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lunes, 20 de junio de 2011

Edificio de Sociales: “conquista del gobierno de Cristina”


Filmus y Cabandié en la UBA

Por Alejo Lemiña
El decano de la facultad de Ciencias Sociales de la UBA, Sergio Caletti, calificó como “histórico” un acto de campaña que los candidatos del Frente para la Victoria (FpV) Daniel Filmus y Juan Cabandié realizaron en el auditorio del edificio nuevo de la sede de Sociales, el viernes 17 de junio, donde prometieron “una universidad trabajando junto al estado” nacional y al de la ciudad.
Estuvieron presentes en el acto decanos de la UBA, entre ellos Sergio Caletti, quien permaneció sentado en primera fila, acompañado por sus colegas, con los que cantó eufóricamente “Filmus-Tomada, Cristina a la rosada” a la par de los movimientos estudiantiles afines al FpV. Además de considerarlo “histórico”, Caletti afirmó que “debe ser la primera vez que hay un acto vinculado a las causas nacionales y populares de esta magnitud y fuerza en los últimos años”.
Filmus, candidato a la jefatura de gobierno porteño, reconoció tener “una alegría enorme” por estar en el auditorio que no conocía aún y recordó que “siempre tuvimos el edificio para la facultad como una asignatura pendiente”. Al respecto, el aspirante a legislador porteño, Cabandié, aseguró que aquellos “que venían reclamándolo” deben entender que “ha sido conquista del proyecto de Cristina (Fernández)” porque “fue este gobierno el que les dio la solución definitiva”.
Las dos figuras que representarán el 10 de julio al FpV en la Capital Federal no ahorraron críticas tanto a Mauricio Macri, a quien acusaron de  no haber terminado “las 20 escuelas y los 10 kilómetros de subte que prometió en 2007″, como también a las antiguas gestiones. “La universidad en las últimas décadas tuvo que resistir a las dictaduras, y por si fuera poco, con sus secuelas de presos, desaparecidos y exiliados, después tuvo que soportar a los procesos neoliberales” sostuvo Daniel Filmus.
El candidato a jefe de gobierno porteño también destacó, en su discurso, la presencia de representantes de la UBA y aseguró que le resultaba una “satisfacción” ya que “no era algo común hace un tiempo”.
Glenn Postolsky, director de la carrera de Ciencias de la Comunicación Social, también participó del acto y consideró que era “como un retorno esperado” debido a que “en la década del 80 formaban parte de la vida cotidiana” y “con el menemismo los cuadros políticos quedaron claramente excluídos de la dinámica política”.
La ausencia destacada fue la del ministro de trabajo, Carlos Tomada, postulado para ser vicejefe de gobierno porteño. Filmus explicó que no pudo ir debido a que asistió a “otro acto de militancia”.
Tampoco ingresaron al acto movimientos partidarios opositores que se mantuvieron al margen, varios deambulando por los pasillos de la facultad en pocas cantidades a las habituales. “Yo soy del P.O. – partido obrero – y ahí no me meto” declaró una alumna que permanecía fuera del auditorio, al ser consultada si ingresaría al evento.
Entre las banderas presentes en el auditorio se distinguían La Cámpora, Movimiento Evita, Juventud Peronista Descamisados y Lavallese, entre otros.
Un integrante del Movimiento Universitario Nacional y Popular, Pedro Hip, aseguró que esta no era la primera vez que Filmus visitaba la sede de Sociales sino que hubieron dos oportunidades previas, pero que nunca había sido netamente por un acto de campaña sino charlas donde se abordaban temáticas particulares.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Cómo destruir una facultad y jugar a la revolución desde Barrio Norte


Por Rubén Levenberg


El 31 de agosto pasado el Centro de Estudiantes de Ciencias Sociales decidió tomar las tres sedes de la facultad. La razón es que todavía no se les responde al reclamo de que la facultad destine parte de su presupuesto a financiar a sus militantes en lugar de destinarlos a la enseñanza universitaria. También están "enojados" porque las autoridades de la facultad les reclamaron que cesaran con el uso ilegal del edificio, ya que los viernes y sábados lo subalquilan para fiestas privadas, parecidas a la del Teatro San Martín, pero con daños que obligan a las autoridades a hacer reparaciones y pagar multas por las denuncias de los vecinos, entre otras cosas.

La excusa -que es lo único que los medios publican- es que todavía no está terminado el edificio nuevo en el barrio de Constitución. No dicen que es un edificio construído con las mejores condiciones y que está en plena y avanzada construcción.

Además de impedir que se dicten clases -o presionar a los profesores para que lo hagan en la calle, con riesgo personal para alumnos y docentes y sin condiciones pedagógicas mínimas- el Centro de Estudiantes impidió que se realizaran concursos docentes -para que algunos ad-honorem tuvieran su renta- y otras actividades tanto o más importantes.

Ahora, para completar su campaña revolucionaria, forzaron una puerta del edificio nuevo para construir un bar. ¿Seguirán los medios de comunicación hablando de los "chicos" que reclaman por condiciones edilicias o por solidaridad con los estudiantes secundarios de la Ciudad de Buenos Aires? Todo es posible. Aquí va el comunicado con el que la facultad denuncia los daños que están produciendo.

Daños al nuevo edificio

Las autoridades de la Facultad de Ciencias Sociales desean denunciar que en el día de ayer, miércoles 8 de setiembre y en el marco de la toma de las sedes iniciada el 31 de agosto, un grupo de estudiantes, constituido en una supuesta comisión por el comedor, ocupó el aula 06 del nuevo edificio de Constitución para armar un bar.

El día jueves en las primeras horas de la tarde ingresaron a la sede una mesada, ladrillos y material para instalar dicho bar. Alrededor de las 19hs comenzaron a romper el baño de damas de la planta baja, realizando un boquete en la pared lindera entre el aula y el baño para “pinchar” la instalación de agua y llevar ese servicio hasta el espacio áulico antes mencionado. Resulta paradójico y lamentable que en el contexto de un conflicto que supone reclamos acerca de la infraestructura se esté destruyendo la sede en mejor estado de la Facultad. El Edificio del barrio de Constitución fue inaugurado en 2007 con la mudanza de la Carrera de Trabajo Social y allí se construye el edificio definitivo en tres etapas, la segunda de las cuales está próxima a finalizar.

Lamentamos enormemente, aunque no nos sorprende y lo venimos sosteniendo, el desprecio por el bien común y el patrimonio público. Instamos a los responsables de semejante ejercicio de violencia sobre el espacio de todos que desistan de sus acciones y llamamos a la comunidad toda a condenar este tipo de prácticas

jueves, 2 de septiembre de 2010

“SI NO TOMAS EL COLEGIO O CORTAS LA CALLE, NO PASA NARANJA”

Asamblea multitudinaria de la facultad de Ciencias Socias en la calle Corrientes en el año 2008, pidiendo por el edificio único.

¿“La toma como medida de fuerza” o “forzados a tomar medidas”?


Por Alejo Lemiña

La abundancia de medidas de fuerza para hacer reclamos por mejores políticas sociales necesita ser analizada no solo desde las partes afectadas (gobiernos, partidos políticos y sectores sociales) sino también desde ese factor común que hace que se repitan y multipliquen: la necesidad, frente a determinados problemas, de hacerse escuchar.

Las tomas de escuelas y de sedes de la Universidad de Buenos Aires que están ocurriendo en estos días, así como infinidad de marchas, cortes, paros o movilizaciones que han sucedido a lo largo de los años, son y fueron el resultado de medidas burocráticas que carecieron de respuestas.

Se necesitó que se cortara el puente internacional para que los medios de comunicación se interesaran en transmitir un reclamo que ya existía en Gualeguaychú dos años antes. Se requirió tomar la Facultad de Ciencias Sociales, el 1º de septiembre de este año, para reavivar mediáticamente el reclamo por un edificio único (que englobe todas las carreras que están divididas en distintas sedes) que se había prometido y ya se había iniciado la obra, pero que nunca se terminó de construir.

Existen falencias tanto en el ámbito periodístico como el político, porque así como se destaca el dilema de lo que es o no es comercializable en los medios, también sobresale que las respuestas gubernamentales se suelan promover recién cuando el agua llega al cuello.

El ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich, presentó ante los legisladores un plan de inversión en infraestructura para los colegios de la Ciudad y prometió el definitivo para el 6 de septiembre. Sin embargo, para que eso ocurriera tuvo que hacerse tomas de escuelas durante dos semanas. Solo entonces los diarios publicaron “Hoy hay 44 escuelas que no tienen gas y muchas otras con problemas edilicios”.

Mientras las dos semanas de tomas no sucedían, sólo quedaba resonando el discurso de Mauricio Macri asegurando en 2009: “hicimos 600 obras, record de obras en las escuelas; heredamos 400 sin gas, hoy debe haber una o dos cuando se rompen”.

Hay, entonces, una necesidad forzosa de tener que tomar esta clase de medidas para que los medios de comunicación se interesen en darle voz a un reclamo, y que sea lo suficientemente fuerte y persistente para hacer tambalear la imagen política de algún representante de manera tal de que éste responda.

En tanto perdure esa tendencia política de actuar solo cuando el problema se torna conflictivo para la estabilidad de algún rostro gobernante, es difícil que dejen de abundar los reclamos con medidas de fuerza. Aunque, según el periodista Eduardo Feinmann, los estudiantes toman colegios porque “les encanta”. Quizás deba suponer, siguiendo su concepto, que a los periodistas de Diario Crítica les encanta estar sin trabajo.