ROMINA YAN EN CADENA/HEBE SE LLEVÓ LA MARCHA PUESTA/MEDIOS “PROGRES” QUE SUBESTIMAN A SU PÚBLICO
Por Pablo Caruso
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Tenemos la sensación de que si no hubiera sido la muerte de una actriz muy querida por el círculo del espectáculo, hubiera sido otra información relativamente menor la que gane la pantalla de los canales del oligopolio, para no tener que mostrar las 20 mil personas que pidieron la aplicación plena y para todos de la ley de medios. Esto se pudo ver mucho mejor en aquellos cableros que ya reordenaron la grilla; un zapping rápido permite ahora la comparación inmediata: TN, América Noticias, C5N, Crónica fueron en tándem con la muerte de Romina Yan, haciendo y estirando tiempo con música de velorio moderno, consultando actores para el show de la lágrima y médicos para prevención de la muerte súbita. Canal 26 estaba con Liliana de Regreso, que poco quiso informar también sobre la marcha. La televisión pública, en hora buena, transmitió el evento completo y en directo y CN23, privado pero distinto, justificó su inclusión mostrando la otra agenda, también transmitiendo el acto en Tribunales, intuyo un poco a pesar de las ganas del Chavo Fucks.
También podría decirse que si Hebe de Bonafini no hubiera regalado el título, tal vez hoy esos mismos canales no tendrían la movilización en tapa ni en los títulos de la media hora. El denominador común todavía a esta hora es: “Durante un acto kirchnerista, Bonafini llamó a tomar tribunales” Nótese la negación de la pluralidad de sectores y organizaciones que efectivamente participaron no sólo del acto, sino de la construcción de la ley de medios. Y también llamar sólo por el apellido, le da a la Madre de Plaza de Mayo cierta lejanía y distancia con nuestra propia historia, que también es la de ellos.
Ahora, más notable que esto, que en realidad era tan previsible, es la subestimación de varios medios “progres” respecto de sus públicos ante la desafortunada decisión de Hebe de llevarse la marcha puesta.
Ayer comentábamos que hubo mucha discusión acerca de cómo posicionar la marcha respecto de su interpelación a la Corte Suprema de Justicia. La idea de la Coalición, lo hablé con Néstor Busso , no era desafiar, sino acompañar al tribunal en la práctica de la Justicia, con mayúsculas, habida cuenta de que esta Corte es de lo mejor que hemos tenido en décadas. Tanto por la legitimidad de su elección, como por el propio desempeño posterior. E incluso con estos cuidados, saludamos que se resalte que también la Justicia es política y que no está mal que la ciudadanía diga “Acá estamos señores. Los respetamos, pero queremos que sepan qué piensan y sienten todos los aquí representados”.
La idea de enfurecer a la Corte Suprema no parece oportuna. Le regala títulos a la derecha, que sabe cómo usarlos. Y tapa la fuerza simbólica y literal que tuvo el discurso, por ejemplo, de Estela de Carlotto: “Tenemos que hablarles a los señores de la Justicia, que no están en otro planeta, que son parte de este pueblo, y no se debe tardar en resolver problemas”. También dijo que esa plaza de ayer era mucho más importante que cualquier premio Nóbel. Ese era el título, y no pudo ser.
Vuelvo a lo de los medios “progres”: decía que subestiman a su público, porque nadie va a dejar de pensar que la ley de medios es justa porque se observe al menos el poco tino de una militante indiscutible, en un contexto como el de ayer. Tipos que uno admira, y que han mostrado voluntad de acompañamiento crítico cuando fuere necesario, ni mención hicieron del infortunio. Uno supone, por miedo a hacerle el juego a la derecha. Lo que humildemente creemos es que peor que eso es la subestimación de la capacidad crítica de las audiencias. Allí se pierde la posibilidad hermosa de tener pertenencia ideológica, y ejercer la profesión con honestidad y compromiso intelectual.
La marcha, salvando lo dicho, fue una muestra más de la capacidad de movilización y compromiso que tiene la ciudadanía respecto de la recuperación de la política como herramienta de transformación. Mucha gente suelta, mucho pibe, mucho viejo lindo. Y también organización y bandera.
Palabras aparte merece el escenario, donde confluyeron artistas, intelectuales, partidos políticos de distinto extracto, movimientos sociales, organizaciones de derechos humanos.
Pocas demostraciones tan elocuentes respecto de la legitimidad de una ley democrática que no se puede postergar más.