y tuvimos una larga charla como de tres, cuatro horas, sobre todo. Entendí un poco más por qué él es más político que periodista, y un poco más cuáles son las cosas que me separan de él, pero que me separan también de esa generación: sin hacer ninguna acusación en particular, porque no la podría hacer, yo no puedo tener a un tipo secuestrado en un pozo dos días, un día, diez horas. Y cuando yo tengo que abrir la puerta y verlo al tipo ahí abajo, no me lo banco. Bueno, estos tipos no sólo se lo bancaron, sino que fueron y le pegaron un tiro al que estaba ahí abajo. No me importa quién fuera el que estaba ahí abajo, porque podía ser el demonio, pero no me importa. Eso es un abismo, un abismo. Entonces, yo me encontré a lo largo de los años con El Perro dándole una nota a Clarín antes que a nosotros. ¿Pero por qué? Porque para él era más importante Clarín

*Gvirtz ha estado en mi casa diciéndome que por favor quería laburar conmigo; cuarenta veces, no una vez.

*(Néstor Kirchner y Cristina Fernández) Dos personas que están juntas treinta años, que hacen política durante treinta años, que están en el medio de la mierda durante treinta años, se parecen. No puede ser que uno sea la Madre Teresa y el otro un agente de Kaos. ¿Cómo un tipo se va a transformar de Al Capone en Winston Churchill en una semana?

jueves, 1 de julio de 2010

D´Elía: “Kirchner es un hijo de puta pero es un hijo de puta nuestro”

Puedecolaborar presenta algunas frases sueltas escuchadas en reuniones, mesas periodísticas y programas radiales. De buena fuente.


* “Kirchner es un hijo de puta pero es un hijo de puta nuestro”, Luis Delía en diálogo con militantes políticos (año 2009)

* “Antes la burguesía le tenía miedo al movimiento obrero; hoy le tiene miedo al movimiento bloguero…” Enrique en el Foro de la Boca.

* “Lo único que faltaba: que Orlando Barone le venga a dar cátedra de peronismo a Eduardo Blaustein”, de un periodista, militante peronista de toda la vida en la tradicional cena antisoja de periodistas, en San Telmo después de haberlos visto en 678.

* “Hay que matarlos de chiquitos” en relación a militares y policías. Nilda de Boedo, oyente del tren, cuando se trató el tema de la policía de gatillo fácil en Bariloche.

* “Esperen que ya los va a cagar”, Mario Pergolini en Cuál es, Rock & Pop. Se refería al productor de 678 Diego Gvirtz y a lo que les puede pasar a Galende y Barragán en cualquier momento.

* Jorge Lanata, emblema del periodismo de los noventa, que después de pasar por el teatro de revistas, de plagiarse hasta el hartazgo a sí mismo, almuerza a solas con Mirta Legrand, quedando a su derecha y dedicándole un libro de su autoría con un texto genuflexo: “A la chiqui que es una grande”. De una nota de Hugo Presman

* Cuando le comentamos que en nuestro programa El Tren estuvieron debatiendo Vicente Massot y Alejandro Horowitz, Diego Bonadeo nos dijo si “después habíamos fumigado…”

martes, 11 de mayo de 2010

María Julia Oliván: “No me gustaba señalar periodistas con nombre y apellido”

Por Gerardo Yomal

A María Julia Olivan no le paraba de sonar el celular: Lanata, Tenembaum, Montenegro y la lista es larga. La cuestión era que cuando conducía 678, los informes del programa les pegaban a fondo a varios colegas con los cuales ella había iniciado su trabajo profesional y que además los consideraba amigos.

Como queda expuesto varias veces al aire tanto el conductor como los panelistas no saben a ciencia cierta qué es lo que va a salir al aire. Eso lo define el productor Diego Gvirtz. En varias ocasiones Sandra Russo y Orlando Barone se despegaron de lo que estaba saliendo en la pantalla porque no estaban de acuerdo. Lo verbalizaban con todas las letras.

Resulta que María Julia Oliván no se bancó la presión de estar expuesta cotidianamente a enfrentarse con sus amigos periodistas y renunció al ciclo.

En diálogo con Víctor Hugo Morales se sinceró: “quise salir de la exposición, 678 tiene una forma que yo no tengo, no me gusta señalar colegas en forma agresiva. No lo sentía, no me gustaba…Soy periodista, no soy militante…” Y reiteró: “no me gustaba personalizar en periodistas con nombre y apellido. Además yo le decía a Diego (Gvirtz): invitemos opositores a lo que él me contestaba que lo trajimos a Alfonsin, a Donda…Fue un trabajo muy intenso…”

De ninguna manera Oliván renegó de su trabajo. Hubo un momento en que no se lo bancó más. Y se fue.

Mi opinión es que 678 con todas las cosas que no me gustan es necesario en el actual cuadro mediático. También sería bueno que Canal 7 agregue otros programas periodísticos donde tengan lugar los que no piensan como el gobierno, con debates, buenos reportajes. Así como 678 es necesario, otros formatos periodísticos, más abiertos ideológicamente, también lo son.