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jueves, 8 de marzo de 2012

Rebelión femenina: ¿para cuándo?


¿Hospitales públicos que fueron copados por grupos integristas católicos para evitar el aborto terapéutico?

Por Silvia Valerga
    La fecha elegida para celebrar el  día de la mujer tuvo que ver con la violencia y a 104 años del incendio ocasionado por las bombas que lanzaron contra las trabajadoras de una industria textil en Nueva York,  que protestaban por los bajos salarios y provocaron la muerte de 146  obreras, la situación laboral ha mejorado en una gran parte del mundo, pero subsisten  las desigualdades por la creciente violencia de género y las leyes que condicionan la libertad  de las mujeres a decidir  sobre su propio cuerpo.
  La organización Human Rights Watch señaló  en su informe anual que “la Argentina no rinde cuentas en materia de salud reproductiva” y  documenta los numerosos obstáculos que enfrentan mujeres y niñas que intentan recibir servicios de salud reproductiva a los cuales tienen derecho, tales como anticoncepción, procedimientos voluntarios de esterilización y especialmente el aborto después de una violación.
  HRW se refiere, entre otros temas,  a la intromisión de los comités de ética formados en los hospitales públicos que fueron copados por grupos integristas católicos que no permiten la aplicación del artículo de la ley reformada en 2007 para proteger, mediante el aborto terapéutico, a las menores y discapacitadas violadas.
  Por otra parte, el femicidio en el mundo está causando alarma porque el 70 % de las mujeres asesinadas lo son a manos de sus parejas o ex parejas. En nuestro país  se formó la asociación civil La Casa del Encuentro, que lleva adelante un observatorio de casos mediante datos recogidos de los medios de comunicación.
   La provincia de Buenos Aires encabeza los índices de femicidio con el 34%, Santa Fe el 10%, Córdoba el 8% y la Ciudad de Buenos Aires el 7%,  a la vez que indica una edad que va de los 19 a los 50 años en la mayoría de los casos  y el lugar del hecho es la vivienda compartida o de la víctima, siendo la modalidad utilizada el arma de fuego en primer lugar, luego incendiadas y por último apuñaladas, golpeadas  y asfixiadas.
   Con respecto a la trata de mujeres, es conocida la existencia de prostíbulos, pero la captación de personas mediante el  secuestro o  el engaño y sometimiento por la fuerza para ejercicio de la prostitución ha tomado estado público en los últimos tiempos, después del caso de Marita Verón que se juzga en los Tribunales de Tucumán.
   Desde julio de 2011, cuando la Presidenta CFK firmó un decreto contra los avisos de oferta sexual en los diarios,  la medida fue tomada como ejemplo y la ONU la propuso para su aplicación en 195 países. Pero en la Argentina hubo un acatamiento del 65 %, mientras que el 35%  de los diarios  no respetan la medida, destacándose entre los mismos a los medios escritos de mayor tirada en todo el país, según lo informó la oficina de monitoreo creada para ese fin en el Ministerio de Justicia de la Nación.   
  En el 2010  nos visitó la baronesa  Vivien Stern, senadora británica y experta en estudios sobre las mujeres en las cárceles. Observó que “en las cárceles federales de la Argentina, a partir de la década del 90 se produjo un incremento sostenido del número de mujeres presas  como consecuencia de la aplicación de la legislación penal para reprimir el narcotráfico”.
“Las mujeres muy pobres de los países más pobres son persuadidas de llevar drogas en su cuerpo con la ilusión de que podrán brindar educación completa a sus hijos. Tenemos que pensar en los efectos de penalizar ciertas drogas porque la penalización empeora los problemas. En general - advirtió la reconocida jurista inglesa Vivien Stern,  son mujeres que han sufrido previamente violencia familiar”.  

miércoles, 2 de noviembre de 2011

CUANDO “EL CONICET” SE PRONUNCIÓ CONTRA EL ABORTO


Empleada estatal utilizó correo institucional en vez del personal
 Y, ¿QUÉ HACE LA JERAQUÍA ECLESIÁSTICA FRENTE A LA SANTA PEDOFILIA, LA COMPLICIDAD CON LAS TORTURAS, LAS DESAPARICIONES Y EL ROBO DE CRIATURAS?

Por Julio Rudman
 A Fanny Edelman, in memoriam

A veces pasa. Es que pasa que uno pasa tanto tiempo en el lugar de trabajo que empieza por acostumbrarse, por encariñarse y termina confundiéndose. Guarda efectos personales en los cajones del escritorio, esconde cartas comprometedoras en el armario de la oficina y cosas así. Conozco una colega que tiene su taza preferida para tomar café, en la radio. Dice que, aunque el café sea el mismo que el de su hogar, tiene mejor gusto en esa taza.
Algo así le debe haber ocurrido, eso prefiero creer, a Isabel Cittadini, la encargada del Área de Comunicación del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), un organismo estatal.
Envió un correo electrónico, desde la casilla institucional, manifestándose en contra del derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Justo el día en que la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados de la Nación (que a veces parece honorable de verdad) emitía dictamen favorable a un proyecto de ley para despenalizar el aborto. Apenas un primer paso, pero histórico.
Pero Isabel, la católica, no es como aquella reina de Castilla que nació en un lugar de nombre musical, Madrigal de las Altas Torres, pero que nos envió al navegante don Cristóbal, y a su hijo Cristobalito, para comenzar el despojo y el etnocidio, tan dramáticos y tan poco poéticos. No sé en que ciudad nació, pero por aquí las comarcas suenan distinto, sin madrigales. Nuestra Isabel confundió sus roles. Cometió un desatino por fanatismo explícito. Debió, me parece, emitir opinión desde su correo personal.
Imaginemos, por un momento, la situación inversa. Supongamos que Cittadini, exorcizada por el espíritu de Karl Marx, hubiese mandado su apoyo a la legalización del aborto desde el sitio oficial del CONICET, con logo incluído. Desde las más altas cumbres vaticanas, desde las arquidiócesis terrenales del continente americano, desde el portavoz arzobispal de monseñor Bergoglio y cara de yonofui, desde todas las secretarías de redacción de la prensa dominante, hubiese estallado el escándalo.
En nuestro país el aborto es ilegal, inseguro y oneroso. Pero se practica a mansalva y (otra vez Marx) el resultado final de una operación tan dolorosa depende de la clase social a la que pertenezca la mujer. La hipocresía domina este tema, como tantos otros en la Argentina.
No se trata, como dice la cúpula crápula de la Iglesia católica, de que nosotros estamos contra la vida. Al contrario. No conozco ninguna mujer que vaya feliz a hacerse un aborto. Nadie se maquilla, se pinta y se produce para tomar una decisión así. Precisamente porque estamos a favor de la vida es que, mujeres y hombres, denunciamos las miles de muertes de nuestras mujeres pobres por falta de asepsia, por falta de recursos y por falta de prevención.
Históricamente se nos vaticinó el derrumbe civilizatorio cuando se instituyó el matrimonio civil, el divorcio vincular, el reconocimiento de los hijos extramatrimoniales, el uso del preservativo, el matrimonio igualitario. Y, sin embargo, ese derrumbe llegó a su climax con la santa pedofilia, la complicidad con las torturas, las desapariciones y el robo de criaturas. Total, dentro de cuatrocientos años pedirán perdón, cuando von Wernich, Grassi y Storni, entre otros, sean recuerdo de gusanos.
Inevitable y felizmente, se abre en la Argentina un debate necesario. Nadie que yo conozca está a favor del aborto. Estamos a favor del derecho de cada mujer a decidir si quiere seguir con un embarazo o no. Que no es lo mismo. Nadie que yo conozca está a favor de obligar a una mujer a abortar, ni a divorciarse, ni a casarse con una persona de su mismo sexo, ni a casarse, ni a usar preservativos. Pero militamos para que una secta, por mayoritaria que sea, no convierta en criminal a una mujer porque se siente soberana de su cuerpo y practica esa soberanía.
Para la Iglesia católica la mujer, hasta el año 585, no tenía alma, salvo María, por una cuestión de jerarquía, ¿vio?. Recién en 1215, en el Concilio de Letrán, se introduce el celibato obligatorio en curas y monjas y en España, en el siglo XVI, todavía era permitido el aborto y hasta el infanticidio, hasta que el recién nacido era bautizado (http://www.cuerposfeministaslaicos.wordpress.com/).
Cittadini, en clara posición adelantada (referencia futbolera identitaria) debería llevarse sus bártulos a casita y, desde allí, opinar lo que le de la gana. Que para eso son los debates.
Estamos dispuestos, en un gesto de apertura mental democrática, a soportar dislates. Pero, parafraseando a Sarlo, la clarineta, con las instituciones no, Isabel.

lunes, 22 de agosto de 2011

¿Aníbal Fernández votaría a favor del aborto?


NO ESTÁ DE ACUERDO PERO LEVANTARÍA LA MANO EN EL SENADO

Próximo a ingresar al Congreso de la Nación, el jefe de Gabinete Aníbal Fernández se pronunció respecto de lo que podría llegar a hacer con un tema muy ríspido como el de la interrupción voluntaria del embarazo.

Ante la consulta periodística, Fernández aclaró que no está de acuerdo con el aborto, pero en caso de que si en su condición futura de senador debiera resolver sobre el tema, votaría a favor de su legalización.

El primer candidato a senador nacional del Frente para la Victoria por la provincia de Buenos Aires señaló que “dogmáticamente estoy decididamente en contra, pero ayudémosnos entre todos a encontrarle la solución, porque si no encontramos la solución y hay que levantar la mano, la voy a levantar”. 

El funcionario precisó que no quiere sacarle el cuerpo a ese tema. Se confesó “un tipo de fe cristina”, y puntualizó que “si me preguntan, desde lo dogmático diría que estoy totalmente en contra. El aborto es un problema de los pobres, no es un problema de la clase media para arriba”. 

“La mujer en situaciones horribles recurre a las bestias para que le hagan abortos y terminan rotas desde el punto de vista físico y psicológico”, precisó Fernández.

viernes, 19 de agosto de 2011

DESPUES DEL “TSUNAMI CRISTINA” LOS OBISPOS PREOCUPADOS


¿Se viene el aborto?

“…En los diálogos informales, trascendió, algunos obispos consideraron un hecho positivo el alto porcentaje de la participación de los votantes (77,8%), en una jornada electoral que "fortaleció el compromiso de la gente con la democracia", comentó una fuente cercana a los obispos. Hubo, en tanto, expresiones de preocupación por el avance de proyectos legislativos que buscan despenalizar el aborto. La futura composición del Congreso y el rumbo de algunos sectores influyentes dentro del Gobierno alimentarían dicha inquietud…”

martes, 7 de junio de 2011

Sí al aborto: “No es un hijo porque no existe el deseo de hijo”


Por Liliana Mizrahi*
MUJERES LIBRES Y CRÍMENES SOCIALES
La penalización del aborto y la aceptación del abuso/ Abortar es confesar. La mujer dice no a la maternidad en esa situación.
Abortar. Abortar ese embarazo, en esas circunstancias, a esa edad, con ese hombre, sola, con tantos hijos, por accidente, por cuestiones económicas, por otros proyectos de vida, por salud, por soledad, porque no quiere seguir criando, etc…
Abortar es confesar que no se ama, no se desea, se rechaza ese organismo, que se instaló como un okupa, en nuestro cuerpo. No queremos ser su sostén durante muchos meses. Lo queremos desalojar lo antes posible, no es un hijo porque no existe el deseo de hijo, es un accidente, un problema, pero… se supone que debemos amarlo incondicionalmente y aceptar que su vida tiene prioridad sobre la nuestra
Las mujeres que necesitan abortar, son abortadas ellas por un sistema legal que las desconoce. La criminalización del aborto nos aborta en nuestras necesidades. Las que pueden pagar se salvan. Las mujeres que mueren en abortos mal hechos son asesinadas, son abortadas por una legislación que las confisca como sujetos de derechos.
Abortar es confesar, que a pesar de la criminalización y penalización del aborto, las mujeres eligen y deciden. Son transgresoras. Son libres y soberanas. Desacatan. Son autónomas. Abortan, hacen lo que sienten que necesitan hacer y lo deciden con su conciencia.
“No hay en el mundo entero fuerza como el deseo.” (F. García Lorca, Yerma)
Sabemos que la sociedad patriarcal no reconoce nuestros deseos, no tiene en cuenta que somos sujetos deseantes, no reconoce nuestras necesidades, nuestros proyectos, nuestras prioridades, decisiones, sueños, como sujetos libres. Y tampoco nos reconoce como ciudadanas con derechos. La misoginia no les permite creer en nosotras como mujeres libres. El patriarcado asume la punición a la mujer.
Abortar es confesar, que en esos momentos tan críticos, como es decidir la interrupción de un embarazo no deseado, la mujer está en una encrucijada ética.
*Este es un fragmento de mi último libro Mujeres Libres y Crímenes Sociales  que ya está en Internet , lo pueden ver y leer ahí y dentro de un mes saldrá la versión en papel.
Además del tema del aborto, la segunda parte habla y da testimonios de la Pedofilia en la Iglesia y la tercera parte se titula Los que violan en familia con numerosos testimonios de pacientes que atendí en psicoterapia. El libro termina con un testimonio personal de un abuso ginecológico que sufrí en la adolescencia y nunca conté.
Gracias por acompañarme en esta aventura misteriosa que es dar a luz un libro.
Liliana Mizrahi

martes, 7 de septiembre de 2010

Cristina: ¿te jugás por el aborto?

La sociedad argentina ya tiene la madurez para debatir y decidir la despenalización del aborto, o la interrupción voluntaria del embarazo (IVE). El momento es propicio, la Iglesia no tiene autoridad moral, pedofilia mediante. ¿La presidenta tomará la posta?


La diferencia entre quién puede pagar un aborto y quién no

Por Liliana Mizrahi

Cristina: después del matrimonio igualitario, ¿dará otro paso?
Abortos: 500. 000 al año. El 40% de los embarazos termina en una interrupción voluntaria de la gestación. Las mujeres no se someten a la prohibición, que pesa sobre ellas de elegir con libertad sus maternidades y decidir sobre sus cuerpos.

El acceso a los anticonceptivos es casi imposible, porque en las salas de ginecología y obstetricia no hay, y si se los encuentra puede ser que ya estén vencidos. Tampoco avisan con tiempo y con carteles, en las salitas o servicios, cuándo se colocan los DIU. Las mujeres tienen que ir de un hospital a otro, a hacerse las ecografías para después recibir o no, un DIU, que tampoco es un anticonceptivo seguro. Las ecografías hay que pagarlas y las mujeres pobres no pueden.

Entre otros, el tema es la desigualdad.

Muchas mujeres, a pesar de la criminalización del aborto, pagan bien y se lo hacen en un buen consultorio, después van a la farmacia, pagan sus pastillas anticonceptivas, también pagan y les colocan un DIU, pagan e interrumpen su embarazo. La desigualdad está entre las mujeres que pueden pagar y las pobres.

Las mujeres que mueren de embarazos caseros infectados, son las mujeres más carenciadas, sin información, sin cuidados médicos, penalizadas por interrumpir una gestación, sin ningún tipo de protección ni cuidado. Mujeres vulneradas y vulnerables.

Las mujeres no estamos en igualdad de condiciones.

La desigualdad no se da sólo entre mujeres pobres y mujeres con dinero.

La desigualdad, se da también en la interna de la pareja. Las mujeres, no logran negociar un encuentro sexual como ellas quieren, por ejemplo con profiláctico.

Las mujeres tenemos el mandato ancestral de cuidar al otro, agradarle y satisfacerlo y esto mismo se traslada a la vida sexual y se repite en la cama.

La Educación Sexual, que es ley, no se instrumenta ni se aplica en colegios, ni en instituciones educativas. No se dicta como materia, no se dan charlas. No hay asesoramiento ni consejería. Los jóvenes aprenden el sexo viendo pornografía, aprendizaje casi violento y sin ternura, aprenden lo que pueden, pero no saben cuidarse, ni saben cómo hacer prevención.,

Las mujeres siguen abortando, la información acerca del uso del misoprostol

ha conseguido disminuir las muertes maternas por legrados clandestinos y mal hechos. Si bien hay muertes, no tantas. Con el misoprostol pueden tener hemorragias pero no infecciones , y no mueren.

La sociedad argentina ya tiene la madurez para debatir y decidir la despenalización del aborto, o la interrupción voluntaria del embarazo (IVE). El momento es propicio, la Iglesia no tiene autoridad moral, pedofilia mediante.

La falta de una ley que eduque y proteja la vida de la mujer , su derecho a recibir educación sexual, anticonceptivos y asesoramiento, son formas mayúsculas de violencia de género, de violencia contra los jóvenes en general, mujeres y varones.

¿Hasta cuándo las argentinas viviremos o moriremos así?

lmizrahi@pachami.com 

lunes, 19 de julio de 2010

Se viene el aborto: ¿en el tercer gobierno kirchnerista?

Por Gerardo Yomal

Decir “estoy orgulloso de mi país” o “viva la patria” después que se votó el matrimonio igualitario, no son expresiones que uno escuche habitualmente.

Marta Dillon, pareja de Albertina Carri escribía: “Mi compañera –ya no tengo que decirle “esposa”, porque ahora el tipo de vínculo estará en el papel y yo puedo elegir la palabra que mejor la represente– mandó ayer un mensaje de texto en respuesta a tantos de amigos y amigas que llenaron nuestras casillas: “Viva la patria”, decía.”

Es un dato positivo que un sector de la población adhiera con entusiasmo a este momento nacional y a decisiones políticas que cambian la vida cotidiana de muchas personas.

Una ley, la del matrimonio igualitario, con la posibilidad de adopción, no estaba en los programas de la mayoría de los partidos políticos de la Argentina.

Sin embargo la temática se hizo carne en mucha gente y se terminó de reforzar cuando aparecieron en la cancha los trogloditas de la jerarquía eclesiástica católica. La campaña del tandem Bergoglio-Aguer logró un efecto boomerang que ayudó a que la iniciativa progresista prosperara. Les salió el tiro por la culata.

En este terreno el kirchnerismo tiene un mérito: palpar el “timing” social y político, apoyar y subirse a la ola.

Es importante recordar que la iniciativa del matrimonio igualitario partió del Socialismo y de Nuevo Encuentro y que Kirchner fue a votarla a Diputados. La única vez que puso el cuerpo y su voto en el Parlamento.

Circulaban encuestas que daban cuenta de que una mayoría de la población estaba a favor de la iniciativa aunque también esa mayoría tenía sus dudas sobre la temática de la adopción.

Finalmente la ley salió completa y ahora algunos pretenden ir por más. Circulan versiones sobre la posibilidad de tratar una ley sobre el aborto. Sin embargo, el presidente del bloque oficialista en Diputados, Agustín Rossi, desmintió los rumores que surgieron al respecto tras la sanción del matrimonio igualitario. La despenalización del aborto “no está en la agenda” del kirchnerismo afirmó.

En este terreno en reiteradas oportunidades la presidenta se pronunció en contra del aborto. Igualmente no daría por cerrada la discusión. El pragmatismo es una característica de este gobierno. Y si siente que existen aires sociales y políticos que permitan dar batalla en relación al aborto, lo hará.

Otras fuentes kirchneristas aseguraron a este periodista que por ahora “no conviene dar otra batalla contra la Iglesia. Pero muy probablemente en el tercer período kirchnerista propondremos el aborto…”

Se tienen fe los muchachos. En buena hora.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Se cayó el poder de Bergoglio

Por Gerardo Yomal

Se caen las vacas sagradas. Una de ellas que se presenta como la matriz de la sociedad argentina, la madre protectora, la que pretende meterse en la cama de todos los argentinos, me estoy refiriendo a la mayoría de la jerarquía eclesiástica católica, ha perdido poder.

Eran intocables, no se dignaban a dar un reportaje a ningún periodista, salvo a uno solo que más que periodista algunos en nuestro gremio interpretan que oficia de vocero disfrazado.

El cardenal primado de la Iglesia argentina no se digna a dar una conferencia de prensa. Está por encima de los mortales. Construyeron un poder simbólico que los pretendía más cerca de Dios que de los hombres. Entonces inflaron un globo de que nada podía cambiar el país sin la venia de la Iglesia.

Y parece que se puede: la Cámara de Diputados aprueba el matrimonio homosexual.

Parece Argentina año verde.

¿Pasó algo? ¿Se derrumbó el obelisco? ¿Estaremos todos castigados? ¿No se nos dará postre después de cenar? ¿Qué podrá pasar? ¿Tenes miedo que la Iglesia nos sancione?

No fue hace un siglo: el periodista Pepe Eliaschev hace una encuesta televisiva en relación a la importancia del tamaño del pene y el presidente de la bancada radical de diputados, Cesar Jaroslavsky, inició querella contra Argentina Televisora Color “por atentado al pudor”.

¿Te acordas del Congreso Pedagógico en la época de Alfonsín que la Iglesia boicoteó?

Están pasando cosas interesantes en nuestro país, que incluso superan a determinados dirigentes políticos. ¿Por qué no ir por más y pelear por la legalización del aborto y que se puedan hacer en hospitales públicos?

Tres dirigentes políticas con representatividad, la presidenta Cristina, Carrió y Michetti, las tres católicas convencidas, están en contra.

Sin embargo la política actual, la coyuntura que vive el oficialismo hace que estén dispuestos a jugarse en temas que antes no lo harían. ¿Por convicción? No tanto. Más bien por pragmatismo. Por saberse ubicar en el lugar correcto y no quedar superados por la historia.

Reitero: después que Diputados sancionó el matrimonio gay se cayó el poder simbólico del cardenal Jorge Bergoglio. Entre situaciones antes impensables el cardenal primado se sintió obligado a escribir un libro para dar su versión sobre las denuncias que viene haciendo el periodista Horacio Verbitzky sobre su participación durante la dictadura.

Cierta jerarquía está a la defensiva, tienen pies de barro. No tienen el poder que se suponía y que ellos se encargaban de agrandar. No son intocables.

La sanción del casamiento homosexual es un símbolo de que muchas más cosas pueden cambiar.

Es verdad que falta el voto del Senado, reducto conservador por excelencia. En ese sentido una fuente de mi confianza me contaba que tanto algunos senadores y un integrante masculino de la Corte Suprema afirmaban: “no vale la pena pelearse por estos putos…”

Una parte importante de nuestra sociedad ha dicho que sí: vale la pena.