martes, 10 de julio de 2012

Bienvenidos a la escuela de entrenamiento de pibes sicarios.

Los monoblock de La Tablada, el Doke, La Corea.

Foto de la película “La virgen de los sicarios”
7 de la tarde de un jueves en los Monoblocks de La Tablada en La Matanza, se descompone un vecino de un infarto, la ambulancia no entra por ser zona peligrosa...mientras a lo lejos se escuchan tiros, son las disputas de las bandas que con ametralladoras defienden las esquinas de venta de paco. Empezamos a recorrer el barrio y vemos que la primer línea armada de defensa de los territorios de comercialización de droga son pibes de 15 a 17 años, las recortadas o metracas le quedan grandes pero ellos son feroces, como le enseñan los capos. Ferocidad y muerte así se crían los pibes a 20 minutos de la Capital Federal; si te vas un poco más para adentro de la Avenida Crovara tenés Puerta de Hierro, la villa sobre la avenida cuyo cartel de bienvenida reza: Bienvenido a Pacolandia, mensaje claro, nada de dejarlo librado a la imaginación...y sobre la vereda a partir de las 10 de la mañana ves a los pibes "paqueando" y a los pibes "vendiendo y cuidando su esquina"; entramos al corazón del barrio a un comedor acompañados por un referente de no más de 18 años con su 38 a la cintura. Algunas chusmas del barrio dicen que el paco entra por el cementerio de Villegas que linda con el fondo de Puerta....pero si te aburre el oeste y tenés ganas nos vamos para el sur y nos metemos en la Villa Tranquila en Avellaneda o en el Doke, sin cloacas, acá no hay bienvenidas pero hay paco, marginalidad, armas y violencia, mucha...pero para no deprimirte recorramos el norte...vamos para La  Corea en San Martín, lo distinto es que ahí vez como los mayores entrenan a los pibes en el difícil arte de disparar para sobrevivir...¿Querés entrar a la villa? al "barrio" para los progresistas que piensan que nombrarlo de distinta manera lo hace distinto...se entra con un referente, a determinada hora y a determinado lugar. Pero ¿por qué? porque en la villa mandan las bandas que resuelven todo a punta de escopeta. Punto. Entrás hasta donde ellos quieren y hacés hasta dónde ellos quieren...mientras que la pobreza que nos duele les sirve a estos gusanos de pantalla para reclutar pibes y convertirlos en sus herederos. Pasa que los pibes en plena adolescencia, cuando es sólo eso lo que aprendieron se envician, sin control ni límites terminan matando a un pibe de su edad por el sólo hecho de verlo morir...¿te espanta lo que te digo? Te pido perdón, pero esta es la realidad de las villas del conurbano. O peleamos contra esa realidad o ella nos terminará comiendo y acá entran todos: políticos de la pimpinela, intendentes de la CNU, núcleo duro de marginalidad, armas, drogas, policías mal pagos y jefes de policías corruptos y administradores de delitos y cadáveres, muchos.
O les disputamos el territorio a las bandas o las bandas seguirán expandiendo su territorio a lo largo de toda la provincia de Buenos Aires y el cordón sur-oeste metropolitano, entrenando soldados cada vez más jóvenes y corrompiendo políticos, policías y jueces porque manejan cada vez más caudal de dinero.
¿Cómo? con investigación criminal, la guerra frontal contra estas bandas es negocio para ellas, no para los ciudadanos...ahogarlos financieramente, cercarlos y detenerlos de por vida. ¿Con qué? con fiscales y jueces duchos en investigaciones complejas y policías bien entrenados y pagos. Sin tregua.

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