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martes, 26 de abril de 2011

MAURO VIALE: “LA ORAL DEPORTIVA IDIOTIZA A LA GENTE”

Nadie juega al fútbol
¿O serán los periodistas?
Mauro Viale
¿EL FÚTBOL IDIOTIZA?
Por Pablo Llonto
 Que la religión es el opio de los pueblos, ya se dijo. Que el fútbol idiotiza a las masas, también. Pero que Mauro Viale adhirió a esta última teoría es toda una novedad. Que pudo escucharse el miércoles 20 a eso de las 8 30 de la mañana durante el programa Político de radio Rivadavia.
“El fútbol idiotiza a la gente”, dijo primero el conductor. “La Oral deportiva idiotiza a la gente”, agregó con bastante sinceridad y mayor precisión el hombre que durante años fue el relator de canal 7.
Dos enmiendas posteriores, entre risas tibias, trataron de convertir sus sentencias en dichos matinales de buen humor. Provocaciones, que le dicen, a sus compañeros de la Oral.
Es verdad que el pobre fútbol ha sido convertido en cualquier cosa, menos en deporte. Para decirlo con propiedad: ya nadie juega al fútbol en los estadios (tan sólo en plazas, pasillos, patios del fondo o playas), al fútbol hoy se lo vende, transmite, promociona, envuelve en marketing, comercializa, explota...pero nunca jamás se lo juega.
En consecuencia, no es el fútbol lo que idiotiza, sino todo aquello que lo rodea. Idiotiza (a la gente) por ejemplo, la prensa deportiva. No sólo la idiotiza, la convirtió en violenta, intolerante, hipócrita, corrupta, berreta.
Miren sino el último comercial de la gaseosa Pepsi y de sus papitas fritas. Allí baila Riquelme, en conmovedora y generosa motivación para la sonrisa. Pero allí también “Nimo II”, es decir Horacio Pagani, disfrazado de DJ, demuestra hasta qué puerto es capaz de arribar un periodista deportivo cuando los verdes danzan. Malo el chiste, malo el periodista, mala la sátira de un ex profesional. Días antes, en Clarín, había escrito en uno de sus diarios de viaje desde Las Vegas...¡Cómo en un casino perdías plata en la ruleta!!! Pavada de originalidad en 2011.
Por eso la segunda frase de Mauro (“La Oral deportiva...” ) es la más certera. Un programa que se repite cada día y cada noche con la fórmula del Muñoz más insustancial y trillado, no puede llevar a la mente sino a un sendero que termina en el mundo babieca y bobo que los poderosos desean.
Porque mientras más bobos somos, más merchandising compramos, menos libros leemos, menos investigamos a los corruptos, menos nos preocupamos por los demás. La prensa deportiva que se dedica a llenar espacios con informaciones futbolísticas  intrascendentes, estadísticas irrelevantes, preguntas repetidas e inservibles no ha hecho más que contribuir a la desinformación y a la deformación de la realidad.
Pero que no se crea por favor que aquí sólo nos ocupamos de periodistas deportivos; o de ex como Viale. También hay otra prensa que idiotiza.
Lo escuchamos también en Rivadavia, segundos después de los dichos de Viale.
Fue cuando en el mismo programa se pusieron a hablar del beso de la otra Viale y el ex ministro de Economía.
Porque lo que se dice idiotizar, idiotizar...

martes, 19 de abril de 2011

Julio Grondona: 32 años de fútbol corrupto, violento y monárquico.


 LAS TRANSMISIONES DE FÚTBOL PARA TODOS DONDE REINA LA INCOMPETENTE ELITE QUE COMANDA MARCELO ARAUJO/DICTADURA DE LA A.F.A / OPERATIVO “NO TOQUEMOS A GRONDONA” / EN ELECCIONES LIBRES CUALQUIER CANDIDATO LE GANA/ EL SILENCIO DE LOS MEDIOS

LA ANTIDEMOCRACIA EN EL FÚTBOL
¿Y el voto popular?
 Por Pablo Llonto
En estos tiempos de urnas, encuestas, internas y candidatos. En estas horas de oleadas liberadoras en el norte de África y en el mundo árabe. Hoy entonces, cuando tanto es el repudio a las camarillas que se adueñaron del poder en tantos lados y sólo se habla de la desvergüenza de los tiranos como Mubarak, la Argentina puede exhibir, siempre a contramano, al maravilloso ejemplar de Julio Grondona y sus 32 años de fútbol corrupto, violento, monárquico.
Se habla poco de todo ello en los medios. Y uno se pregunta qué sucede en cada uno de los lugares donde brillan abundantes denuncias contra la carencia de libertades y de espíritus democráticos.
 ¿A nadie le interesa la democracia en el fútbol?
 ¿O será que todo esto tiene que ver con la falta de democracia en los medios?
 Si en las redacciones deportivas imperase el espíritu colectivo de trabajo, si todos los periodistas fuesen escuchados, seguramente más de una investigación giraría alrededor de una dictadura llamada AFA. Pero salvo las excepciones de siempre, radio Continental, revista Un Caño, algunas notas de Tiempo Argentino o Miradas al Sur y varios programas de FM alternativas, el operativo “no toquemos a Grondona” sigue su curso.
 Ni las transmisiones de Fútbol para Todos donde reina la incompetente elite que comanda Marcelo Araujo, ni la bonita retórica de Clarín, ni la rigurosa tradición ejemplificadora de los editorialistas de La Nación, ni el recepcionista de personajes Fontevecchia, ni la mayoría de las secciones Deportes de los medios nacionales y provinciales se ocupa con dureza del tema "dictadura en la AFA".
 Bah, digamos que no se ocupan de unas cuantas cuestiones y aquí, tal vez, el disenso con nuestra compañera hipercrítica Adriana Amado (“De noticias y helado de avellanas”). Nosotros sí creemos en la conspiración del silencio. Mucho más en los temas del fútbol, porque sabemos que es muy cómodo quedar bien con la AFA y con Grondona. Que hay temas expresamente silenciados, por supuesto que los hay. Aproximadamente un millón de ellos.
 Por ejemplo, es llamativo el silenzio stampa (¿tendremos de una vez por todas que acuñar la expresión silencio-prensa?) de buena parte del periodismo con el reclamo gremial de los trabajadores de Perfil que están pidiendo sueldos dignos y eligieron como método de protesta retirar las firmas de los periodistas de las publicaciones. Frente a ello la democrática empresa decidió mentirles a sus lectores colocando, en algunos casos, falsos nombres de falsos periodistas como autores de las notas.
 Volvamos a la AFA. Nadie duda de que en elecciones libres y bajo la consigna un socio un voto, cualquier candidato más o menos serio y honesto le sacaría una enorme ventaja a Grondona o a cualquiera de sus secuaces.
 Los problemas del fútbol se multiplican año tras año y uno se imagina que el efecto dominó algún día llegará a estas tierras para llevarse a toda esa gerontocracia que se ha beneficiado de la pelota y de las multinacionales. ¿Será la generación Twitter la que terminará con Grondona?
 Mientras tanto, bienvenidos al mundo AFA, el único lugar del planeta donde la llama de las rebeliones se apaga con los soplidos de cierta prensa.

martes, 8 de marzo de 2011

Basta de decir “hombre de color”

RELATORES QUE DICEN: “Paraguayito”, “morochito”, “los bolitas” y “¿Qué te pasa monito?”

LECCIONES DE MALCOM X

Nunca es tarde para aprender

Por Pablo Llonto 

La escena transcurre en la película Malcolm X. La dirigió Spike Lee y trata sobre la vida del activista y defensor de los derechos de los afroestadounidenses en los sesenta. Allí se observa a un preso negro en la cárcel de Massachusetts mientras le da una lección a Malcolm, con un diccionario abierto. El hombre, a fin de explicar cuán gigantesca ha sido la opresión del hombre negro, le señala a Malcolm los significados de la palabra negro: triste, lúgubre, deshonesto, tétrico y una docena más. Luego lo lleva a la página en la que se encuentra la palabra blanco. Señala con el dedo los significados: honesto, puro, inocente, limpio.
La escena me vino a la mente cuando leíamos el título de la página 54 de Clarín (Deportes) el viernes 4 de marzo. “Católica le hizo sufrir una noche negra a Vélez...”. Más allá de las objeciones al dúo “noche negra”, la escena sirvió para comprobar cuánto tiempo ha pasado, y cuánta ignorancia poseemos para continuar en el uso de una palabra que consagró, durante siglos, el discriminador hombre blanco.
La prensa argentina es muy afecta a la utilización del término negro como calificativo de algo malo. “Día negro”, “tarde negra”, “circunstancias negras”. También se lo usa en “historias negras”, “crónica negra”, “el lado negro”. Al redactor, al estudiante de periodismo, al titulero, al editor, jamás se le ha pasado por la cabeza el cuestionamiento.
Como tampoco se le pasó, durante años, a quienes desde el periodismo usaban los términos “hombre de color” para referirse a un boxeador negro, a un atleta negro. Hace poco tiempo, en una crónica de la sección Espectáculos de La Nación, se podía leer la siguiente descripción de la trama de una película de acción: ..."el hijo de un militar dispuesto a seguir esos pasos, un joven de familia rica que jamás se expuso a situaciones límite, un boxeador de color cansado de sufrir humillaciones raciales y un fervoroso creyente".
En pleno siglo XXI este debate puede parecer intrascendente. Para otros.
Nuestra ilusión por un periodismo que abandone posiciones de privilegio, lenguaje de privilegiados y costumbres antidemocráticas y racistas, permite la reacción frente a cuestiones como éstas. Ya sabemos que hay unos cuantos relatores que se envalentonan cada vez que relatan partidos de argentinos contra rivales de otros países utilizando en forma despreciativa o diminutiva la nacionalidad ajena. “Paraguayito”, “morochito”, “los bolitas” y “¿Qué te pasa monito?”
Pero de ellos nos ocuparemos en sucesivas entregas. Empezando por el relator de Fútbol para Todos. El peor de los ejemplos.

miércoles, 2 de marzo de 2011

¿Cuántas preguntas se pueden llegar a tapar hablando de Riquelme?

Por Pablo Llonto 

La polémica del verano

¿CUÁNTO DEBEMOS HABLAR DE RIQUELME? ¿CÓMO ES

QUE MARCELO ARAUJO SE CONVIRTIÓ EN EL “RELATOR DEL

PUEBLO”? ¿CÓMO SERÁN LOS PLANES DEPORTIVOS DE MACRI

Y CARRIÓ? ¿BICISENDAS PARA TODOS?

A esta altura no es secreto alguno que la prensa deportiva ya tiene tema por una o dos semanas. Falcioni tenía razón. Riquelme tenía razón. Una foto aquí, otra allá. Una cámara en el entrenamiento, otra en la casa del diez; un dato en un programa, otro dato en otro. Los periodistas especialistas en Boca...todos los demás.
Estimados, la peña ha comenzado. 
Aparecerá entonces la derecha periodística, diciendo que el orden, la disciplina, el poder de conducción, la autoridad, el que manda es el DT, que los mandamientos del fútbol, que terminemos con la demagogia, que pin, que pan.
Contra ellos estaremos los del presunto progresismo futbolero, pidiendo en nombre del pueblo boquense, las cuestiones del menottismo, el defender calidad futbolística sobre hipotéticas secuelas de una lesión, el placer de ver uno de los pocos jugadores distintos, la importancia de un armador, el valor de quien juega y hace jugar, la historia boquense de las últimas épocas de gloria.
Ojalá todo sea nada más que un rato. Un breve rato, unas pocas páginas que no conviertan este asunto en la famosa pantalla de humo que esconde tras ella, con nuestra conciencia o nuestra inconciencia, cuestiones más trascendentes en la vida del deporte y del periodismo.
Entre otras, hablar de estos asuntos que no consiguen colarse en las crónicas del día a día:
-¿Qué hacían Enrique Macaya Márquez y Marcelo Araujo y otros personajes de la era monopolio Clarín en la presentación de Deporte para Todos? ¿Es que de pronto se han convertido en los nuevos íconos de la democracia informativa?
-¿Cuánto hay de cierto que el empresario y patotero vendedor y comprador de futbolistas Paco Casal, intenta desde Uruguay convertirse en el nuevo comercializador de los derechos de TV del fútbol nacional?
-¿Cuándo entregará la AFA, aunque más no sea, un borrador de la liquidación de ingresos de cada club desde que se puso en marcha el programa Fútbol para Todos?
-¿Por qué ante el nuevo caudal de ingresos buena parte de los clubes argentinos pasa penurias, recorta gastos, se sumerge en las penurias de buscar a un abogado que los salve de un concurso de acreedores o de un pedido de quiebra?
-¿No hay nadie en la prensa que les pregunte a la comparsa opositora al gobierno que comandan Macri y Lilita cuáles son sus planes de política deportiva si les llegase una maldita hora de gobierno? ¿O será un plan de bicisendas a lo largo y ancho del país?
-¿Cuándo iniciaremos los periodistas una campaña para concientizar a los energúmenos que se creen con derecho a insultar, tras un vidrio cómplice, a entrenadores y técnicos a las dos o tres fechas de iniciado un campeonato?

jueves, 16 de diciembre de 2010

“Paraguas” y “bolitas”: el legado del “relator del pueblo”

Por Pablo Llonto


MARCELO ARAUJO DENIGRABA A LOS BOLIVIANOS EN SUS RELATOS/LOS CANTITOS DE LA CANCHA SE HICIERON REALIDAD/LOS PREJUICIOS TERMINAN EN BARBARIE

Sigan jodiendo: entre fiestas y tragedias.

Mientras Estudiantes de La Plata disfruta los goles de Hernán López (uruguayo) que permitieron la consagración, Vélez se enorgullece de tener medalla de subcampeonato y al goleador del torneo, Santiago Silva (uruguayo), los socios de San Lorenzo eligen presidente a Carlos Abdo (nacido en Paraguay) y los fanáticos del turf se admiran del ganador del Pellegrini, el jockey brasilero Antonio Correia Da Silva, el país observa cómo retumban los latidos de miles de bestias xenófobas que se quejan e insultan y persiguen a los inmigrantes.

No era para tomarse en broma el desgraciado placer de buena parte de nuestra clase media que se atormenta con su imbécil creencia de adjudicar las culpas a bolivianos, paraguayos y peruanos. Muchos de estos aristócratas de mente y cuchillo, refugiados en las populares y plateas de nuestro fútbol, insultaron ayer e insultan hoy a negros brasileros, cobrizos latinoamericanos y morochos de nuestro Norte.

Ya se vio, semanas atrás, en las nada graciosas ocurrencias de miles de hinchas rojas que arrojaban paraguitas y bolitas de fraile en Independiente-Boca.

Como bien reflexionaba el único acierto que los pensantes publicitarios de TyC tuvieron en la vida (un aviso que rezaba “no cantes que los vamos a matar, porque ellos van y los matan”) la acumulación de hostilidades y prejuicios siempre termina en barbarie y en tragedia.

El potencial destructor de centenares de hinchas de fútbol (no es otro que el potencial destructor de miles de argentinos) ha sido uno de los tubos de ensayo para que germine el racismo. La retórica del nacionalismo, del aguante y de la intolerancia al rival dio una cosecha muy eficiente: ejércitos de barrabravas de clubes dispersos en la política, el sindicalismo, los barrios, los trabajos...

Las armas fascistas que portaban los barras de Huracán (en Soldati) y Defensa y Justicia (crimen de Mariano Ferreyra) forman parte de un desenlace que se alimentó desde la dirigencia futbolera y desde los medios de comunicación.

La subestimación del fenómeno de las barras bravas culminó en una decadencia tal que cualquier prédica de humanización hoy parece inútil.

Los recortes, los videos, los ensayos, los youtubes se acumulan. Poco a poco vamos conociendo persona por persona a los barras del país y también los calibres que usa cada uno y, luego de unos días, todo pasa a segundo plano porque pronto, muy pronto, la fiesta del fútbol y sus campeones ayudará a tapar todo.

Por eso no queríamos sumarnos a la merecida algarabía platense sin dejar estas reflexiones acerca de de estos miles de matones que balean militantes y pobres, inmigrantes y villeros.

Vienen de un fútbol enfermo, manejado por dirigentes surgidos de huevos de serpiente, en una sociedad enferma que aún les pone el voto a paranoicos señores de espíritu 1976.

Sigan jodiendo, estimados periodistas...y verán cómo termina todo esto.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Braian Toledo, Cristina y los periodistas negacionistas

Braian, de la pobreza más absoluta a la hazaña deportiva: lo destacó la presidenta.

Por Pablo Llonto.

Ya sabemos que en la Argentina de estos tiempos se ha gestado una nueva clase de periodismo, los negadores. Son mujeres y hombres que aborrecen del descubrimiento y de la investigación y entonces viven plenamente sus vidas sin el frescor de los cambios. La última muestra pudimos observarla, en el campo de los deportes, luego de la presentación de Cristina cuando la Rosada recibió todo el peso del Informe Papel Prensa.

De pronto, el deporte amateur, el atleta anónimo, el que se nutre de humanos más simples y sacrificados, fue mencionado en un Salón que se llama de los Patriotas Latinoamericanos. Cuánto valen estos detalles en la historia del deporte, y cuán poco hizo el periodismo con la figura de Braian Toledo y del atletismo argentino, hartamente desaparecido de las páginas, de los programas y de los canales.

Cuando reclamamos por ocuparnos de Braian y de los deportes amateurs en Hipercrítico de febrero un solo lector respondió, bastante desilusionado. Hoy, cuando su nombre, y su hazaña, y la mayor hazaña de su madre fueron mencionados por la presidenta para relajarnos un poco luego de los detalles que cubren al escándalo Terrorismo de estado-Papel Prensa, pensábamos que la multiplicación del pan periodístico sería fenomenal.

Nos equivocamos. La historia de Braian, que no es otra que la historia del Atletismo y de tantos otros deportes, no hilvanó más conductas que algunas acomodaticias y breves notas de los medios masivos. Braian y la situación de los atletas debería ser tapa de todos los diarios y columna permanente de los periodistas deportivos hasta lograr que los estados (municipales, provinciales y nacional) y los clubes pongan el acento en los deportes abandonados: la natación, el atletismo, el ciclismo, entre otros.

El paralelo con Papel Prensa no es casual. Fue – y todos lo sabían – el mayor escándalo de la historia mediática en estas tierras, al punto que lo denunciaba por años un adalid de la derecha recalcitrante (Julio Ramos, dueño de Ámbito Financiero). Pero los negadores, negaban.

Y con el deporte, la misma historia. Demasiados evidentes los caprichos y los negocios. Los caprichos de creer que el fútbol profesional es la razón de ser de nuestras vidas como periodistas. Los negocios, porque todos sucumben a la tentación del avisador. ¿Quién en la Argentina está pensando en un programa para difundir atletismo? No hermanito, te contestan, eso no da plata ni da rating.

Esta semana lo hemos comprobado nuevamente. Ni la mención de una jefa de estado, a salón lleno de prensa y por cadena nacional ha sido suficiente. La negación, el maldito mal de los dueños de los medios y de muchos periodistas, hizo lo suyo.

martes, 17 de agosto de 2010

¿Grondona lo paró en seco a Tévez?

Se necesita un rebelde

Silencio, estrellas negociando
Por Pablo Llonto.

No sabemos cómo serán los futbolistas de cada rincón del mundo. Digamos que por estas tierras andan bastante sumisos. La penúltima aparición de Carlos Tévez, quien le puso el borde de una estocada leve a Julio Grondona, culminó en la última aparición de Carlos Tévez, guardando el facón, sin sangre.


Una reciente ronda de opiniones entre colegas amigos culminó con la pregunta ¿Y qué pasa con los futbolistas que no se le animan al poder? ¿Ya no hay más futbolistas rebeldes? ¿El último de ellos ha sido Maradona?

Tévez denunció que Grondona había faltado a su palabra. Luego recibió la visita de Grondona (40 minutos) y a la salida de la habitación, en el hotel de Dubil, enderezó un poco sus palabras. “Me reuní con Grondona le expliqué lo que dije, me dijo lo que pensaba y me contó lo que pasó con Maradona. Aclaramos todo y todo va por buen camino. Para Grondona soy como un hijo”.

¿Y para qué se pretende – dirá usted – un deportista que meta el dedo en la llaga?

Contestamos con cierta urgencia: para que conozcamos la verdad de todo aquello que sucede en el mundo del fútbol.

El deporte argentino, y el fútbol en particular, tienen demasiados problemas como para contentarnos con la inhibición de los protagonistas.
No sólo les exigimos compromiso a ellos; exigimos compromiso a los periodistas, a los actores, a los escritores, a los trabajadores.

Al poder económico y político (también al poder del fútbol) le conviene un periodismo despolitizado y un mundo de estrellas y protagonistas también despolitizado y silencioso.

Si nuestros futbolistas se callan la boca no harán ninguna contribución a la vida democrática de nuestros queridos deportes y en especial de nuestro querido fútbol.
Por eso cada vez que hablaba Riquelme, cada vez que habló Tévez, uno se adentraba, al fin, en las mínimas noticias necesarias para comprender desde el vaciamiento de los clubes, los negocios de los empresarios, de los dirigentes y, fundamentalmente, los ocultamientos que planifican contra los más desprotegidos: los hinchas, los socios, el pueblo.

Para los incrédulos, aquellos que descreen de las múltiples cuevas siniestras del fútbol, pueden saber que hace pocos días, en la Universidad de Palermo, se organizó un Seminario sobre Fútbol y Negocios que se llamaba “Un match perfecto”. Por allí desfilaron unos personajes que insisten en llamarse periodistas deportivos como Enrique Macaya Márquez , Alejandro Fantino y Leo Farinella de Olé. Daba un poco de asco leer el título de una de las mesas: “El desafío de transformar a los fans en clientes”.

Por eso estimados, todos tienen que rebelarse. Como Tévez, antes de los 40 minutos con Grondona.

martes, 29 de junio de 2010

Esta semana todos seran maradonianos

¿CÓMO EN EL 86? La bandera “Perdón Diego

Por Pablo Llonto.

Los más veteranos deben acordarse bien. Por entonces no se decía “el trapo”. Era sencillamente “la bandera”. Se colgó en la Bombonera al regreso de la Selección campeona del mundo en México 86. “Perdón Bilardo” lagrimeaban sus letras. La misma bandera que días antes, en la final, se colocó en México. No había demasiada autenticidad, porque el mensaje había sido redactado por la barra de Boca que, en aquellos momentos, era bilardista

Por entonces la sección Deportes de Clarín era “ultramenottista”. En realidad, sus jefes eran muy, pero muy, alcahuetes del Flaco. A tal punto que la máxima autoridad (Juan de Biase) llegó a escribir que el triunfo del equipo de Bilardo era exclusivamente de ellos, de los bilardistas, y que él no pensaba subirse a ese carro. Entre otras cosas, escribió que Clarín no era menottista sino que Menotti era clarinista. Fue un claro reconocimiento frente a una debilidad que atormentaba. No hay nada peor que atarse un técnico, porque los técnicos no juegan.

Para 2009 los acerados comentarios sobre la “dudosa” capacidad técnica de Maradona triplicaban aquellos cuestionamientos a Bilardo en la previa de 1986. De Diego se llegó a decir en Diario Popular: “El equipo está hundido, sin conducción, con un Maradona que demuestra dramáticamente que no nació para ser técnico y que su imagen de gloria sirvió al principio y nada más”. Clarín, el año pasado, se dedicaba a encuestas que marcaban un 67 por ciento de...(¿lectores de Clarin.com?) convencidos de que la Argentina no llegaría al 2010. En todas las redacciones se hablaba, con cierta burla, del centenar de jugadores probados en la etapa previa a Sudáfrica.

Hoy, cuatro victorias al hilo sirven de camuflaje a nuestra ex inquieta prensa.

La prensa que ayer levantaba el dedo contra El Dios, la que desafiaba en las conferencias de prensa, está desconocida. Ayer se notó en la sala, cuando Maradona estaba al borde de lanzar un par de tortazos a los irreverentes.

El asunto es que ahora el equipo llegó a donde pocos pensaban que llegaría y el oportunismo volvió con todo.

Hay una semana en la que todos serán maradonianos, todos. Muchos de ellos, hasta el sábado a las once de la mañana.

Menos esta columna, que ya se cansó de señalar, se llame como se llame, el poco valor que tienen (y han tenido) los entrenadores en todo el Universo.

Y el mucho que sí tienen los jugadores.

Por eso suceda lo que suceda, el más maravilloso entrenador que ha tenido la FIFA ha sido el de la barba.

Nada genuflexo, nada de sobarle el lomo al poder.

Rebelde, combativo, capaz de pensar en el pueblo.

El que dijo que no sacaría nunca a Messi por no privar a la gente de ver a un jugador distinto. El que no molesta a los jugadores con obsesiones y malas artes.

El que se tatuó a Fidel, al Che; el que se abrazó con las Abuelas desafiando el artículo de la FIFA que prohibe “hacer política” en los Mundiales. Ése es el entrenador que uno pretende en los grupos humanos.

Si los otros quieren ir pintando la bandera de “Perdón Diego” para ir ganando tiempo, adelante.

Nosotros, ya estamos hechos.

martes, 22 de junio de 2010

Pagani detrás de la Medalla de Honor al cómico

Por Pablo Llonto

Enviados a Sudáfrica: La impunidad

Se sabe que a la hora de los Mundiales de Fútbol, o de los torneos internacionales que se disputan fuera de la Argentina, hay periodistas que cultivan el parasitismo tanto como la cobardía. El objetivo inmediato de estos periodistas no es informar, ni opinar. El objetivo es recibir, algún día, la Medalla de Honor al cómico.

Las anacrónicas pretensiones de originalidad se sintetizan en dos cuestiones centrales: el color de la piel y los chistes de Perogrullo acerca de una hipertrofia machista.

Los méritos de las crónicas o los reportajes son convertirse en tiburones de aquellos que jamás escucharán o verán sus comentarios. Es decir, la impunidad de la prensa que desvalija la intimidad de los otros, a sabiendas de que nunca gozará de una respuesta. Una especie de doble vida escondida detrás de transmisiones exclusivas para la Argentina. Dentro de esa especialidad, colocar apodos a los demás, creer que saben el significado de la palabra belleza, establecer que los demás son tontos y los argentinos muy vivos, el fanfarroneo, o largar la risa fácil al explicar los apellidos de los futbolistas, son las actuaciones más simbólicas, y más repetidas.

En la primera línea sobresalen dos periodistas. Hay quienes ya los llaman momias del periodismo.
Aldo Proietto, comentarista de radio Del Plata, dueño de un estilo tan, pero tan académico que resulta difícil encontrar y ordenar los términos que utiliza. Lo escuchamos durante el partido Sudáfrica-Uruguay, cuando la emisora, supuestamente oficialista, permitió que compartiéramos sus insensateces. Primero se burlaba del “gordo arquero” sudafricano. Luego de la novia modelo que eligió separarse del arquero inglés (“el muchacho nunca de novio con una profesora de geografía, una chica de campo”), luego llamando Lando Buzzanca al árbitro Massimo Bussaca.

Horacio Pagani es el otro. Enviado de Clarín y TyC Sports. De quien habla medio país futbolero comentando aquellos cinco minutos de furia destilada, que servirán para coronar su viejo anhelo de ser un personaje en la TV, como Sofovich, como Porcel, como Tinelli, como Nimo. Del Pagani show, que se ocupe él. Del otro, el que concede reportajes para transmitirles a los lectores que su principal preocupación es no tener sexo por 40 días y advertir sobre las mujeres sudafricanas diciendo que hay “un diez por ciento de gente aceptablemente estética”, nos ocupamos nosotros con una palabra, derivada de paja.

Sin embargo, hay algo bueno para nuestra historia, y es que ni Proietto ni Pagani dejarán nada rescatable para el periodismo argentino.

Salvo la ratificación de la veterana máxima de Einstein. “Sólo dos cosas son infinitas, el universo y la estupidez humana; y no estoy tan seguro de la primera”.