Opinión - Por Silvia Valerga
¿El radicalismo de centro izquierda?
El abismo que los separa 28 años después
El hijo de Alfonsín quiere presidir una fórmula con Hermes Binner como vice y con Francisco De Narváez como candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires, pero no contaba con los principios éticos e ideológicos del socialismo santafesino, que no está dispuesto a consensuar con el candidato multimillonario colombiano que aspira a gobernar el distrito más numeroso del país.
Como dice el cordobés Juez, “rejuntar el agua con el aceite para ganarle a Cristina no sirve”. Pero Ricardo se entusiasmó con buscar adeptos de cualquier parte después del campo libre que le dejaron Macri y Solanas luego de que bajaron sus candidaturas asustados por lo bajo que medían en las encuestas.
Por su parte, Gerardo Morales se muestra proclive a una alianza con el “Colorado” antes que con Binner, porque los socialistas aportarían menos votos e impondrían condiciones para un eventual gobierno de centro izquierda.
El GEN de Margarita Stolbizer, quien aspira a ser candidata a la gobernación de Buenos Aires, insiste en un frente progresista, para lo cual no podrá incluirse a De Narváez.
Si pensamos en el gobierno de Raúl Alfonsín que condenó a los principales responsables de la dictadura militar y lo diferente que hubiera sido si ganaba el peronismo de Luder, seguramente estaríamos como en España, apenas intentando discutir los delitos del terrorismo de Estado, también como nuestro vecinos, Chile, Uruguay y Brasil, que no pueden conseguir el apoyo parlamentario para enjuiciar a los dictadores.
También cabe recordar al ministro de Economía de aquel gobierno, Bernardo Grinspun, que se levantó indignado de una mesa de negociaciones con el FMI, o cuando Alfonsín subió al púlpito y le respondió al obispo castrense que se quejaba de la corrupción del gobierno. Cuando le contestó en un discurso muy enojado a Reagan por la posición ante la guerra civil en Nicaragua, o cuando los dueños de la tierra silbaron al Presidente de la Nación en la Sociedad Rural, porque lo consideraban un izquierdista.
Todos estos recuerdos nos llevan a comparar el panorama de la UCR, ahora que el kirchnerismo ha tomado las banderas del progresismo y los ha empujado hacia la derecha como nunca podría haberlo imaginado Raúl Alfonsín. Esa es la respuesta de que tantos militantes de la primera línea alfonsinista, ya hace tiempo se pasaron al oficialismo.