jueves, 9 de junio de 2011
Hermes Binner: ¿el Pepe Mújica de la Argentina?
viernes, 5 de noviembre de 2010
Cristina en el barro y Moyano con los laburantes
A CRIS NO HAY CON QUÉ DARLE/NO ROMPAN CON ISABELITA/LAS MEJORES CASAS VAN CON BOSTA Por Franco Spinetta
La muerte de Néstor Kirchner disparó todo tipo de especulaciones en relación al rumbo que adoptará Cristina de aquí en adelante. El establishment se desangró escribiendo sus temores acerca del avance de Moyano y su improbable mutación en un López Rega. También, si se revisan los sitios y foros que están a la derecha de los comentarios de lectores de La Nación, se encuentran constantes esfuerzos por igualar la situación de Isabelita y Cristina Fernández.
Sobre este punto, caben dos aclaraciones. López Rega perseguía y asesinaba obreros, estudiantes y todo aquello que tuviera un rastro rojizo. Hugo Moyano está impulsando una ley para que las empresas repartan las ganancias con los trabajadores, lucha contra la tercerización y se opuso a la política despojadora de los noventa. Podremos hacer miles de conjeturas y analizar diferentes y posibles puntos negros del líder de la CGT. Pero no hay dudas que está del lado del laburante.
Y Cristina no es Isabelita. Si había alguna duda, esta semana se encargó ella misma de sepultarla. Se la nota fuerte y consciente del momento que le toca enfrentar. El establishment tenía alguna esperanza de que claudicara en alguno de los frentes abiertos por Néstor. Se percibe, hoy más que nunca, mística y ganas de profundizar el modelo por parte de la presidenta. Se puso al mando del PJ virtualmente, medió en la relación tirante entre Scioli y Moyano. Encolumnó a intendentes díscolos, el famoso Grupo de los 8. Se trata de actores importantes para mantener gobernabilidad y para planificar un armado que posibilite una reelección en 2011.
Es más, si apura el trago amargo de sumar voluntades, hasta puede desarticular por completo al Peronismo Federal, que hoy se debate qué hacer entre los colmillos de Duhalde, las eternas dudas de Reutemann y las intenciones dialoguistas de Felipe Solá y Mario Das Neves.
Cristina se metió en el barro, eso que tanto le gustaba a Néstor. Y parece moverse bien. El apoyo popular y juvenil existe y ella lo vio en la calle. Ahora, el progresismo tendrá que soportar una nueva dosis de puro peronismo, conurbano, alianzas y posible De la Sota como candidato K a gobernador de Córdoba. Hasta las mejores casas se construyen con bosta, ¿no?

