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martes, 12 de julio de 2011

SOLO CON CRISTINA, LA CAMPORA Y LOS BLOGUEROS NO SE GANA


Por Rubén Levenberg
EL KIRCHNERISMO NO JUGÓ / CABANDIÉ ES FLOJITO / NO SE MILITÓ CASA POR CASA
A veces, cuando se intenta analizar cuestiones complejas, nada mejor que recurrir al pensamiento de otros. Uno de ellos es el politólogo Luis Tonelli, quien primero en el programa el Tren de Radio Cooperativa y luego en su columna matutina en Radio del Plata arriesgó que el domingo pasado se votó la segunda vuelta en la Capital Federal, pero que no todos lo entendieron así. Que Macri haya arañado el 50 % y Filmus el 30 % no debería sorprender.

Agregaremos un granito de arena: Cuando se polariza la elección, los que podrían votar a alguna alternativa se inclinan por uno de los candidatos que marchan a la cabeza de las encuestas. Casi una verdad de Perogrullo, pero los guarismos pobres de los frentes trotskistas que se comían el mundo y salieron debajo del ex árbitro Castrilli y hasta del Frente del Sur, que llegó a imaginarse en el podio del ballotage sirven de testimonio.       
Ahora hagamos un poco de historia: La ciudad de Buenos Aires es un distrito de clase media predominante numéricamente pero no hegemónica. Es heterogénea por definición. Se vuelve mayoritaria cuando entra en alianza con otro sector, pero no impone su discurso, adopta el de la minoría que circunstancialmente es hegemónica. Puede llevar al triunfo al FREPASO en las constituyentes y luego a Fernando de la Rúa.

Pero no hay que caer en la “gran Solanas”. Muchos se enojaron y con razón cuando el cineasta fue despectivo con los votantes catamarqueños porque habían votado al oficialismo. No se puede decir ahora que los porteños son –o somos- fascistas, derechistas, oportunistas o que votamos con la TV en la cabeza.  

Ahora agreguemos a otros pensadores, pero futboleros. Russo, Gareca y el ahora recuperado Tocalli suelen recordar que “el otro equipo también juega”. Los sectores de la alta burguesía porteña, que tienen un 30 % del electorado, conocen la realidad política de la ciudad y operaron con inteligencia. No necesitaban discutir, porque cualquier discusión podía interpelar su discurso vacío y provocar dudas entre las clases medias. Buenos Aires capital es un distrito de predominio radical. La pérdida de protagonismo de la UCR y los coqueteos de Ricardo Alfonsín con Mauricio Macri fueron también un mensaje para el electorado. Algo así como una liberación de conciencias.

Los que conocen poco al hijo de don Raúl o los que hablan por terceras versiones no saben que el ahora candidato presidencial del radicalismo dio un giro de 180 grados respecto del pensamiento que expresaba hasta hace un año. Algo cambió en él, ya no es el jefe político que salió a defender al Gobierno nacional contra un enviado estadounidense, mientras los que ahora son sus aliados, Macri, Carrió, De Narváez, Morales Solá, pedían una cruz de madera para colgar a Cristina. Saltó de Hipólito Irigoyen a Marcelo T. de Alvear sin escalas. Nadie sabe cómo.

Pero si el adversario también juega, hay que pensar por qué el equipo propio perdió. Tal vez porque no jugó. Con el diario del lunes, o del martes, digamos que hubo una no campaña. Los sectores que desplazaron a los candidatos que proponían Filmus y Tomada sacaron una cantidad mínima de votos. ¿Qué hubiera pasado si en lugar de Cabandié, el encargado de plantear los problemas de la ciudad hubiera sido cualquiera de los buenos candidatos que les borraron a Filmus y Tomada o un líder barrial? ¿Cuántos votos se hubieran recuperado si en lugar de fiestas de 50 personas hubiese habido un movimiento militante casa por casa, como el que hizo –con o sin renta- el macrismo tan temido?
De un lado, hubo un oficialismo porteño con la mirada clara de que había que dividir aguas entre la ciudad y la Nación –como si los dineros que fluyen por las calles de Buenos Aires no fueran efecto de la política del Gobierno Nacional- y que había que estimular al máximo el sentido común y su extraña combinación con antiperonismo de las clases medias porteñas para completar el casi 50 por ciento que le hacía falta para ganar esta primera-segunda vuelta. Del otro, hubo una oposición que confió en la figura de Cristina y en la fiesta 2.0 de los chicos Twitter. Parafraseando al General, las redes sociales son buenas, pero si se las vigila de cerca, son mejores”. Habrá que aprender para otra vuelta.

lunes, 20 de junio de 2011

Edificio de Sociales: “conquista del gobierno de Cristina”


Filmus y Cabandié en la UBA

Por Alejo Lemiña
El decano de la facultad de Ciencias Sociales de la UBA, Sergio Caletti, calificó como “histórico” un acto de campaña que los candidatos del Frente para la Victoria (FpV) Daniel Filmus y Juan Cabandié realizaron en el auditorio del edificio nuevo de la sede de Sociales, el viernes 17 de junio, donde prometieron “una universidad trabajando junto al estado” nacional y al de la ciudad.
Estuvieron presentes en el acto decanos de la UBA, entre ellos Sergio Caletti, quien permaneció sentado en primera fila, acompañado por sus colegas, con los que cantó eufóricamente “Filmus-Tomada, Cristina a la rosada” a la par de los movimientos estudiantiles afines al FpV. Además de considerarlo “histórico”, Caletti afirmó que “debe ser la primera vez que hay un acto vinculado a las causas nacionales y populares de esta magnitud y fuerza en los últimos años”.
Filmus, candidato a la jefatura de gobierno porteño, reconoció tener “una alegría enorme” por estar en el auditorio que no conocía aún y recordó que “siempre tuvimos el edificio para la facultad como una asignatura pendiente”. Al respecto, el aspirante a legislador porteño, Cabandié, aseguró que aquellos “que venían reclamándolo” deben entender que “ha sido conquista del proyecto de Cristina (Fernández)” porque “fue este gobierno el que les dio la solución definitiva”.
Las dos figuras que representarán el 10 de julio al FpV en la Capital Federal no ahorraron críticas tanto a Mauricio Macri, a quien acusaron de  no haber terminado “las 20 escuelas y los 10 kilómetros de subte que prometió en 2007″, como también a las antiguas gestiones. “La universidad en las últimas décadas tuvo que resistir a las dictaduras, y por si fuera poco, con sus secuelas de presos, desaparecidos y exiliados, después tuvo que soportar a los procesos neoliberales” sostuvo Daniel Filmus.
El candidato a jefe de gobierno porteño también destacó, en su discurso, la presencia de representantes de la UBA y aseguró que le resultaba una “satisfacción” ya que “no era algo común hace un tiempo”.
Glenn Postolsky, director de la carrera de Ciencias de la Comunicación Social, también participó del acto y consideró que era “como un retorno esperado” debido a que “en la década del 80 formaban parte de la vida cotidiana” y “con el menemismo los cuadros políticos quedaron claramente excluídos de la dinámica política”.
La ausencia destacada fue la del ministro de trabajo, Carlos Tomada, postulado para ser vicejefe de gobierno porteño. Filmus explicó que no pudo ir debido a que asistió a “otro acto de militancia”.
Tampoco ingresaron al acto movimientos partidarios opositores que se mantuvieron al margen, varios deambulando por los pasillos de la facultad en pocas cantidades a las habituales. “Yo soy del P.O. – partido obrero – y ahí no me meto” declaró una alumna que permanecía fuera del auditorio, al ser consultada si ingresaría al evento.
Entre las banderas presentes en el auditorio se distinguían La Cámpora, Movimiento Evita, Juventud Peronista Descamisados y Lavallese, entre otros.
Un integrante del Movimiento Universitario Nacional y Popular, Pedro Hip, aseguró que esta no era la primera vez que Filmus visitaba la sede de Sociales sino que hubieron dos oportunidades previas, pero que nunca había sido netamente por un acto de campaña sino charlas donde se abordaban temáticas particulares.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Facundo Moyano: “Los treinta mil desaparecidos son nuestros y Rucci también”

LA CÁMPORA Y LA JUVENTUD SINDICAL


LOS ’70

Hay que rescatar las cosas buenas que tuvieron los compañeros de la JP y también lo bueno del sindicalismo. Fue una etapa muy complicada, incluso para analizar, porque hay que tener en cuenta, para no hacer un análisis anacrónico, cuáles eran las circunstancias, por qué el movimiento estaba fracturado y culminó en lo que culminó. Y nunca se puede olvidar a la hora de hacer este análisis que al conductor de este grandioso movimiento peronista, lo habían sacado de la Casa Rosada bombardeando para matarlo. Entonces, sin el General Perón presente para marcar la táctica se hacía muy difícil conducir el movimiento. Por eso creo que hay que rescatar las cosas buenas de cada uno, y analizar profundamente para no cometer los mismos errores. Y sobre todo superar esa falsa contradicción. Por eso nosotros en el acto dijimos “los 30 mil compañeros desaparecidos son nuestros y (José Ignacio) Rucci también”. Qué mejor que dejar esa falsa contradicción de lado y apostar a la unidad. Los jóvenes, si no somos capaces de superar esa falsa contradicción, no podemos construir nada. No se puede construir a partir de cuestionamientos entre nosotros de contradicciones del pasado. Yo no le puedo ir a cuestionar nada a los compañeros de La Cámpora o a Juan Cabandié. ¿Qué le voy a cuestionar? Juan es hijo de desaparecidos, hasta hace poco no conocía su verdadera identidad, y yo le voy a cuestionar cosas de cuando ni él ni yo habíamos nacido. Los jóvenes, y lo dijo Cristina en el acto de la JP, somos los que tenemos que garantizar las profundización de este modelo. Debemos luchar todos unidos por una Patria libre y soberana.

(Extracto de una entrevista realizada por Esteban Collazo y Martín Salomone publicada en octubre en la Revista 2010 a Facundo Moyano secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Peaje y Afines -SUTPA- y referente de la Juventud Sindical de la Corriente Nacional del Sindicalismo Peronista)

lunes, 13 de septiembre de 2010

Juan Cabandié: “Mi apropiador hablaba pestes de Lanata durante los 90. Hoy hablaría bien”*


¿Quién es el legislador porteño kirchnerista Juan Cabandié?: Soy Juan, nací en la ESMA en marzo del 78, lugar donde mi mamá y yo compartimos sólo 20 días. Viví casi 26 años con un nombre que no era propio y creyendo que mis padres eran un policía y su mujer. Gracias a la ayuda de Abuelas, supe que era hijo de desaparecidos. Damián, mi papá, tenía 19 cuando fue secuestrado. Alicia, mi mamá, tenía16 y estaba embarazada de cinco meses. Así es mi historia, la que despertó el deseo de involucrarme, porque no podemos dejar que se pierdan dos generaciones, la de nuestros viejos y la nuestra, donde el individualismo nos alejó de ser protagonistas


*fuente 678