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domingo, 11 de septiembre de 2011

León Rozitchner: "Antes le tenía mucha estima a Kovadloff"*


LÓPEZ MURPHY Y VICTOR MASSUH


(Foto de Eduardo Kozanlian)
El escritor Ricardo Feierstein, el director de este sitio y León Rozitchner, colaboradores de "Nueva Presencia" (dirigida por Herman Schiller), el día que se puso una placa en reconocimiento de la labor de dicha publicación durante la dictadura. 


-¿Qué opina de la adhesión del escritor Santiago Kovadloff a López Murphy?
-Mirá... no sé... yo no quisiera hacer nombres, sobre todo públicamente de este modo, pero bueno... tengo que hacerlo. Evidentemente... seguramente él tendrá derecho a venir acá un día...

-Lo invitaremos...
-No me sorprende esto porque Kovadloff publicó un libro que fue presentado por (Víctor) Massuh, el que fue embajador de la Unesco en la época del poder militar. Entonces, una persona que se dice judío y que es judío... y que defiende a Israel... a toda la historia, que habla del holocausto, de Moisés... y que después termina en la propia patria, que es ésta, el territorio nacional, en el cual nació, apoyando las destrucciones más terribles que han podido realizarse... y que sea capaz de presentar algo con un cómplice de la dictadura... que ocultaba a la UNESCO lo que pasaba acá... Ahora estas personas figurarán en una academia... será académico... Antes yo le tenía mucha estima a Kovadloff. Ahora se la perdí completamente.


*(Fragmento de las declaraciones formuladas al programa El Tren, que se emite diariamente a las 20 horas por AM 770- Radio Cooperativa en agosto de 2003, con la conducción de Hugo Presman y Gerardo Yomal )

lunes, 5 de septiembre de 2011

MUCHAS MUJERES ENVIDIAN A LA PRESIDENTA: “SE HAN QUEDADO CON EL CULO AL AIRE”


Cristina ocupa un rango superior a Evita en la escala de Richter de la evolución femenina

Por León Rozitchner
“… Cristina es un animal político femenino en pie de igualdad con el animal político masculino de su marido Néstor, cosa que no pasaba con Perón y Evita. Ocupa un rango superior a Evita en la escala de Richter de la evolución femenina. Aquí las diferencias no se contraponen sino que se complementan, como se complementan los cuerpos que al amarse se unen. De allí surge, desde muy abajo, otro modelo político –tiránico o acogedor, según sea la cifra– en los representantes del poder colectivo en el gobierno. Y por eso también desde allí surge ese odio nuevo, tan feroz y mucho más intenso, que se apoderó de gran parte de las clases media y alta argentinas.”
“Por eso, tantas mujeres sumisas y ahítas de alta y media clase no nos ahorran sus miserias cuando se muestran al desnudo al dirigirle sus obscenas diatribas: no ven lo que muestran. Son mujeres esclavas del hombre que las ha adquirido –o ellas lo hicieron– y al que se han unido en turbias transacciones, donde el tanto por ciento y las glándulas se han fusionado en una extraña alquimia convertida en empuje que llaman ‘amoroso’ –continuaba Rozitchner–. La envidian a Cristina desde lo más profundo de sus renunciamientos que el amor ‘conyugal’ exige pero no consuela. Cristina las pone en evidencia a todas: se han quedado sin jeans que las ciñan, con el culo al aire. Ella tiene, teniendo lo mismo o más de lo que ellas tienen, lo que a todas juntas les falta. Pero saben que tampoco podrían nunca llegar a tenerlo. Por eso, ellas no la envidian: la odian como a una traidora de clase –de clase de mujeres, digo–. La han cubierto de insultos y desprecios: de las ignominias más abyectas que nunca vi salir antes de esas boquitas pintadas de servil encono. Cristina las pone fuera de quicio. Esto también constituye el suelo denso y material de la política, tan unido a la lucha de clases entre ricos y pobres. Ellas también son el resultado de la producción capitalista de sujetos en serie: mercancías femeninas con formas humanas, con su valor de uso y su valor de cambio.” Y vale recuperar cómo cierra este artículo y el rebote de su fraseo. “Cristina Fernández-Kirchner ha prolongado y asumido como mujer-madre, y con el hombre que fue su marido, un nuevo modelo social de pareja política. No es poco para recuperar el origen materno del imaginario colectivo que busca una sociabilidad distinta. De todos modos, habremos ahondado un lugar nuevo y más fuerte si, para defendernos, la defendemos: no nos queda otra. Y no he sido ni soy, por eso, ‘kirchnerista’.”