NO FUE UN EXABRUPTO ¿BUSCA UN PORCENTAJE DE LO QUE SE EXPORTA A IRÁN?
OpiniónLAS OBSESIONES DE D´ELIA
Por Horacio Lutzky
Frente a la noticia del hundimiento del Titanic tras chocar contra un témpano, cierto tipo de personaje diría: “iceberg, judío tenía que ser”. Lo de Luis D´Elia no sorprende ni se trata de un exabrupto. Señalar que detrás del escándalo de Sergio Schoklender contra las Madres estaría “el Mossad” , “porque no se puede hacer tanto daño gratuitamente. Vos mirás la lista de estos muchachos y son todos paisanos”, no es una ingenuidad viniendo de quien viene. Evidencia así sus profundos prejuicios, continuando con la línea que lo lleva a cortejar a líderes iraníes fundamentalistas y a sostener que los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA fueron perpetrados por judíos. Y no hace más que emular la prédica de odio y discriminación diseminada en los años 60 por un enviado de Medio Oriente que intentó infructuosamente amalgamar nazismo y panarabismo en el movimiento popular argentino. Su nombre era Hussein Triki y se instaló en 1962 en Argentina para realizar una campaña publicitaria supuestamente contra Israel, pero en realidad de neto contenido antisemita. Para el cumplimiento de su propósito, estableció una alianza con Tacuara y la Guardia Restauradora Nacionalista (GRN), subsidiando sus estructuras y actividades, de modo similar al que la embajada de Irán hoy financia viajes de miembros de Quebracho y de gente cercana a D´Elía. Entre sus logros, Triki consiguió que en un teatro porteño militantes de Tacuara gritaran "judíos a la horca" y "Nasser y Perón, un solo corazón". El 31 de julio de 1964 la Liga Árabe dirigida por Triki empapeló la ciudad de Buenos Aires con un afiche que señalaba al sionismo como causante de una explosión de la calle Posadas, del contrabando de drogas y de otros delitos. Y advertía también de la existencia de una “conjuración sionista totalitaria para apoderarse del poder” en la Argentina. Les faltó denunciar, al estilo de don Luis, “un operativo de la Embajada de Estados Unidos e Israel que tienen un solo objetivo: que yo no entre en las listas”.





