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jueves, 27 de octubre de 2011

Néstor… gracias por no dejarnos una Isabelita.


“LLORAMOS A MOCO TENDIDO A LUPÍN, UNA ESPECIE DE HERMANO MAYOR”
Por Juan Salinas
(27-10-10)
“…Por suerte, Kirchner no murió en la Presidencia, en la que está Cristina, su esposa y compañera política de toda la vida, mucho más apegada al espíritu y formalidades del cargo que él, quien no tenía empacho en manifestar su admiración y verbalizar su convicción de que ella lo està haciendo mejor de lo que él hubiera podido hacerlo (en plan de hacer conjeturas mejor no pensar en el descalabro institucional en el que nos encontraríamos sumidos si el infame que ocupa la vicepresidencia quedara a cargo del Poder Ejecutivo).

Néstor era para muchos de nosotros una especie de hermano mayor, un patriota probado en combates y escaramuzas y no atinamos en estas horas aciagas a mensurar el vacío que deja ni a ver cómo habremos de llenarlo. Su sorpresiva aparición en el firmamento nacional semejó un inmerecido regalo del cielo, y su no igualmente inesperada desaparición nos deja, al menos momentáneamente, en la incertidumbre. Entre una cosa y la otra, superó claramente a su mentor, Juan Perón, en un aspecto crucial: mientras el anciano general nos dejó como presente griego una esposa totalmente incapaz para ejercer la Presidencia, Néstor dejó en su lugar -cuando nada lo obligaba a ello- a quien, como él mismo reconocía, lo ha hecho mejor que él y en circunstancias todavía más difíciles.
Quienes no somos desagradecidos ni escupimos hacia el cielo lloramos sin disimulo, a moco tendido, al Flaco Lupín, quien, al llegar a lo más alto que puede llegar un político, reivindicó al militante que había sido en los años '70 y retomó del modo en que le resultó posible la senda iniciada por Juan y Eva Perón y miles de compañeros inmolados en la lucha por una patria más justa, más libre y soberana.
¡Queda tanto por hacer! ¡Fuerza Cristina!...”

jueves, 28 de abril de 2011

“POR EVITA Y POR CRISTINA NOS HICIMOS POLLERUDOS”


Expresión de los periodistas Juan Salinas y Teodoro Boot

miércoles, 16 de febrero de 2011

Él ya no está, y ella nos necesita para profundizar los cambios

REQUISITOS DE LOS MOSQUETEROS: ESTAR A FAVOR DEL ESTADO Y CONTRA LOS ALZADOS "CAMPESTRES". Y CON EL CORRER DEL TIEMPO A FAVOR DE LA LEY DE MEDIOS AUDIOVISUALES Y CONTRA LA APROPIADORA, SUS TROMPETAS Y CLARINES

Por Juan Salinas


Es curioso. Gentes que hasta hace una semana no podían mal pronunciar su apellido sin torcer la boca, se han entregado en masa al deporte de pronunciar con edulcorada voz meliflua un "Néstor" seguido de zalamerías, y un cineasta paquete que ayer nomás tachaba al ex presidente nada menos que de traidor a la patria, terminó por encontrarle, una vez difunto, cualidades de estadista.

Ahora que él no está, constituyen legión sus empeñosos, acérrimos detractores que descubren consternados que su partida dejó un vacio imposible de llenar. Más allá del pánfilo citadino que bromeó con sus allegados acerca de que había perdido a su "jefe de campaña" (en vano esfuerzo por minimizar el hecho de que, privado de descargar sobre el occiso las culpas por su manifiesta incapacidad, no tiene nada que decir) la mayoría de quienes salpican con sus lágrimas de yacaré como diáconos con agua bendita, utilizan sus loas a él para desmerecer a su viuda.

Se trata de limar, esmerilar, desgastar la investidura presidencial, deporte al que los corifeos del establishment se han dedicado desde el preciso momento en que se dieron cuenta de que él estaba decidido a utilizar todas las atribuciones que la Constitución le confiere a quienes han sido elegidos para presidir el país, a fin de restaurar el Estado nacional y la sociedad argentina, incluyendo a los marginados y reparando paulatinamente las enormes heridas infligidas por el vendaval neoliberal.

Y, por cierto, la Constitución otorga poderes de reyes (aunque constitucional, es decir, esclavo de las leyes, pero de nada ni nadie más)  a los presidentes, bien que por un espacio de tiempo acotado. El gran escándalo que supuso la carambolesca llegada de él a la Presidencia fue su absoluta decisión de no resignar ese poder en beneficio de las corporaciones. Las mismas que doblegaron a Raúl Alfonsín, que tuvieron un socio en Carlos Menem, y que fueron objeto de la obsecuencia de Fernando De la Rúa, que la primera ley que envió al Parlamento para su aprobación fue, a modo de guiño, netamente antiobrera. Una ley que jamás hubiera podido aprobarse si no se hubieran sobornado legisladores. Una ley inicua que, por cierto, durante la pasada legislatura el Congreso derogó.

Hay quienes, como el ministro más reputado de la Corte Suprema, Raúl Eugenio Zaffaroni, proponen reformar la Constitución para reemplazar el régimen presidencialista por otro, parlamentario, que a su juicio podría atemperar las crisis políticas a través de un primer ministro que -al depender su continuidad del apoyo del Congreso- serviría como fusible, preservando la figura de un presidente-jefe de Estado con atribuciones meramente formales, tal como sucede en muchos países europeos. Sin embargo, dentro del llamado "campo nacional y popular" parece haber consenso, o al menos un neto predominio de la opinión de que es imprescindible preservar la concentración de poderes que la Constitución otorga al Presidente por ser esa concentración la única posibilidad de que el Poder Ejecutivo pueda equilibrar el enorme poder acumulado por las corporaciones durante la larga década neoliberal.

José de San Martín y Manuel Belgrano se iniciaron en la política bajo el influjo de las ideas republicanas que alumbró la Revolución Francesa, pero a mediados de 1816, en víspera de la declaración de independencia de las Provincias Unidas coincidían en postular la instauración de un Inca como monarca constitucional para así avanzar hacia una unidad suramericana, epopeya que recién se ha retomado ahora, casi dos siglos después. Ellos no veían contradicción en ser liberales y republicanos en Europa, y monárquicos en América, siempre que la existencia de un rey sirviese a la unidad continental, a la que subordinaban regímenes y formas de gobierno.

Tampoco veo hoy obstáculo en ser en Europa partidarios de la desconcentración del poder acumulado por estados centralistas durante más de cinco siglos (como es el caso de España) y aquí, en la joven Argentina, de preservar contra viento y marea la autoridad y potestades presidenciales, que durante los últimos siete años han servido para salir del infierno de la disolución nacional y avanzar a grandes zancadas por el camino de la reconstrucción nacional y la emancipación suramericana.

Desde que en marzo de 2008 estalló el conflicto con “el campo”, ante el riesgo cierto de terminar a los golpes con algunos pocos amigos de origen nac & pop que insólitamente se sumaron a las protestas destituyentes o morir del ofuscamiento, participo todos los jueves por la noche de unas "cenas antisoja". El único   requisito para asistir a ellas fue, en un comienzo, estar a favor del Estado y contra los alzados "campestres". Y con el correr del tiempo a favor de la Ley de Medios Audiovisuales y contra La Apropiadora, sus trompetas y clarines.

Dichas comidas, que se materializan en un discreto restorán gallego de San Telmo, son convocadas por una proteica “Cofradía de Mosqueteros de la Reina”. Es, claro, una humorada, pues no hemos dejado de ser republicanos y a dichos ágapes asisten también féminas. Pero todos sabemos a qué se refieren.

 Ella es corajuda y decidida y los cófrades nos hemos conjurado para estar a la altura de las circunstancias. Él ya no está, y ella nos necesita para profundizar los cambios. Uno para todos y todos para una, todos unidos triunfaremos.

viernes, 6 de agosto de 2010

Rozitchner, la “Granata” de Petinatto, “Lilita” ya fue y Kirchner una sorpresa carismática

Ya pasaron por estas páginas, entre otros, Rubén Levenberg, Juan Salinas, Roberto Bobrow, Teodoro Boot, Diego Faur (si no leíste dichos reportajes, te recomendamos que los busques en Puedecolaborar). Ahora es el turno de Jorge Baletto: medico Supervisor del PAMI, Profesor en la U.B.A., Politólogo. No te lo pierdas.



Cuando era joven peleaba por la dictadura del proletariado. Hoy apoya al kirchnerismo. ¿Qué pasó?

Yo no la inventé.., me la creí de tanto leer a Marx y Lenin . Pasaban otras cosas durante los 69/70… luego hubo tiempo de ver la derrota del 76 en toda Latinoamérica y, sobre todo, la caída del muro del 89 y la ofensiva económica mundial de los 90, con su propia caída (2008). NOS QUEDAMOS CIEGOS Y SOLO MOVÍAMOS LAS MANOS.

¿Cómo definiría al kirchnerismo?

En el tercer milenio comienzan en América Latina estos procesos populares (¿populistas?), y del otro lado unas derechas muy agresivas, las multinacionales y los Medios de comunicación dirigiendo la batuta. ¡NO ERA CUESTIÓN DE QUEDARSE QUIETO! El Kirchnerismo (populismo latinoamericano) se define por las tareas, los hechos concretos, sus enemigos y los Derechos Humanos.

¿Es cierto que políticamente prefiere a Cristina más que a Néstor Kirchner y qué diferencias ve entre ellos?

Dos partes de igual armado. Ella es más institucionalista y él una sorpresa "carismática"; sin embargo, con ella la revisión "de los 90" fue más profunda (tal vez la situación urgía) porque en 2008 fue de hecho un golpe mediático/sojero, con apoyo de "masas mediatizadas".

¿Perspectivas políticas para 2011?

Dos grandes fuerzas: Kirchner Versus Ricardo Alfonsín más Hermes Binner.
Lilita "Good Bye" y no se cuanta descomposición del peronismo "residual" (Duhalde, Narváez, Sola, Saa, etc.)

Defina con pocas palabras a las siguientes personas:

Ricardo Alfonsín: recibe del padre un mandato histórico: "LA OPOSICIÒN REPUBLICANA". Tiene condiciones propias como cuadro político, de allí su ascenso.

Macri: Mauricio no cumplió con los 12 Kms. de subtes por año, ni con la salud, la vivienda ni la educación. Se va antes de terminar su mandato. Es un Macrigate. ¡CHAU MAURICIO!

Solanas: Pino gran artista y cineasta, un estratega..., pero en lo político gana y pierde. ¿Futuro Jefe de Gobierno o sólo candidato a Presidente con el 6,5 % de los votos nacionales?

Cario: “Lilita”, lo mejor ya fue, 2001/2007. Está en franca decadencia. Cada vez más resistida en el Acuerdo Cívico y Social.

Sebreli: antiperonista de siempre. Coherente antipopulista y Anti K, hoy a favor del Matrimonio Gays/Lesbianas. ¿Justo con K? ¡Qué mala leche!

Aguinis: discreto escritor, algunos cambian su nombre de "Marcos" a "Narcos" Aguinis. ¿Suena mejor?

Alejandro Rozitchner: El padre es un Grande; "él" un empleado de cuarta de "Marianito". Así se lo conoció, es la "Granata" de Petinatto.

jueves, 22 de julio de 2010

Juan Salinas: “Apoyo a Cristina pero no me pidan que me lobotomice”

Puedecolaborar presenta este diálogo con el periodista Juan Salinas, autor de entre otros libros, de Amia, El Atentado, Narcos, Banqueros y Criminales. Algunas de sus definiciones: “Le tengo muchos respeto a Luis Delía” “en nuestro gremio hay muchos ortibas y chupamedias” y “el kirchnerismo es un inmerecido bonus-track.”


Por Gerardo Yomal

¿Por qué te hiciste periodista?

La revolución fracasó. Tenía que hacerme de un oficio y siempre había sido un lector obsesivo de cuanto papel escrito caía en mis manos. Leía Clarín en la casa de mi vecino Napoleón Bonaparte, papá de mi vecinita Inés y crítico musical del citado matutino. Y leía las “Primera Plana” y “Marcha” que compraba mi viejo socialista. Las Marcha, prohibidas por Onganía, mi viejo las compraba en Montevideo, a dónde viajaba muy a menudo como electricista del "vapor de la carrera". Ambos medios tenían periodistas que jugaban con las palabras, utilizando las más raras y exóticas, haciendo retruécanos. Destilaban grandes dosis de mordacidad e ironía condimentadas con unas gotas de vitrolo. Y yo, junto a mi hermano Luis, mi primo político Guillermo Pagés Larraya y mis amigos del alma Carlos Ocampo y Enrique Berroeta -todos militantes del Movimiento de Acción Secundario, predecesor de la segunda edición de la UES- hacíamos para divertirnos una especie de "Barcelona" casera que se llamaba "La Voz del Chanta", una hojita en la que parodiábamos a los diarios y revistas de la época (1969) y de paso le tomamos el pelo a nuestros mayores, que tenían más de 20 y a los que considerábamos irremisiblemente viejos desde nuestros 14. Guillermo y Carlos, "El Inglés", estaban en el Nacional Buenos Aires y siempre querían ganar la discusiones con citas a Lenin, Mao, Fanon, Puiggrós, etc. Luis ya era un escritor, casi tan bueno como lo sería diez años después, en la cárcel. Yo soy el único que sigue vivo, lo que me impone ciertas obligaciones. Pero en la Argentina nunca trabajé como periodista. Sólo fui un gacetillero de "la guerra popular y prolongada", un redactor de volantes y acaso algún documento político. Por ejemplo, el que hicimos con Teodoro Boot en casa de Berroeta para explicarle a las FAP "oscuras" por qué nos íbamos a Descamisados, que se tituló "Entre el humo de los puros y el champagne de Armenonville" y firmamos como "Robledo Puch e Ibáñez". En Buenos Aires el único que se dignó darme alguna lección práctica de periodismo fue Alejandro Horowitz, al que conocí de la militancia, digamos, más reflexiva, del Grupo Mayo, idos del PSIN de Abelardo Ramos, grupo en el que estaba él, Jorge Makartz…

Fue recién en Barcelona que comencé a hacer notas para un diario gracias a Alberto Szpumberg, que trabajaba en él. A los tres años exactos de habernos casado, mi mujer de casi toda la vida y yo nos separamos, y en estado de emoción violenta recalé en el diván de Diana, una psicoanalista tucumana, viuda de un erpio caído en Monte Chingolo. Fue ahí donde comenté que me sentía capaz de escribir mejor que el 90 por ciento de los periodistas (y eso que yo leía El País, que por entonces era una gozada) y que debería trabajar en un diario. Y tuve la suerte, gracias a Susi, una amiga con la que compartíamos departamento en el cuarto piso de Can Pepita, un edificio que hasta 1937, cuando las tropas franquistas tomaron Barcelona, había sido un famoso prostíbulo en el Barrio Chino, al que ahora le baten Raval. Tuve suerte, digo, que la Susi se había echado un noviete navarro como mi viejo, Jabier, quien me hizo pata para que comenzara a publicar en el Diario de Barcelona, fundado en 1789, el más viejo del Continente. Así fue como comencé a publicar columnas y me hizo amigote de Eduardo Pons Prades, un prócer del anarquismo que había recorrido toda España a pie y que estaba impresionado por mis pobres conocimientos de la guerra civil española y, sobre todo, de sus canciones, las canciones que cantaba mi padre en la sobremesa pero que de ninguna maneta podían cantarse en España, en las sobremesas hasta que murió Franco, y que cuando murió Franco solo algún anciano recordaba. Y resulta que Pons Prades debía tomarse unos días de licencia para asistir a su esposa, que iba a ser operada, y me propuso que me quedara interinamente a cargo de su sección, "Estado", es decir, en Cataluña, toda la política española allende el principado. Política española, bah. Y fue así como empecé bien por arriba, hasta haciendo editoriales, que en "el Brusi" (nombre en lunfa talanca que tenía el diario) eran suscintos, de 28 líneas, y como iban en la parte de abajo de la tapa o portada llamaban "delantales". En fin: soy un periodista gallego y de izquierdas en el exilio. Con la ventaja de que, como el "Gallego" (Manuel Enrique) Mena, me había hecho peronista. Eso ocurrió el mismo aciago día de octubre de 1967 en que me enteré de la muerte del Che.

Pero algo más de por qué me hice periodista:una vez, en la redacción de El Porteño, una colega que tengo perdida, Adriana Schettini, que entonces no era todavía la buena periodista que fue después sino administrativa, me preguntó si hubiera sido periodista en caso de no haber sufrido un quiebre mi militancia política. No supe qué responderle y tampoco lo sé hoy. Sé que desde que tengo uso de razón me ha gustado leer bulímicamente y escribir torrencialmente, cosa que en mi vida profesional por lo general reprimo drásticamente porque no quiero contribuir a desvalorizar la palabra escrita.

¿Cuál fue tu mayor satisfacción y frustración profesional?

Mi mayor satisfacción fue ver aparecer mi nombre impreso en una nota del diario Tele/exprés de Barcelona allá por 1978. El placer de estar inscripto, de existir. Fue en las Ramblas, donde me quedé bebiendo hasta que llegaron los diarios a los kioscos. Y algunas cosas que se hacen en silencio: haber contribuido a que algunos de los policías que dirigieron alguna masacre hayan ido presos, conseguir que el general Martín Balza echara del Segundo Cuerpo del Ejército al general Rodolfo Cabanillas, quien había participado en el Campo de Concentración conocido como Automotores Orletti donde llevaron secuestrados a mis amigos Claudia García Iruretagoyena y Marcelo Gelman. Conocer a gente como Rogelio García Lupo y tantos buenos amigos. Cosas así.

Mis frustraciones... puf. A veces, cuando veo que el diario que leo todos los días sin falta, le dedica ¡dos páginas! a la defensa a ultranza, obviamente paga, de una familia de “procesistas” de paladar negro cuyos miembros se conjuraron o bien para asesinar a una integrante o bien para apañar y proteger el asesino, me digo que son infinitamente más decentes las mujeres que practican la prostitución callejera sin hacer discriminaciones. Hay pocos trabajos con tantos ortibas y alcahuetes. Con tantos chupamedias que le niegan la "obediencia debida" a los militares pero la reclaman para si mismos, justificándose por entregarles el cuerpo y el alma a las patronales.

¿Cómo ves la relación del gobierno con los medios y periodistas?

Escribí sobre eso una nota que está en la red. Se llama "Para los enemigos todo, para los amigos ni justicia". ¿Hace falta aclarar más? Si les interesa, búsquenla y léanla.

"Lo único que faltaba es que Barone le de clases de peronismo a Eduardo Blaustein…” ¿Qué significa esa frase dicha en la “cena antisoja” donde se reúnen semanalmente diferentes periodistas?

6 7 8 es el único programa de TV que trato de ver siempre que puedo. Y no tengo nada contra Barone, un señor que hizo su carrera en los medios y que hoy está muy crítico con lo que hizo. Al contrario, me siento identificado con su pasión pedagógica, claramente reparadora. Pero que le explique a Blaustein qué es el kirchnerismo, es decir, la forma actual del peronismo, me parece demasiado. ¡Blaustein fue militante de la UES desde la niñez!

¿Cuál es tu interpretación de la frase de Luis Delía publicada por Puedecolaborar en el sentido de que “Kirchner es un hijo de puta pero es un hijo de puta nuestro”?

Algo de razón tiene. A él no lo invitan a 6 7 8, acaso porque no comulga con el indigerible pacto tejido en torno al atentado a la AMIA y la fábula de que hubo un coche bomba conducido por un suicida musulmán y toda la culpa la tiene Irán. Yo, al igual que Capussotto, le tengo mucho respeto a Luis. Al fin y al cabo, cuando fue lo de la 125 y TN puso en marcha una especie de golpe de estado mediático y todos los ministros se borraron y los gorilas se agrandaron como sorete en el agua y con el apoyo de la tele se mandaron a la Plaza de Mayo con la intención de coparla (no hay ningún gobierno que pueda soportar que la Plaza se llene con gente que le pide que se vaya) D' Elía fue el primero que entendió que, al igual que en la noche del 19 de diciembre de 2001, el que controlaba la parada en la plaza ganaba la partida. El abc del peronismo. D'Elia hizo lo que tenía qué hacer. ¿Cuantos más pueden decir lo mismo?

Suscribo con puntos y comas lo que dijo Boot acerca de que "El kirchnerismo es un regalo del cielo". Mi frase es que es un inmerecido bonus-track. Pero como no soy ortodoxo como Barone no consigo que me inviten a 6 7 8. Y, sin embargo, han invitado a periodistas que ayer nomás, el año pasado, estaban recontrarosqueados con Clarín. No tengo problemas en presidir una Cofradía de Mosqueteros de Cristina, pero no me pidan que me lobotomice. No me gustó nada el recule en la reglamentación de la legalidad del aborto para las violadas. Quiero que el aborto sea el último recurso al que pueden apelar las mujeres en los hospitales públicos. Me parece muy bien que el Estado intente disuadir de todas las maneras posibles (apoyando a las embarazadas solteras, facilitando las adopciones) a las mujeres que quieren abortar, pero también me parece que es su derecho. Quiero que salga la reforma financiera e impositiva. Quiero que se reestablezcan los aportes patronales y se les pague el 82% móvil a los jubilados. Todo esto me parece razonable. También aspiro al amor de las chicas jóvenes, lindas e inteligentes que puedan existir. Pero si no lo consigo, no le echaré la culpa al Gobierno.

viernes, 28 de mayo de 2010

Bicentenario: La nueva ola de “la juventud maravillosa”

Por Juan Salinas

Imágenes de esta larga e inesperada fiesta

*Los recuerdos que tiene el cronista del sequiscentenario, los 150 años de la Revolución de Mayo, se limitan al mayor desfile militar al que haya asistido nunca, con la ancha avenida Libertador cubierta de tropas de acera a acera, una enorme variedad de uniformes, una amplísima panoplia. Tenía entonces 7 años. ¿Qué recordarán los niños de esa edad que durante estos días asistieron al Paseo del Bicentenario? Se le hace que, en medio de tantas escenas que pueden habérseles grabado, prevalecerá la sensación de fraternidad. De hermandad con los paisanos del interior y con los otros pueblos suramericanos y latinoamericanos. La celebración del mayoritario componente aborigen de sus naciones, del afluente africano, de la inmigración europea. Una alegría similar a la de aquellos obreros de Berisso y Ensenada que hace 65 años irrumpieron sin la corbata preceptiva en Plaza de Mayo de una vez y para siempre. Cuando cometieron el supuesto sacrilegio de remojar sus pies cansados en las fuentes, lo que les valió ser tachados de “aluvión zoológico”.


*Cuando los recuerdos flaqueen, quedarán las imágenes de esta larga e inesperada fiesta. Se diría que el gobierno nacional la tramó y ejecutó en secreto… junto a miles de personas. ¿Acaso fue una conspiración? Los medios adelantaron poco y nada de lo se venía a pesar de que espectáculos como el protagonizado por la troupe Fuerza Bruta requirieron largos meses de ensayos, en este caso, en un astillero de la Costanera Sur. El público fue felizmente sorprendido. Los principales medios quedaron desairados.


*Y es que hay gente a la que nada le viene bien. Que siempre ve el defecto. Que suscribe aquél lema de la Asociación Nacional del Fomento Cipayo que popularizó Nacha Guevara: “No basta ser feliz, es necesario que los demás sean desgraciados”. Como el presidente de los restos del radicalismo, un mendocino que no será ganso, pero si tan pavo como para decir en público, a propósito de la asignación universal, que darle plata a los pobres es como tirarle margaritas a los chanchos. Porque, dijo, palabras más, palabras menos, se la gastan en drogas y escolazo.


*El cronista vio muchos jóvenes emocionados y felices de participar en el cumplesiglos de la Patria. Jóvenes que el sábado, agitaban y revolean banderas nacionales al son que marcaba desde el escenario una Soledad casi a punto de parir. Y que después de cantar el himno con ella, arremetieron con un “y ya lo ve/ y ya lo ve/ es para Macri que lo mira por TV” que rápidamente prendió en la multitud. El cronista ve en este piberío alborotado la nueva ola que releva a la del 96, la que inclinó la balanza para el lado de la memoria y la justicia, cuyos surfers tienen ahora más o menos la edad de Cristo. Y ve en la llegada de esta nueva ola un reaseguro. Ahora sí, se le ocurre pensar, comienza a suturarse la mutilación que supuso la falta de su generación, dividida entre enterrados, desterrados y aterrados. Y la defección de la siguiente, compuesta de aterrados y cínicos galvanizados.